https://esquinacosmica2.blogspot.com/
Esta entrada será a manera de ventana y puente para insertarla en el blog de esquina cósmica y puedan ingresar y leer en ambos blogs . E iré añadiendo entradas que considere importantes en esta segunda etapa para mi de publicaciónes. Ok. Alejandro Rincón

sábado, 25 de agosto de 2012

Entidades Astrales Parasitarias. Segunda Parte: Espíritus Hambrientos

Aquí "la continuación de la segunda parte", aunque pueden consultar aquí: 

LIBRO Entes, Parásitos del Cuerpo Energético, Samuel Sagan

LIBRO Entes, Parásitos del Cuerpo Energético, Samuel Sagan

LIBRO Entes, Parásitos del Cuerpo Energético, Samuel Sagan 
invitación a desparasitarse

Hemos tratado de no cambiar nada de la entrada original, como tamaños de fuente y fotos, etc., y creemos que no lo sacamos "de contexto.." como recomienda el autor; bueno, la verdad si quieren ubicarlo en dicho contexto, vayan a la entrada original:
.........................................

Entidades Astrales Parasitarias. Segunda Parte: Espíritus Hambrientos


Pesadilla. Eugene Thivier. Musee des Augustins, Toulouse.
El difunto investigador de lo paranormal, Joe fisher escribió:
“Todas las referencias que descubrí en lo que respecta a los espíritus descarnados parecían corresponder con el fenómeno de la canalización en general. Y cuanto más aprendía, más me parecía que los médiums estaban arriesgándose enormemente convirtiéndose en los inadvertidos cómplices de cuestionables atenciones por parte de los descarnados. Antiguas enseñanzas espirituales de una gran variedad de culturas hablan de una hueste de seres descarnados que habitan una dimensión cercana a la Tierra. Este es el plano astral inferior, un triste pozo negro de los muertos, habitado por aquellos que han vivido vidas deshonestas, ignorantes o egoístas. Afligidos por el ansia de toda clase de placeres terrestres, su existencia decadente se enriquece gracias a su apego a ingenuos y necesitados individuos Terrestres. Y así, se disfrazan de guías o maestros provocando el apego emocional en los seres humanos y reciclando la erudición disponible a todos los que habitan el universo inmaterial. Sus procesos mentales son tan rápidos como maquiavélicos; sus ansias vampíricas de energía humana no tienen límites.
Estos espíritus descarnados o, en términos Tibetano-Budistas, los pretas o “fantasmas hambrientos,” son individuos cuyas mentes, en el momento de la muerte física, han sido incapaces de desembarazarse del deseo. Esclavizados de esta forma, la personalidad queda atrapada en los planos inferiores aunque retiene, por un tiempo, su memoria y su individualidad. He aquí el término “alma perdida,” una entidad residual que no es más que un cuerpo astral en espera. Se condena a sí mismo a morir; ha elegido “una segunda muerte.” En su libro, El Cuerpo Astral, el teniente coronel Arthur E. Powell asevera que las entidades que se reúnen alrededor de los médiums o personas sensitivas son “gente que ha llevado una vida maligna y que se hallan llenos de deseos por la vida terrestre que han dejado atrás, y por las delicias animales que ya no pueden saborear directamente.”[1]
Hoy en día, mucha gente arrastrada por la curiosidad y/o por la necesidad de una confirmación sobre la existencia del “más allá” o por la “búsqueda” de soluciones a sus vidas, entran en contacto con supuestos “guías” o “maestros ascendidos,” entregando así, a seres invisibles, su independencia mental, emocional y espiritual. A causa de la ignorancia, las personas que practican el espiritismo, la canalización o que simplemente meditan para obtener ayuda de un “guía”, se convierten en presas fáciles de los fantasmas hambrientos de los que habla Joe Fisher en su libro. Sin mencionar el hecho de que el sistema de control utiliza estos medios para subyugar a aquellos con posibilidades de despertar, tenemos el problema de que las personas ingenuas e ignorantes no sólo atraen a espíritus descarnados de baja frecuencia vibratoria – o sea, a entidades que alguna vez han ocupado un cuerpo humano, que al morir no lograron elevarse hacia la luz y que deambulan por el plano astral – sino también a otro tipo de entidades, que nunca han sido humanos y que se conocen comúnmente como entidades oscuras o demonios.
La muerte de Joe Fisher, posiblemente llevado a la desesperación por estas entidades o espíritus hambrientos, enciende la alarma en cuento a los contactos de este tipo.
La práctica de la magia ocultista (magick con ck) –cualquiera sea su forma, nombre o color, es una invitación abierta para dichas entidades. No existe tal cosa como la magia negra, blanca, étc. El comercio con entidades que hacen trabajos a cambio de favores se basan todas en el mismo principio de sometimiento del ser humano. Los místicos y hombres de conocimiento han siempre advertido contra tales actividades. El verdadero buscador de la verdad espiritual sabe muy bien que la magia atenta contra el orden natural de las cosas y que aquellos que la practican son alimento de todo tipo de entidades que sólo buscan su propia satisfacción. Tanto brujos, practicantes de las ideas de la Nueva Era como los ingenuos que solicitan la ayuda de estas entidades a cambio de “favores,” ponen en peligro su integridad espiritual. Los pactos con seres invisibles son en extremo peligrosos. Relatos de pacientes bajo hipnosis clínica revelan cómo puede ocurrir que al morir, las personas que realizan pactos con entidades invisibles en vida, pueden, al morir, encontrarse ante la terrible situación de verse atrapadas por las entidades oscuras que las esperan para darles la bienvenida en el plano astral, para cobrase sus deudas, sometiéndolas a la esclavitud y la servidumbre e impidiéndoles ascender hacia la luz. Esto puedo parecer un poco extremo, pero las personas que se han dedicado a estudiar el tema de la entidades parasitarias (Spirit Attachements) y la gente que se dedica a la sanación energética responsable sabe que las entidades o parásitos astrales pueden perseguir a la esencia de una persona que ha practicado la magia ocultista durante numerosas encarnaciones. La entidad espera, en el plano astral, a que la esencia encarne nuevamente. Es entonces magnéticamente atraída a ella una vez que está en el plano material. Deshacerse de una forma de energía de polaridad negativa puede ser muy trabajoso y es muy probable que requiera de la ayuda de una persona experta en el tema.
Aquellos que practican la canalización (channelling) deberían leer todo el material posible al respecto antes de siquiera empezar a experimentar, además de estudiar muy bien sobre la variedad de seres que habitan en los reinos invisibles. Invocar a verdaderas entidades espirituales de altas esferas de consciencia no es tarea para cualquiera, ya que se requiere de mucha preparación, es decir, de una verdadera voluntad por conocer el universo –al Principio Creador – y de llegar a la verdadera evolución espiritual. Requiere de un gran trabajo tanto interno, de auto-conocimiento y de continuo cuestionamiento del material obtenido, como externo de lectura, estudio, investigación, étc. Las entidades de consciencia elevada sólo se acercan cuando la frecuencia vibratoria de la persona está en sincronía. A este respecto hay muchísima información en el material de La Onda, del Experimento Cassiopaea.
Es bueno tener cuidado con cualquier entidad, llámase “guía”, “ángel”, “maestro acendido”, “Jehová”, tenga el nombre que tenga.
En los últimos 20 a 30 años se ha difundido mundialmente una corriente seudo- filosófica religiosa llamada Nueva Era, que se ha usurpado ideas de la verdadera tradición espiritual para fines dudosos. Este movimiento fue y es una corriente de humo para adormilar a aquellas personas que, cansados del materialismo imperante impuesto por un régimen capitalista, positivista y racionalista, intentan buscarle sentido a sus vidas, entregando su credulidad y dinero a diversos “gurús” y “maestros” cuyo único propósito es enriquecerse a costa de la ingenuidad y buena fe ajena. La Nueva Era ha contaminando diversas áreas del conocimiento “alternativo” – entre los que se encuentran el campo de la medicina natural y la psicología trans-personal. Muchas ideas propagadas por sus seguidores son peligrosas, ya que están diseñadas para atrapar a las personas que, aunque bien intencionadas, se entregan sin discriminación a cualquier creencia que les prometa mejorar sus vidas rápidamente y sin esfuerzo.
En la primera parte de este trabajo hemos dicho que las entidades y los parásitos astrales “succionan” la energía de sus huéspedes. Esto no significa que éstas sean la causa de una permanente falta de energía. Pueden ser una de las tantas razones, por lo cual es necesario asegurarse primero que no son otras las causas (Ej: yendo al médico para un chequeo completo, cambiando los hábitos alimenticios, desarrollando una actividad física o intelectual de agrado, étc). Claro está que el que haya una manifestación física de los síntomas, no significa que se deba descartar la posibilidad de que se trate de una entidad, sino que por el contrario, puede que sea una entidad la causante del problema físico. Pero cada caso es diferente y requiere de un seguimiento individual. Es interesante recalcar que, de acuerdo a la lectura seria disponible sobre el tema, los médiums experimentan grandes pérdidas de energía e incluso su salud física, claridad mental y emocional se ven deterioradas como resultado del contacto con entidades del “más allá” lo que es una clara muestra de que éstas se alimentan de la energía vital de los seres vivos. Hay que recordar que, no importa quién sea la entidad –si un amigo, familiar, amante, étc. – o cuáles sean sus intenciones – si lo hacen por “amor” o por el bienestar del otro, o por brindarle compañía, apoyo, étc. – las entidades que se apegan al campo energético de un ser humano se alimentan de éste. La consecuencias de éste tipo de parasitismo energético puede afectar a la persona de diversas formas. La absorción de energía puede afectar la realización del individuo llegando incluso a producir la enfermedad física o mental y hasta –en algunos casos- la muerte prematura. Las entidades parasitaria influyen en la vida de una persona pudiendo llegar a impedirle que cumpla con el plan realizado durante la etapa entre vidas. Si se trata de una entidad descarnada que ha sido humana, el coste de haber interferido con la vida del huésped será pagado como deuda kármica.
Sin embargo, las EAPs, más exclusivamente, los espíritus de seres humanos difuntos, son almas confundidas que necesitan ayuda para poder “ver” su situación. El rol del terapeuta que pone en práctica técnicas de liberación de entidades es ayudarlas a encontrar su camino, tratando en la medida de lo posible, de resolver los problemas que les impiden desbloquear la energía que les mantiene atados al plano terrestre.
En su libro “Freeing the Captives,” –Liberando a los Cautivos- Louise Ireland-Frey explica que un acercamiento más suave, persuasivo, incluso con entidades fuertes y del tipo demoníacas, ha dado resultados positivos. Ella dice: “Entre los dos extremos [el de un acercamiento al estilo el exorcista y el estilo más terapéutico] se halla el del desafío, en donde el terapeuta es el que desafía, manteniendo a la entidad obsesiva en un modo defensivo, mediante el uso de preguntas y palabras fuertes, a la vez que mantiene un marco mental firmemente compasivo. Estos métodos son útiles en muchos casos pero no cuando se trata de fuertes entidades oscuras, cuyo propio empuje verbal puede ser devastador para un terapeuta “meramente humano” haciéndole perder el equilibrio y permitiendo a la entidad oscura tomar la iniciativa”.
No estoy de acuerdo con la autora en cuanto a las entidades de una fuerte polarización negativa, como lo son las demoniacas. Sólo personas de una gran integridad y pureza espiritual y que han sido entrenadas especialmente pueden realmente tratar con tales entidades. Si terapeutas como Louise Ireland-Frey o William Baldwin creen que pueden tratar con estas entidades demoníacas sólo a través del diálogo, es porque han caído en la trampa y han creído lo que estas entidades, sumamente engañosas, les han hecho creer. Generalmente, no es una sola persona la que trata con la entidad, sino varias que unidas trabajan en conjunto, apoyadas por entidades de consciencia superior del servicio a los demás (de la luz) para “liberar” a la persona del yugo de la entidad oscura.
¿San La Muerte?, No: un "preta" o espíritu hambriento.
Quisiera llamar la atención del lector de un fenómeno que se está dando especialmente en la Argentina. Hace unos años empezó a circular un supuesto “santo” llamado “San La Muerte.” La creencia popular en esta figura se ha incrementado alarmantemente. Lo curioso de este “santo” cuya figura es la de la muerte, es que otorga favores a cambio de otros favores concedidos por quien pide su intervención. Así las personas le ofrecen cosas, como ejemplo, tatuarse su imagen a cambio de que ésta entidad le otorgue trabajo, salud, amor, etc. Este es un claro ejemplo de una invitación a la posesión por entidades de fuerte polarización negativa (demonios). Al ofrecer algo a cambio de un favor el creyente se abre a la intrusión vampírica que no sólo puede afectar su vida personal sino la de aquellos que le rodean. La entrega del libre albedrío no es nunca negociable. Las entidades de un nivel superior de consciencia de servicio a los demás nunca piden nada a cambio. Esto quiere decir que toda entidad que demande una promesa (sea un sacrificio, un ritual específico, etc.) a cambio de otorgar favores es una entidad negativa, del servicio a sí mismo. La entrada en un contrato semejante garantiza la captura espiritual del creyente, las consecuencias pueden ser devastadoras.
Notas y Bibliografía
[1] The Siren Call of Hungry Ghosts, Joe Fisher, Paraview Press, 2001.
[2] Pasaje del libro What becomes of the soul after death, del verdadero Sri Swami Sivananda, citado por Joe Fisher en su libro The Siren Call of Hungry Ghosts.
[3] Freeing the Captives, Louise Ireland-Frey, M.D., Hampton Roads, 1999.
Entidades Astrales Parasitarias Copyright© 2004,2010,2011 www.mundoemergente.com. Última actualización:01/10/2011. Si desea citar el artículo, debe crear un enlace al mismo. Se trata de evitar que se copie y se pegue fuera de contexto, y que se distorsione el significado del artículo.


No hay comentarios.: