https://esquinacosmica2.blogspot.com/


Esta entrada arriba (clic) será a manera de ventana y puente para acceder al blog de esquina cósmica y puedan ingresar y leer en ambos blogs.
 Iré añadiendo entradas que considere importantes en esta segunda etapa para mi de publicaciónes. 


Mostrando las entradas con la etiqueta maíz espermicida. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta maíz espermicida. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de diciembre de 2014

"Puñalada transgénica" - México aprueba el consumo de 132 productos OGM


Quenelle

"Puñalada transgénica" - México aprueba el consumo de 132 productos OGM


Elena Álvarez-Buylla
La Jornada
vie, 05 dic 2014 22:20 CET


En medio del luto que nos sacude a raíz de la tragedia de Ayotzinapa, sorprende la noticia de que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha aprobado el libre consumo de 132 productos transgénicos, de los cuales 50 por ciento corresponde a maíz, el resto son de algodón, soya y canola, entre otros


Esto manifiesta entusiasta Alejandro Monteagudo Cuevas, director ejecutivo de AgroBio México, pues mantiene el negocio en lo que se aprueba la siembra de maíz transgénico, declaró recientemente. 

Gracias a una acción colectiva se logró la suspensión de la liberación de maíz transgénico en México, con base en evidencias científicas sobre su impacto nocivo en el ambiente y la biodiversidad del maíz nativo. El futuro del maíz, ante retos de cambio climático y otros, depende de las variedades nativas mexicanas, producto del cuidado de los pueblos autóctonos y que hoy aún sustentan una parte importante de la producción nacional. La liberación de maíces transgénicos las amenaza de múltiples formas. 

Parece que para compensar esta interrupción del negocio de productoras monopólicas de transgénicos, y a costa de la soberanía alimentaria y la salud de todos, el Estado aprueba el consumo de algunas más de sus líneas transgénicas. Este favor a las trasnacionales coincide con que en varios países de Europa, Asia y América rechazan los transgénicos. Es abundante la evidencia científica de los daños en la salud por su consumo, incluyendo los agrotóxicos que se usan en su cultivo. 

A estudios hechos en animales se suman datos epidemiológicos en Paraguay, Argentina y Estados Unidos, país en el que la salud de sus habitantes se ha deteriorado aceleradamente en los últimos 20 años. El aumento de muertes a causa de varios tipos de cánceres, diabetes, daño renal o por alteraciones metabólicas, o incluso por enfermedades como Alzheimer, a partir de mediados de la década de 1990, es pavoroso. Esto ha sido publicado en las revistas de mayor reconocimiento científico. ¿Cuál es la causa de esta tendencia? Estudios recientes indican que el consumo de transgénicos y sus agrotóxicos asociados pudieran tener un papel causal. Los transgénicos se empezaron a liberar masivamente en Estados Unidos a principios de 1990. Uno de los componentes que más claramente se correlaciona con la tendencia es el glifosato, llamado Faena en México. Este herbicida se usaba desde aproximadamente 10 años antes de la liberación de los cultivos transgénicos en Estados Unidos, pero empezó a usarse masivamente en los transgénicos tolerantes al mismo. En Europa no se aprobó la siembra de transgénicos tolerantes a este agrotóxico y se evita su consumo. La correlación entre el aumento de la prevalencia de enfermedades y el uso de glifosato y/o el cultivo de soya y/o maíz transgénicos tolerantes al mismo es mayor a 90 por ciento en muchos de los casos a partir de mediados/finales de la década de 1990. Aunque una correlación no indica causalidad, el hecho de que la correlación sea tan alta para tantas enfermedades (22 estudiadas) indica que este herbicida es un agente causal. 

Los estadunidenses están sujetos a contaminantes en agua, aire y comida, y al parecer el glifosato afecta sistemas corporales que lidian con ellos. A pesar de ello, el gobierno estadunidense sigue usando a su población de conejillos de indias, no ha aprobado el etiquetado de transgénicos, y tampoco prohíbe el uso del faena y otros agrotóxicos. Algunos expertos aluden a corrupción. Estos expertos insisten en que las instituciones públicas que regulan el uso de estas sustancias deberían aplicar el principio precautorio, más que esperar a que aparezcan los daños. Éstos y la permanencia de los tóxicos en el ambiente son difíciles de revertir; y ahora que se va conociendo la importancia de la herencia epigenética, es probable que la exposición a tóxicos afecte a las futuras generaciones, aun si los hijos y nietos de estas ya no estuvieran expuestos. En ausencia de corrupción, el faena nunca se hubiera aprobado para uso masivo y sería retirado del mercado. Además, la presencia y diseminación de los organismos transgénicos mismos, que implican una contaminación con vida propia e impactos impredecibles, será irreversible si no se para ya. Esto es particularmente importante para centros de origen y diversidad, como es el caso de México para el maíz. Ante los datos recientes en torno a los daños en salud por el cultivo y consumo de transgénicos, lo único aceptable es impedir que estos cultivos contaminen nuestro ambiente y alimentos. Su razón de ser es sólo el lucro; a 20 años de su liberación no han alimentado a un solo hambriento del mundo y tampoco han aumentado los rendimientos o disminuido el uso de tóxicos. 

Por todo lo anterior, sorprende que el actual y los dos anteriores gobiernos de México sacrifiquen nuestra soberanía alimentaria y sanitaria, nuestro ambiente y alimento, así como nuestra salud, a cambio de oscuros acuerdos comerciales.
Las evidencias científicas de los últimos años, que muestran una fuerte asociación entre el consumo de alimentos transgénicos y la exposición a glifosato con el aumento de la prevalencia de enfermedades tales como inflamación en el intestino, incidencia de ciertos tipos de cánceres, alteraciones renales y enfermedades neurodegenerativas (por ejemplo: Interdiscip Toxicol. 2013; Vol. 6(4): 159-184; http://www.uccs.mx/agricultura_ alimentacion/agrotoxicos/prensa/3/ correlacion-altisima-entre-el-uso-de-glifosato-asociado-a-transgenicos-tolerantes-a-este-agrotoxico-y-22-de-enfermedades) tendrían que ser suficientes para impedir que este tipo de agrotóxicos contaminen nuestros alimentos. 

* Coordinadora de campañas, UCCS (más información en: www.uccs.mx ), e investigadora del Instituto de Ecología, UNAM


FUENTE

lunes, 1 de diciembre de 2014

Maiz Anticonceptivo



Por antonio fernandez  / Conjugando adjetivos
Se le ha llamado el maíz anticonceptivo y maíz espermicida. Una empresa de San Diego llamada Epicyte lo desarrolló. He aquí una breve información general de The Guardian, 9 de septiembre, 2001; “GM corn set to stop man spreading his seed”, por Robin McKie:
“Los científicos han creado el último cultivo transgénico: maíz anticonceptivo. Campos de maíz que algún día pueden salvar al mundo de la superpoblación. “Las plantas para la prevención del embarazo son obra de la empresa de biotecnología de San Diego Epicyte, donde los investigadores han descubierto una rara clase de anticuerpos humanos que atacan a los espermatozoides. “Al aislar los genes que regulan la fabricación de estos anticuerpos, y poniéndolos en las plantas de maíz , la compañía ha creado pequeñas fábricas hortícolas que hacen anticonceptivos”. “Tenemos un invernadero lleno de plantas de maíz que producen anticuerpos anti-esperma, ‘dijo el presidente de Epicyte, Mitch Hein. “… La empresa, que dice que no va a cultivar el maíz cerca de otros cultivos, dice que planea lanzar ensayos clínicos del maíz en unos pocos meses”.
Pero, ¿qué pasó con la empresa? En 2004, fue comprada por Biolex, una empresa de biotecnología de Carolina del Norte. Luego, en 2012, Biolex se declaró en quiebra. Antes de que esto ocurriera, vendió parte de su tecnología a Synthon, una empresa holandesa de medicamentos, que hace Paxil, conocido por causar defectos de nacimiento. Y, ¿la tecnología de maíz para la despoblación? Podría estar flotando por varios lugares ahora. En abril de este año, Rusia anunció que prohibía las importaciones de productos alimenticios OGM. A finales de julio, China había dejado de importar maíz de los EE.UU..
Por supuesto, no se hizo mención sobre el “maíz espermicida”. Hoy me siento un poco conspiranoico, empecemos.
Rusia y China son plenamente conscientes de, llamémoslos, los peligros convencionales de los alimentos OGM. Sin embargo, se podría pensar que China pude dar la bienvenida a este tipo de maiz. Siento disentir. Si ellos hicieran un “programa de despoblación”, querrian diseñarlo ellos mismos. Y luego está el hecho de que el maíz es omnipresente en cientos de miles, incluso millones de productos alimenticios procesados. Propios dirigentes chinos por lo tanto pueden estar sujetos al “programa” sin siquiera saberlo. Y ¿qué decir de los EE.UU.? Sabemos que en Estados Unidos, la campaña altruista todo gira sobre el etiquetado de los alimentos OMG, pero no prohibirlos.
Es vergonzoso. Y con la deriva génica, en el que todo tipo de genes transgénicos flotan en el aire y través de la tierra, y se asientan en las plantas de todo tipo, por no hablar de las fábricas, donde se fabrican alimentos procesados, ¿cuáles son las posibilidades de que las etiquetas nos salven? La cobertura de prensa sobre este problema es débil, suave y pequeña. La mayoría de los activistas anti-OGM en los EE.UU. se mueven en torno al etiquetado, porque piensan y esperan que las mamás emprendan una revolución y dobleguen a Monsanto y Dow. Las mamás, es decir, las que no están demasiado ocupadas con sus maridos tratando de quedar embarazadas a través de estrategias exóticas de alta tecnología, ya que, por alguna extraña razón, los métodos “normales” que antes daban buen resultado, ahora no están funcionando.