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sábado, 19 de mayo de 2012

Ciudad Blanca - Donde reina el Mono Dios - Débora Goldstern



Ciudad Blanca 
Donde reina el Mono Dios
Débora Goldstern©
 


El tres de setiembre de 1526, un atribulado Hernán Cortés escribía sus impresiones de América, al Emperador Carlos V. En esa misiva, más tarde conocida como Carta de Relación Nº 5, el conquistador hacía alusión a la existencia de una ciudad desconocida, y de la cual decía: 

“Por otra parte dolíame el ánima dejar aquella tierra en el estado y coyuntura que la dejaba, porque era perderse totalmente; y tengo por muy cierto que en ella vuestra majestad ha de ser muy servido y que ha de ser otra Culúa, porque tengo noticia de muy grandes y ricas provincias, y de grandes señores en ellas, de mucha manera y servicio, en especial de una que llaman Hueitapalan, y en otra lengua Xucutaco, que ha seis años que tengo noticia de ella, y por todo este camino he venido en su rastro, y tuve por nueva muy cierta que está ocho o diez jornadas de aquella villa de Trujillo, que pueden ser cincuenta o sesenta leguas. Y de ésta hay tan grandes nuevas, que es cosa de admiración lo que de ella se dice, que aunque falten los dos tercios, hace mucha ventaja a esta de México en riqueza, e iguálale en grandeza de pueblos y multitud de gente y policía de ella. Estando en esta perplejidad, consideré que ninguna cosa puede ser bien hecha ni guiada si no es por mano del Hacedor y Movedor de todas, e hice decir misas y hacer procesiones y otros sacrificios, suplicando a Dios me encaminase en aquello en que él más se sirviese” 


Hueitapalan –Xucutaco, que en el antiguo idioma nahuatl –maya, significa Ciudad Blanca, se creía rivalizaba en majestuosidad con las antiguas metrópolis mexicanas del tiempo anterior a la conquista. La leyenda señalaba a la impenetrable mosquitia hondureña como su lugar de origen, que custodiaría aquellas ruinas míticas, también conocida por los locales como Kaha Kamasa, ciudad del Mono Dios.

La segunda referencia sobre esta misteriosa ciudad tiene lugar 18 años más tarde, a través de la pluma del Obispo Cristóbal Pedraza, que en “Relación de la Provincia de Honduras” (1544) escribe: que “desde la cima de una montaña él pudo observar un ventajoso punto” (mirador), donde describió “un extenso establecimiento indio desconocido, en un plano terreno cerca de la cuenca de los ríos Sico y Negro”.

Claro que las noticias sobre Ciudad Blanca se remontan, mucho antes de la llegada de los conquistadores, ya que la legendaria ciudad, es parte importante de la historia de los indios Pech[1], quizás una de las etnias más antiguas del territorio hondureños.

Según relatan los Pech más ancianos: “Hace unos 500 años llegaron a la Mosquitia al área del Rió Plátano unos seis mil colonos provenientes según nos han dicho de lugares de lo que hoy conocemos como Sur América. La primera colonia fue fundada en un lugar que nosotros llamamos Chilmeca, localizada cerca de "CASA BLANCA". Nuestros mayores nos relatan que ellos nacieron y crecieron en una ciudad labrada en piedras blancas y que por eso le llamaban casa blanca, de boca en boca por cientos de años se ha creado esta historia de "LA CIUDAD BLANCA”. “Esta fue construida por los Dioses, que transformaron gigantes piedras en diversas figuras, anímales salvajes y gigantes artefactos de procesar granos (piedras de moler), al preguntárseles a estos ancianos que fue lo que pasó con esta ciudad, que porque no se pueden encontrar sus ruinas y el lugar de su asentamiento, ellos dicen que la causa de todo se inició cuando un indio Tawaka abandonó esta ciudad por haber sido discriminado por la comunidad que allí vivía, él conjuro un "maleficio" contra la ciudad y sus habitantes. Poco tiempo después empezó a suceder toda clase de calamidades, plagas y toda clase de catástrofes, el pueblo (los Pech) entendieron de que ya no podían seguir viviendo allí y que tenían que emigrar a otro lado, y es lo último que ellos han escuchado por medio de los relatos hablados de sus antepasados de esa ciudad”.

Sin embargo, detrás de la aparente leyenda hay fuertes indicios que indican que Ciudad Blanca, es mucho más que un simple mito indígena. Un artículo de 1927, de la Sociedad de Americanistas de París, consagrado a los Pech, brinda detalles harto sugerentes.

“En esta parte de Honduras se cree que en la margen del Río Plátano, en su curso superior, existen ruinas muy importantes que fueron descubiertas por un “hulero”, hace unos veinte a 25 años, cuando éste se había extraviado en el monte entre los ríos Plátano y Paulaya. Dejó este hombre una descripción fantástica de lo que vio allí. Eran las ruinas de una ciudad importantísima con edificios blancos de piedras parecidas al mármol, ceñida por una gran muralla del mismo material. Poco después este ladino se fue de la Mosquitia y nadie sabe lo que se ha hecho de él. Un viejo saurín paya dijo entonces que el diablo le había matado por haberse atrevido a de contemplar este sitio prohibido, del cual este indio tenía noticias de su predecesor. Por motivo de sus edificios blancos este lugar fue conocido con el nombre de “Ciudad Blanca”. Pocos años después un mulato, quién andaba “cateando” en los pequeños afluentes izquierdos del Río Plátano, pretendió haber dado con estas ruinas; pero días después de haber contado esto, él se ahogó en el río y los indios atribuyeron su muerte al enojado el diablo. Por más diligencias que hagan ladinos y extranjeros para conseguir un guía, nunca hayan hallado un Paya que les conduzca a estas ruinas. Los indios dicen todos que no conocen y aún que todo esto es un mito, pero los otros moradores de la Costa, afirman que no quieren enseñarlas a otros estas ruinas por miedo que entonces tendrían que morirse”.

 
Theodore Morde 

Luego de unos años de silencio, la historia de Ciudad Blanca retoma la luz pública en 1939, a través de Theodore Morde[2] un estudioso norteamericano, quién inspirado en el relato del Obispo Pedraza, emprende una expedición a la selva de la Mosquitia, en busca de la ciudadela perdida. Patrocinada por el Museo de los Indios Americanos de la poderosa Fundación Hayes de New York, la expedición se pasa cinco meses internada en la impenetrable Mosquitia. Después de innumerables peripecias, Morde declara a su regreso haber localizado Ciudad Blanca, que él creyó eran ruinas correspondientes a los antiguos Chorotecas, una etnia aún más antigua que los propios mayas. Según relató, pudo contemplar “un largo complejo con muchos edificios próximos a una blanca arenada, En la entrada estaba edificada una pirámide, la cual describe Morde con dos columnas a sus lados. En la columna derecha una imagen de una araña y en la izquierda la de un cocodrilo. En la parte superior de la pirámide esculpida en piedra, una estatua colosal de un mono con un altar, según Morde, para sacrificios antes hechos en el templo”. 

En su narración Morde omite el sitio de localización, justificando su decisión, en la depredación que pueda resultar de su conocimiento, y por sus propios deseos personales de seguir profundizando en tamaño descubrimiento. A pesar de la importancia del hallazgo, Morde se ve impedido de avanzar en sus investigaciones, ante la negativa de sus patrocinadores de financiar una nueva exploración hacia Ciudad Blanca. Este suceso lo obliga a marchar a Londres, con el fin de conseguir ayuda para poder continuar con sus investigaciones. Para convencer a sus nuevos interesados, Morde presenta algunas pruebas recogidas durante su estadía en la ciudadela, que le sirven de aval para obtener nuevos fondos. Pero el destino hace de las suyas, y Morde sucumbe en un “accidente de tráfico”. Tras el deceso de Morde, se esparcen rumores que señalan una mano oscura obstaculizando el descubrimiento.

Poco antes de su muerte Morde legó un extraño escrito donde daba cuenta de sus impresiones de Ciudad Blanca, y que tituló “Los Misterios de la Mosquitia Hondureña: La Ciudad del Mono Dios”. [3] 

Decía Morde:

Estoy convencido de que hemos encontrado el lugar en que estuvo en un tiempo la legendaria ciudad perdida del Mono-Dios, la antigua capital de los extintos Chorotegas, cuya civilización es quizá más vieja que la de los mayas y los aztecas. Los relatos que se refieren a este pueblo indio han despertado tanto el interés de los exploradores que muchos de éstos se han internado en las intrincadas selvas hondureñas en atrevidas investigaciones. Dimos con la ciudad después de Haber penetrado en el inexplorado territorio de la Mosquitia, donde la traicionera y tupida vegetación se extiende hasta las mismas márgenes de los ríos y donde la temida malaria, las mortíferas serpientes, los insectos dañinos y las fieras acechan donde quiera a cualquiera que se aventure más allá de la estrecha faja de tierra llamada Costa de la Esperanza Perdida, que bordea las hermosas aguas azules del Mar Caribe. Durante cinco meses, la expedición del Museo del Indio Americano de la Fundación Heyes de Nueva York, navegó impulsándose con remo o pértigas por los inexplorados ríos y arroyos que se precipitan en las altas cordilleras montañosas de Honduras. Navegando cientos de millas en piraguas y abriendo a filo de hacha y machetes senderos a través de la densa vegetación selvática llegamos, por fin, a las ruinas de la ciudad perdida del Mono-Dios.

En el lugar era ideal para una ciudad semejante. Las elevadas montañas formaban en fondo de la escena. Cerca de allí, una rápida catarata, hermosa como un vestido de refulgentes joyas, se precipitaba en el verde Valle de las ruinas. Las aves resplandecientes como gemas, revoloteaban de árbol en árbol y los monitos, asomaban sus hociquillos mirándonos con curiosidad desde el denso follaje que nos rodeaban. No puedo precisar de lo que he hecho la ubicación de la Ciudad del Mono-Dios porque, como ya he dicho, son muchos los que la buscan, atraídos por los relatos que hablan de tesoros, y nosotros queremos encontrarla intacta en nuestro próximo viaje, que será muy pronto. En esa ocasión, esperamos descubrir el Gran Templo y desenmarañar, entre otras cosas, el misterio del parecido de este prehistórico Mono-Dios americano con el Mono-Dios Hanuman, adorado desde hace decenas de siglos en la India.

Las hazañas de Hanuman se cuentan en el Ramayana, uno de los textos sagrados hindúes. Su gran templo se encuentra en Benarés, donde sus sacerdotes cuidan y alimentan a los monos sagrados. Sobre Hanuman y su poder se habla algo en la inolvidable obra de Rudyard y Kipling “La Marca de la Bestia”, la cual cuenta lo que sucedió al borracho Fleete cuando pego su tabaco encendido a la frente de la imagen en piedra roja de Hanuman y como, a una orden del sacerdote leproso, el beodo comió y lloró y corrió a gatas y despidió el mismo hedor de un leopardo hasta que se retiro la maldición. Hanuman es peculiarmente venerado en la India porque figuro de manera principal en las grandes batallas del héroe Rama, que era la octava encarnación de Vichnú, el Creador, y su bella esposa Sita. La hazañas de fuera y valor de Hanuman merecerán, en este mismo artículo, toda nuestra atención. Una reproducción de una lámina religiosa hindú muestra esta Mono-Dios llevando a lugar seguro, protegidos en su pecho, que se habían desgarrado para este fin, a Rama y a Sita.

El Mono-Dios americano tenía sus sacerdotes y quizás también sus sacrificios humanos. Las leyendas son bastantes explicitas en cuanto a esto. Pero sus monos ya no son adorados, a menos que la horripilante y misteriosa ceremonia llamada la Danza de los Monos Muertos, que describiré más tarde, sea un recuerdo tergiversado de aquella vieja forma de culto religioso. De acuerdo con las leyes cuya posible verificación era el propósito de nuestra expedición, la muy buscada Ciudad Perdida de Mosquitia fue en un tiempo clave de una civilización cuyo pueblo habitaba toda la región. Los indios no habían hablado de vastas ruinas hoy cubiertas por la selva. En sus mentes supersticiosas, era un sitio al que no debía irse; no obstante la cual, los indios más viejos describían algunas de sus características con detalles curiosamente explícitos, que decían haber conocido por los antepasados suyos que habían visto el lugar. Esto era así, especialmente en lo referente al Templo. Descubriríamos, según nos dijeron, una larga vía de acceso, escalonada, construida y pavimentada al estilo de las ruinas mayas que había en el norte. Efigies de monos labradas en piedra orlarían esta entrada.

El centro de Templo lo formaría un alto estrado de piedra sobre el cual estarían las estatuas del Mono-Dios, frente a la estatua, se encontraría el sitio de los sacrificios. Inmensas balaustradas flanquearían la escalinata hasta el estrado. Una de las balaustradas comenzaría con la colosal imagen de una araña y la otra con la figura también gigantesca de un cocodrilo. De labios de algunos viejos indios payas, la moderna tribu que vive ahora cerca de la región que explorábamos, conocimos las leyendas sobre el Mono-Dios que ellos se habían transmitido de generación en generación insistían ellos en que, a pesar de los mil o más años que hace que la vieja ciudad abandonada, se conservaba bastante bien. En la memoria de la tribu estaban bien fijas las principales características de sus maravillas. La Ciudad Perdida estaba habitada hace mil años o más por una antiquísima y avanzada tribu llamada de los Chorotecas. No se sabe si ellos mismos construyeron la ciudad o la arrebataron a algún otro pueblo más antiguo, ocupándola desde entonces. Tampoco se sabe mucho acerca de los Chorotecas, a excepción de lo que dicen algunos arqueólogos de que eran contemporáneos de los antiguos mayas y dominaban lo que hoy es el territorio de Mosquitia en Honduras, que entonces no se componía de pantanos y selvas, como ahora, sino de fértiles tierras.

Hábiles Constructores 

Hay otros que creen que los Chorotecas existieron antes que los Mayas y que fueron, quizás los precursores de las culturas maya y azteca, que florecieron en los que es hoy México, Guatemala y el norte de Honduras. Los Chorotecas eran muy hábiles en los trabajos de cantería, por lo que, para suerte de nosotros, erigían construcciones sólidas y perfectas. La Ciudad Del Mono-Dios estaba amurallada. Encontramos algunas de esas paredes en las cuales la magia verde de la selva había causado algunos daños, pero que, no obstante, habían resistido la avalancha de la vegetación. Seguimos uno de esos muros hasta llegar a unos montículos, que tienen toda la apariencia de haber sido alguna vez un gran edificio. Hay, efectivamente, varias construcciones que todavía están cubiertas por sus milenarias mortajas de tierra.

Sabemos que la Ciudad Perdida era de grandes proporciones y que, en su apogeo, debió haber tenido muchos miles de habitantes. Fueron las lluvias lo que puso fin a nuestra labor allí. Pero cuando cesen regresaremos y emprenderemos la ingente tarea de quitar la selva de encima de la ciudad. La primera tarea será el descroce y las quemas de varios cientos de acres del bosque. Solamente entonces podrán comenzar los verdaderos trabajos de excavación. Y a juzgar por la magnitud de los trabajos necesarios para limpiar las Ruinas de Copán, se necesitarán varios años para desenterrar la Ciudad Del Mono-Dios. Pero qué descubrimiento se harán durante esos años!

La danza de los monos muertos 
He hablado de la Danza de los Monos Muertos y de la posibilidad de que fuera un culto religioso pervertido que se celebraba en la Ciudad Perdida mucho antes de que el Nuevo Mundo fuera descubierto por Colón. Pues a nosotros se nos permitió asistir a una de estas fiestas enteramente macabras. Cualquiera que haya visto la cremación de los muertos en las riberas del Ganges, en la India, no olvidará jamás los desagradables escalofríos que causa el espectáculo del movimiento muscular de los cadáveres bajo la acción del fuego. Algunas veces, el cadáver se sacude y se estremece como si tuviera vida todavía, y otras se sienta, erecto a levanta un brazo rígido o encoge una pierna. En definitiva, es un espectáculo asaz horripilante. Y en los crematorios también los cadáveres se sientan algunas veces, o parecen tratar de escapar de sus ataúdes o hacen gestos que parecen suplicantes o amenazantes, cosas estas que no seria conveniente que la viesen los deudos. Pero todo esto es causado por el intenso calor sobre los músculos y los tendones. El cadáver está muerto como siempre.

Pues la Danza de los Monos Muertos es algo por el estilo y los movimientos de los cadáveres de los monos se deben a la misma causa. Sin embargo, hay algo indescriptiblemente diabólico en esta ceremonia y es que, después que termina la danza, los asistentes al festín se comen los monos. Es esto, posiblemente, lo que constituye la perversión de los que probablemente era antes un rito religioso. El nombre que los nativos dan al mono es urus, que traducido literalmente quiere decir “hijos de los hombres velludos”. Sus padres o antecesores son los ulaks, mitad hombre y mitad espíritu que Vivian en la tierra, caminaban erectos y tenían la apariencia de grandes y velludos hombres monos. Los indios del territorio de Mosquitia creen todavía hoy que estas criaturas habitan las altas tierras del interior y el sur de Honduras, porque la singular Danza de los Monos Muertos es su terror. Una vez en que nos aproximábamos a esta supuesta región de los ulaks, nuestros remeros nativos comenzaron a cuchichear entre si. El mestizo hondureño que nos servia de intérprete nos dijo que los indios no seguirían más adelante. Nos aproximamos a la región prohibida de los “hombres velludos”. Por nada del mundo quisieron seguir adelante. En seis horas hicieron una balsa y partieron en ella, impulsados por la corriente, dejándonos solos para que explorásemos y afrontásemos los peligros de la tierra de los ulaks. Durante varios días nos abrimos camino a través Del territorio selvático, pero nunca encontramos ni vestigios de los legendarios antropoides medio hombre.

El origen de la danza 
De acuerdo con los indios más viejos, la Danza de los Monos Muertos se originó en el hecho siguiente: Un día, tres de los hombres velludos que parecían grandes monos, entraron en una aldea indígena y raptaron a tres de las más hermosas jóvenes de aquel lugar, se llevaron a las muchachas a sus cuevas de las montañas, y las hicieron mujeres suyas. De aquellas uniones no se produjeron seres humanos o semi-humanos, sino los pequeños monos que los indios llaman urus. Y por eso es por lo que les llama a estos monitos “hijos de los hombres velludos”. Los indios actuales creen que la singular Danza de los Monos Muertos es un rito que se celebra en venganza del secuestro de las tres vírgenes. Efectivamente, sus gustos y sus gritos mientras comen los monos asados, indican más ensañamientos sobre el enemigo caído que un mero deleite gastronómico. Pero algunos tecnólogos que han presenciado la danza no creen que este sea el verdadero origen. El canibalismo religioso se ha practicado en todo el mundo y en todas épocas. Comiéndose el cuerpo del sacrificio, creían los salvajes consumir algo del espíritu que lo había animado. La carne era secundaria, por lo cual, lo Aztecas sacaban el corazón de los sacrificados y arrojaban a este por las escalinatas de las pirámides a los sacerdotes que los cortaban en pedazos y los distribuían entre los adoradores, a quienes servían de manjar.

Algunas veces, la unión con los dioses afectaba esta forma. En Méjico se elegía todos los años un joven físicamente perfecto para que fuese el dios Texcotlipoca hasta el próximo. Se le adoraba como un dios cualquiera, se le daban las más hermosas doncellas, podía tener y hacer todo lo que quisiera, menos abandonar su posición, Texcotlipoca era el dios del sol; su nombre significa “Espejo Humeante”. Después de un año de esta “vida regalada”, el joven era sacrificado y su cuerpo era consumido por los asistentes al sacrificio. Pero no se comía como alimento, así como la carne sagrada de una deidad. Los tecnólogos creen que este rito fue copiado a los Chorotegas y quizás un sacerdote determinado al igual que el azteca Tezcotlipoca, recibía su corte de beldades y hacia las veces del Mono-Dios. Al expirar su período, el sacerdote era sacrificado y devorado de la misma manera que lo era el joven que hacia de dios del Sol. Se cree que la versión de los indios modernos es tergiversada y apócrifa.

La caza de los monos 
De todos modos, cada vez que ocurre una de las periódicas migraciones de monos a través de las selvas de Honduras, los guerreros de los indios sumus atan unas uñas endurecidas al fuego en sus largas flechas de bambú y salen a matar urus. Cada hombre dispara a tres monos. Deberá usar solamente tres flechas. Si no vuelve con sus tres monos, ello será motivo de acre censura por parte de los otros miembros de la tribu. De esta parte, se supone que cada indio mate el equivalente de tres hombres velludos como los que raptaron sus tres vírgenes antepasadas. Mientras los hombres están ausentes, cazando su trío de simios, las mujeres de la tribu se preparan para la danza. Las mujeres más viejas, sobre todo aquellas que no tienen ya dientes, juegan un importante papel en este rito, pues su misión es hacer la “Misla”, que es una variedad muy fuerte de cerveza. Las viejas brujas hacen la misla masticando cazabe y hojas de un arbusto llamado snik. Después escupen el jugo de esta mezcla en enormes tinas en forma de canoas. Pronto se fermenta este líquido, convirtiéndose en una bebida de alto contenido alcohólico. Durante la danza, los nonos de la tribu sirven misla a los hombres. Las pequeñas doncellas se acercan a los hombres reclinados en sus hamacas y con solemne cortesía les entregan las jícaras con misla. Cuando los hombres de la tribu regresan con sus monos (cada uno con tres) se encienden grandes hogueras formando un circulo. Las antochas de pinos y las hogueras iluminan una grotesca escena.

El horripilante rito 
De su Watla – una cabaña típica india hecha con las hojas gigantescas de un arbusto Waja – sale el principal hechicero vestido para la ocasión. Se le llama el Dama Suk ya-Tara. No lleva más que un taparrabos, pero su cuerpo está profusamente rayado con yeso. Las franjas blancas resaltan a la luz de las hogueras. El collar-amuleto que cae sobre su pecho está confeccionado con pequeños cráneos de fetos de monos, dientes amarillos de los antepasados el hechicero, bolsas de veneno de las serpientes venenosas de la selva, largos dientes de cocodrilo y otros fetiches y símbolos ritualistas. En los dedos de las manos lleva, a manera de dedales, dientes de cocodrilos gigantescos, que se abren y se cierran, como muelas de cangrejo, cuando él gesticula. En la mano derecha lleva una larga flecha en la cual va empalado un gran mono-araña. El toque de los tambores se eleva en un crescendo y se detiene súbitamente cuando el Dama Suk-ya Tara alza los brazos y describe un círculo en el aire. Todos los presentes ya medios borrachos por la misla hacen un silencio absoluto. El Dama Suk-ya Tara se acerca a las hogueras a grandes pasos y a una señal una larga fila de cazadores sumus, adornados todos con sus plumas, preferidas de guacamayo, refulgente sus cuerpos por el aceite de coco, se aproximan también a las llamas. A otra señal, los broncíneos cazadores forman una gran círculo alrededor de los fuegos. Detrás de ellas se encuentran las mujeres y los hombres muy viejos ya para matar monos. Palabras de encantamiento salen de labios Del Dama Suk-ya Tara en una lengua desconocida para los indios. Para ellos, el hechicero habla a los espíritus. Comienza de nuevo el redoblar de los tambores y sus notas regulares e hipnóticas vuelven a llevarse. Entonces, abruptamente, vuelven a silenciarse los tambores, tan al unísono, que de la impresión de ser un solo instrumento el que sonaba.

Asando a los Monos 
El Dama Suk-ya Tara se inclina parsimoniosamente y coloca su flecha firmemente en el suelo cerca de la hoguera más grande de todas. Entonces, con abrupto gesto, se yergue y entierra profundamente en el suelo la vara en que está empalado el mono en grotesca posición. Uno a uno, todos los indios van hacia el mismo sitio y entierran allí una de sus flechas con el mono más grande que hayan cazado. Pronto todas las hogueras quedan rodeadas de monos empalados en las flechas, todas de frente a las llamas. Los hombres se retiran y, presa de ansiedad, se sientan todos en círculo. En seguida comienza la grotesca danza de los monos muertos. Aquel se retuerce una mano en macabro gesto. Aquel otro mueve un hombro y más allá otro hace atrás la cabeza con gesto violento. Otro levanta una pierna como impulsado por un resorte, o tuerce el cuerpo como si estuviera en un asador. Estos fantasmagóricos efectos producidos a la vez en cuarenta o cincuenta cadáveres de monos, a la luz de unas cuantas hogueras en plena noche selvática, nos darán una Idea aproximada de los que es la Danza de los Monos Muertos.

El festín 
Cuando ya ningún cadáver se mueve más, termina la danza y están completamente asados los monos. Cada sumu toma su flecha y sosteniéndola en alto, se aproxima al Dama Suk-ya Tara. Uno a uno se sitúan frente al hechicero, que está sentado con un largo tallo hueco de bambú en sus manos. Cada vez que se coloca un mono delante de él, el hechicero introduce el tubo de bambú por un ojo del animal y le chupa el líquido cerebral, esta operación, que los indios llaman beberles los pensamientos a los monos, puede hacerla solamente el Dama Suk-ya Tara. Después de que cada guerrero ha colocado sus tres monos ante el hechicero, toda la tribu come de los animales. Aunque las actuales tribus de Honduras – Los Mosquitos, Los Payas y los Sumus – no han conocido nunca el lenguaje escrito que pudiera haberles servido para perpetuar las hazañas de sus héroes ancestrales, como la poesía hindú del Ramayana, relata las hazañas de Hanuman, si tienen leyendas que son muy veneradas.

Una leyenda 
Una de las mejores es la historia de “El Ave Sagrada de los Chorotecas”. He aquí la leyenda tal como la cuenta “El Viejo Pio”, el más viejo de los indios payas que viven actualmente. Hace muchos años el gran dios Wampai de los Paya tenia la figura de un gran paya blanco superior. El era el mejor nadador, el mejor corredor y el mejor guerrero de toda la tierra. Wampai vivía en las montañas y tenía su refulgente palacio blanco cerca de los verdes picos. Altos muros blancos rodeaban el palacio y columnas como la leche, suportaban el techo. Un día, Wampai salió en busca de una esposa digna de su casa. En su búsqueda tropezó con una encantadora doncella rubia, llamada Oru, que le sedujo con su belleza, por lo cual él la requirió de amores. Se casaron, y así fue como oru se convirtió en la orgullosa reina de todos los Payas. Tan hermosa era oru que todos los Payas hablaban de su porte elegante, de su cuerpo juncal y de su dorada piel que brillaba como el maíz hecho o el plátano maduro. Hasta el Espíritu Maligno de los Payas, que Wampai había encerrado en las profundidades de la tierra, en el “Lugar Oscuro”, se antero de la belleza de Oru y la deseó. Tan feliz se sentía el dios Wampai con su magnífico palacio y su joven esposa que, lleno de benevolencia, permitió que el espíritu Maligno, que era un mentiroso viviera en su propia casa. Entre los Payas es costumbre aun actualmente, que todo hombre a quien un amigo le confía su esposa se convierte automáticamente en Hermano de sangre de este. Pese a que el dios Wampai sabía que el espíritu maligno era un mentiroso y completamente indigno de confianza confío en él. La leyenda dice que el espíritu maligno era un hombre apuesto y de haberlo sido, pues la reina Oru compartió con él su lecho a espaldas de su marido.

El castigo de Wampai 
Para facilitar el adulterio, el Espíritu Maligno puso en práctica un astuto ardid, haciendo que el dios Wampai saliera de cacería. Echó a rodar el rumor de que un raro antílope blanco como la nieve, andaba por aquellos contornos. Wampai, el gran cazador, debía salir en busca de tan preciada presa, pero el dios Wampai, al llegar al río que cruzaba cerca de su palacio, encontró que el habían robado su gran piragua y regresó a su casa, encontrando a su esposa Oru en brazos del Espíritu Maligno. Cuando el Dios Wampai sorprendió a su mujer in fraganti, su ira fue terrible. Su cólera retumbo de montaña en montaña, como el trueno, asustando a todos los habitantes del reino. Después de una terrible lucha, el dios Wampai logro arrojar de nuevo al Espíritu Maligno al “Lugar Obscuro”, advirtiéndole que jamás volviera a asomar el rostro a la superficie de la tierra. El dios Wampai pensó primero matar su esposa, como lo decretaba la costumbre, pero ella era tan hermosa que no se halló con valor para hacerlo. Así pues, resolvió convertirla en el ave Margarita, prohibiéndole que abandonara las montañas y el nacimiento de los ríos. Todos los años, al comenzar la estación de las lluvias, los truenos renuevan las advertencias del dios Wampi a su esposa y a su rival. Nuestra expedición capturo dos de esos pájaros Margarita, lo cual causo consternación entre los nativos, ya que esas aves son sagradas para ellos. Estos pájaros son bellos cuando, al extender sus alas al estilo de los pavos reales, el sol se refleja en ellas y produce tonos de oro, bronce y negro, que contrastan con el plumaje del cuerpo, un gris moteado.

Otra vez Hanuman 
Volvamos ahora a Hanuman el Mono-Dios de la Índia. En nuestros viajes por entre las tribus payas y sumus modernas que pueblan el territorio de Mosquitia en Honduras, hemos encontrado frecuentemente indios cuyas facciones.... Sus ojos son algo oblicuos y tienen los pómulos salientes, como los chinos y los hindúes. Es verdaderamente significativo que en un pueblo indígena americano, con estos rasgos orientales en sus rostros, el mono tenga todavía una importancia tan grande en sus ritos religiosos, puebla evidente de que sus antecesores choroteganos probablemente adoraban animales. Hanuman era en el Oriente una especie de Paul Bunyan, por sus asombrosas hazañas de fuerza y arrojo. Pero Hanuman recibió significación religiosa por ser hijo de una ninfa y de Vayu, el dios de los vientos. La vida del mono-dios se relata en las páginas de uno de los grandes libros sagrados de la India, el Ramayana, que habla de las hazañas y las aventuras del poderoso príncipe Rama. Como aliado de Rama contra las fuerzas del mal, Hanuman, y sus hordas de monos libraron innumerables batallas. Hanuman recibió una vez el encargo de buscar en las distintas montañas del Himalaya unas yerbas determinadas con qué curar las heridas que los guerreros habían recibido en la batalla librada para rescatar de los demonios malignos a la amada esposa de Rama, Sita, al reino de las estrellas. Adoptando un tamaño gigantesco, Hanuman anduvo de montaña en montaña hasta que llegó a aquélla en cuyas faldas crecía la yerba medicinal que él buscaba. Pero Hanuman registro en vano las faldas de las montañas en busca de las yerbas. Dándose cuenta de la urgencia con que se necesitaban las yerbas, arranco de cuajo la montaña y sosteniéndola en un mano, la llevó al médico que curaba los heridos, quien rápidamente encontró las yerbas y compuso con ellas la pócima con que salvo a sus pacientes.

Al mono dios Hanuman se le acredita también el haber creado la serie de islãs que se encuentran entre Ceilán y el continente y que son conocidas con el nombre de Puente de Rama. El demonio Ravana había raptado a Sita, la reina de las estrellas, cuyo amante el príncipe Rama, estaba tratando de rescatarla. Pero Sita estaba confinada en la isla de Ceilán, que está a sesenta millas del territorio continental. Para Hanuman, estas sesenta millas eran nada más que una buena zancada, por lo cual fue a la isla en cuestión a fin de cerciorarse de que allí tenían a Sita. Así lo comprobó y se informo a Rama, que esperaba en tierra firme. Rama reunió un ejército para atacar la isla, pero afronto un problema similar al que se le presentó a Hitler cuando pretendió atacar a Inglaterra desde el continente europeo. Con tal motivo, el primer paso de Rama fue realizar sacrificios al Dios del Océano, para que las aguas se retiraran y permitieran que su ejército marchara hasta la isla sin mojarse. Pero el Dios del Océano, surgiendo de las profundidades de las aguas, acompañado de algunas relucientes serpientes amarillas, se dirigió a Rama con gran respeto y pena para decirle que no podría permitir el paso de su ejército porque el océano, de acuerdo con antiquísimas leyes, no era vadeable. No obstante, recomendó a Rama que construyera un puente para poder llegar a la isla. Rama consultó al caso con Hanuman y Nala, hijo de Wishwakarma, el divino artesano. Pusiéronse todos a trabajar con una gran cantidad de hombres y en cinco días estuvo completa la cadena de islas que unen a Ceilán con el continente a través del estrecho de sesenta millas.

El ejército atacante de Rama, compuesto de grandes monos y osos, salto de isla en isla y pronto llegó sin encontrar oposición a la capital del perverso Rakshasa, el rey de quien Sita era prisionera. Rama se encaramó en los hombros de Hanuman y con un solo paso de este estuvieron en la isla uniéndose al ejército de aquél. El ejército del rey Rakshasa contra atacó montando en elefantes, leones, camellos, cerdos, hienas y lobos. Llevaban armas mágicas, así como flechas, mazas, lanzas, tridentes, espadas y vigas. El ejército de monos de Hanuman arrancaba árboles para servirse de ellos como armas y además arrojaba grandes penas para sobre el enemigo. Algunos de los componentes del ejército atacante empleaban sus largas uñas como espadas y sus enormes dientes como flechas. Ríos de sangre, dice la leyenda, corrieron, pero Rama no se atemorizo. Depositó su fe en los valerosos monos, pues sabía que todos eran reencarnación de los dioses. De la misma manera que la antiquísima Danza de los Monos Muertos, prevalece aún entre los modernos indios de la región de Mosquitia, en Honduras, muchas de sus otras costumbres actuales se derivaban de sus antepasados.

Una costumbre curiosa 

Entre los indios mosquitos es costumbre actualmente que si un hombre sorprende a su esposa entregada a otro, la perdone, pero que exija a su rival, como castigo, que le entregue una buena vaca. Si un hombre, al regresar de un viaje, sospecha de su esposa, la golpea hasta que esta confiesa. Entonces él no le presta más atención, y manda a decir al amante que espera recibir el pago de su multa en cierta fecha. El culpable jamás deja de cumplir lo que se le ordena, pues, de lo contrario, el marido burlado puede echarle veneno a su alimento o a su agua. A la sazón de nuestra visita a Honduras, las autoridades de una tribu afrontaron un delicado problema. Un marido burlado, que había reclamado la vaca que le correspondía por tal perjuicio hacia diez años, volvió a reclamar. Por medio de sus amigos, el marido se había enterado de que la vaca reclamada había tenido muchos terneros en el curso de aquellos diez años, por lo cual reclamaba ahora no solo la vaca sino también su prole. El problema propio para la sabiduría de Salomón estaba aún por resolverse cuando nosotros nos marchamos. Huelga decir que apenas podemos esperar a que pasen los meses que aun faltan para que volvamos a entrar en la ciudad del Mono-Dios y comencemos a desenterrar la riqueza arqueológica de otra clase que pueda existir allí”.

El relato en sí, es inquietante y perturbador. No solo presenta algunos elementos descriptivos de Ciudad Blanca, sino que además, da cuenta de un extraño culto que tiene al mono como principal atractivo, vivencias, que le fueran confiadas por los indios payas, con las cuales Morde tuvo contacto durante su expedición. Otro dato que ofrece el manuscrito es la alusión hacia Hanuman, el dios mono hindú, personaje clave del Ramayana, en cual se apoya Morde, para vincularlo con el extraño hallazgo en tierras hondureñas.

Abandonamos por un momento el relato de Morde, para proseguir con la saga de Ciudad Blanca, que luego de su muerte, continúo siendo noticia.

En 1940, un año después de la declaración de Morde, un ingeniero de New Orleáns, D.H. Williams, afirmó haber visitado en dos oportunidades la ciudadela perdida. Williams contó que la primera vez que contempló las ruinas, fue durante la búsqueda de petróleo en la zona, luego de aterrizar de emergencia en el lugar, debido a un desperfecto de su avioneta. Alegó además que en su segunda visita efectúo una filmación de las edificaciones observadas, aunque jamás hizo público el film, tan solo lo dio conocer a sus íntimos, por temor igual que Morde a la “depredación”.

Para los años 90’, Honduras recibió una petición del gobierno de los Estados Unidos “solicitando permiso para cartografiar áreas de la región oriental del país”. De inmediato se alzaron voces de protesta y desconfianza local, ya que se sostenía que los norteamericanos estaban tratando de localizar Ciudad Blanca. Una noticia que saltó a las planas mundiales en 1997, dada a publicidad por el Sunday Times, puso en guardia a los hondureños y revivió los temores manifestados cuatro años antes, ya que la noticia publicada decía que Ciudad Blanca fue encontrada gracias a los datos aportados por el relevamiento de 1993. Sin embargo aunque la noticia luego sería desestimada, nadie dudaba que la potencia del norte tenía un interés extra, en hacerse con el esquivo hallazgo de Morde.[4]

Sin fotografías, filmaciones y demás evidencias es muy difícil hacerse una idea sobre el real significado de Ciudad Blanca. Los hallazgos de la zona lindera revelan actividad maya, aunque de factura muy diferente a la encontrada en otros emplazamientos. Algunos investigadores creen que Ciudad Maya podría corresponder a un asentamiento tolteca, que algunos señalan como la enigmática Tlapallan, aún no encontrada en la actualidad, y que estaría vinculado con en el no menos misterioso Quetzalcoatl[5], que luego de su retirada se habría refugiado en esta ciudad.

Prosiguiendo con la pista maya, y de insospechadas derivaciones tenemos el hallazgo realizado por Federico Lunardi, un sacerdote italiano, que además de la evangelización, se dedicó a la arqueología. Según relata el investigador brasileño Pablo Villarrubia, “en sus viajes por la selva y el valle de Comayagua, Lunardi se encontró con el cerro de Tenampúa, el emplazamiento de una antigua ciudadela destruida por tropas españolas en 1538. Allí el sacerdote italiano encontró una cancha de juego de pelota maya, además de varios templos y palacios. Lunardi excavó en la zona para corroborar la leyenda que hablaba de la existencia de un largo túnel excavado por los mayas que conectaría el cerro con otra ciudad. Sin embargo, el enviado del Vaticano, en su libro Honduras Maya, publicado en Tegucigalpa en 1948, denunció el saqueo que sufrió Tenampúa por el arqueólogo estadounidense Samuel Lothrop y sus compañeros entre 1919 y 1935. Se desconoce todavía hoy qué clase de objetos fueron robados y a qué extraña civilización pertenecían. En el emplazamiento Federico Lunardi encontró diversos restos de santuarios con una orientación astronómica relacionada con el culto de estos pueblos arcaicos”. // “ … En los yacimientos que rodean el lago Yojoa, Lunardi había encontrado seis grandes esculturas labradas en piedra volcánica, expuestas actualmente en el Museo de Antropología e Historia de la ciudad. Entre las piezas que el italiano descubrió se encuentra una representación una enorme cabeza de serpiente atribuida a una representación del dios Quetzalcoatl. Los ancianos del lugar cuentan sugerentes leyendas sobre túneles subterráneos como el que supuestamente yacía debajo del cerro de Tenampúa y que interconectarían distintas ciudades ancestrales mayas (supuestamente se excavó uno muy extenso entre el departamento de Santa Bárbara y Guatemala)”.

Debemos agregar que esta pista está relacionada con la observación que siglos antes hiciera el Obispo Pedraza, y que comentáramos en el inicio de nuestro artículo.

A la presencia maya debemos agregar el factor hindú, que se evidencia en el manuscrito de Theodore Morde. La conexión entre estas dos culturas, distantes entre si aportan uno de los datos más intrigantes en cuanto a Ciudad Blanca.

Buceando en la historia hindú, a los efectos de hallar un rastro más conciso, que el representado por Hanuman como explicación para los misterios escondidos en la ciudad descripta por Morde, encontramos una información que puede representar un puente comunicador histórico, que conecte a mayas e hindúes, y por ende explique la presencia de Ciudad Blanca.

En el esoterismo hindú hay una figura denominada Pesh-Hun, conocido también como Narada, y que en idioma sánscrito significa, el Mensajero de los Dioses. Según se cuenta, Pesh Hun, “es el inteligente y misterioso poder director que da impulso y regula los ímpetus de los cielos, Kalpas y acontecimientos universales. Es el ajustador visible del Karma en una escala general; el inspirador y guía de los más grandes héroes de este manvantara. Se le atribuye el haber calculado y registrado todos los ciclos astronómicos y cósmicos venideros y de haber enseñado la ciencia astronómica a los primeros observadores de la bóveda estrellada”. Hay quiénes dicen que dejó registrado sus observaciones celestes en un libro secreto, Espejo del Futuro, que actualmente se encuentra desaparecido. Para finalizar Pesh Hun es representado con rostro de mono (kapi –vaktra).

A este dato esotérico, debemos agregar un informe que por siglos desconcertó a los estudiosos, y que fue aportado por el historiador hindú Valmiki[6] (siglo IV A.C.), el cual indica sobre la existencia de una cultura conocida como los “naga maya”[7], que se dicen arribaron desde el este. Este pueblo no solo estaba avanzado en astronomía, religión, además de otras ciencias, sino que también destacaban como grandes navegantes. Valmiki creía que los nagas mayas no solo estuvieron en la India, donde fundaron una capital, Nagpur, sino que incluso en sus viajes llegaron hasta el Tíbet.

¿Los naga mayas importaron el culto registrado por Theodore Morde y fundaron Ciudad Blanca?


De encontrarse este enclave perdido, un nuevo capítulo debería escribirse al tratarse la antigüedad de este continente.



[1] La lengua pech es originada por la familia de "Chibcha macro", que fue hablada en el pasado en lo que se conoce hoy como la República Pre-colombina. Antes de que las Américas fueran conquistadas, había grupos originarios que emigraron de la parte norteña de Suramérica, trayendo con ellos su lengua y su cultura hasta llegar a lo qué se conoce hoy como Honduras. El chibcha alcanzó igualmente a otros países vecinos tales como Costa Rica. Algunos autores dicen que idioma el pech está relacionado con otra familia lingüística, tal como el Arawako. La palabra pech significa a "gente". Al idioma se le considera como "la lengua de la gente", mientras tanto "pechakwa" significa "algún otro" u "otra persona". La gente refiere a veces al pech como "payas" pero paya o pahaya se considera como palabras discriminatorias, porque ésa fue la denominación usada por los conquistadores españoles. El pech ha poseído por muchos siglos un territorio enorme que va del río de Patuca hasta el cabo de Gracias a Dios. También estaban en las Islas de la Bahía, por lo menos hasta el siglo XVII; por ejemplo Guanaja, isla que pertenece a la bahía, deriva de la palabra "wanak", palabra pech que significa "esa nube" Los pech fueron perseguidos para ser vendidos como esclavos en Indias del oeste durante el XVI y XVII siglo. Esta persecución fue hecha por la gente Miskita, forzada a su vez por los ingleses. Se considera que la cultura pech data de unos 3.000 años de antigüedad y es aún conservada en cuanto a su lengua y su cosmovisión. Véase:http://www.se.gob.hn/eib/afro/ind/pech.htm 

[2] Pocos son los datos acerca de Theodore Morde. Circulan versiones que lo vinculan con la CIA. Se lo acusa también de haber desviado piezas de la cultura Chorotecas a la Fundación Hayes, actualmente reclamadas por el gobierno de Honduras. Otro informe señale que Morde filmó las ruinas, aunque dijo extravió aquellas evidencias, en el momento de regresar de la selva. Su muerte concita rumores de asesinato, aunque no se hizo ningún intento por iniciar una investigación. Se dijo también que la Institución británica que lo iba a financiar, inició luego de su fallecimiento una serie de expediciones para tratar de encontrar la ciudad, aunque si resultados. Por lo visto Morde se llevó el secreto a la tumba.
[3]El manuscrito legado por Morde se reimprimió en 1950, por iniciativa de Julio Rodríguez Ayestas, que en ese entonces presidía como director del Archivo Nacional de Honduras.. [4] Véase:http://www.treemail.nl/privateers/archeo-e.htm#CB1
[5] Sobre Quetzalcoat, mejor conocido como la Serpiente Emplumada, hay diferentes versiones. Algunos piensan que se trataba de una deidad divina, otros creen que su nombre pertenecía a un alto sacerdote tolteca.
[6] Véase Ramayana v1
[7] A los nagas mayas se le atribuye el culto a la serpiente emplumada, que en América se conoció como Kukulkán-Quetzalcoatl (cuyo significado es ser el intermediario entre el cielo y la tierra).


Bibliografía Consultada:

Alvarenga, Kenneth. Ciudad Blanca, 2001. 

CARTAS de Relación. Quinta carta- relación de Hernán Cortés al emperador Carlos V. Tenixtitlan 3 de setiembre de 1526.
En: http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/historia/relacion/indice.html 

Conzemius, E. Los indios Payas de Honduras. Estudio geográfico, histórico, etnográfico y lingüístico, 1927.
Journal de la Société des Américanistes, vol nº 19, nº1. p. 245 – 302
En: http://www.persee.fr 

Delfíni Maziero, Dalton. Cidade Branca. Mistério e lenda nas selvas Hondurenhas
En: http://www.arqueologiamericana.com.br/artigos/artigo_14.htm 

González, Ricardo. Uku Pacha: el mundo subterráneo de la hermandad blanca. 2003. 

Griffin, Wendy. Legendary Ciudad de Mono Dios tells important stories
En: http://www.marrder.com/htw/oct98/cultural.htm 

LOS PECH. Su historia
En: www.angelfire.com/ca5/mas/etnias/pech/p.html 

Villarrubia, Mauso. La dama que vino del cielo, 2003.
En:http://62.81.205.108/Paginasasp/Contenidosecciones.asp?ID=2290&Nombre=GEOGRAF%C3%8DA%20M%C3%81GICA 



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jueves, 24 de noviembre de 2011

Identifican Atributos de Dioses Prehispánicos

A partir del análisis del tipo de vestimentas y el simbolismo que se dio a las materias colorantes, especialistas han logrado entender la cosmovisión del México antiguo



Cultura Ciudad

Teotihuacán, Estado de México
INAH/Todoteotihuacan.com
2011-11-18 20:56:00



Los avances de estos estudios se presentan en el ciclo de conferencias Atavíos de los dioses y señores en los códices mexicanos que se realiza en la Biblioteca Nacional de Antropología


Teotihuacan, Méx.- La identificación de ornamentos y vestimentas características de cada uno de los dioses prehispánicos, que permiten entender la cosmovisión de los habitantes del México antiguo; así como el significado de los materiales de donde se obtenían los colorantes utilizados para la decoración facial y corporal de sus deidades, son algunas de los análisis y aportaciones presentados en el ciclo de conferencias Atavíos de los dioses y señores en los códices mexicanos, que se realiza en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia.


En dicho encuentro académico, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), participan expertos del INAH, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social y El Colegio de San Ignacio de Loyola, quienes presentan sus avances y nuevas investigaciones.

Tal es el caso de la historiadora Elodie Dupey García, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, quien expuso el tema Pintura corporal de las divinidades nahuas, donde habló del valor simbólico que les dieron los antiguos mesoamericanos a las fuentes de las que conseguían los colorantes —más allá de ser sustancias de decoración y embellecimiento—, y a la relación entre las funciones y personalidades de los dioses con los pigmentos y materias primas de donde se obtenían éstos, como el almagre u óxido de hierro rojo que se relacionaba con el calor, o la tierra blanca conocida en náhuatl como tizatl, vinculada con la valentía y el devenir cósmico.

Elodie Dupey manifestó que existe una relación entre la procedencia del pigmento y su simbolismo, con la identidad, funciones y personalidad de las divinidades nahuas que lo portaban como pintura facial o corporal; por ejemplo el almagre siempre se usó para dar la coloración roja a las deidades Chicomecóatl, diosa de la cosecha y los productos alimenticios como el maíz, y Xiuhtecuhtli, deidad del fuego.

“En la mayoría de las representaciones la diosa de la cosecha aparece totalmente cubierta de rojo, de igual forma el rostro del dios Xiuhtecuhtli, que según descripciones de los cronistas coloniales es almagre u óxido de hierro. Por lo que se deduce que este material colorante se asocia a la emisión y recepción de calor, por ejemplo, en lo que respecta a Chicomecóatl era pintada con ese material pues encarnaba el maíz maduro, es decir, ‘cocido’ por el Sol”, explicó la historiadora.

“Otro ejemplo —añadió— fue el uso exclusivo de la tierra tizatl y de plumón de águila para dar la coloración blanca en la pintura corporal de las deidades Nanahuatl (que se tiró en una hoguera para elevarse al cielo y convertirse en el Quinto Sol) y Toci (que murió al parir a su hijo el dios del maíz); los mismos materiales se usaron en representaciones de cautivos, soldados y mujeres que morían durante el parto (consideradas guerreras) y que animaban al Sol en su recorrido diurno, por lo que los valores simbólicos de ambas materias colorantes eran la valentía y el estatus de combatientes, además de vincularse con el devenir cósmico”.

La historiadora Dupey, puntualizó que la tierra tizatl se vinculó con el astro solar por a ser muy reluciente, mientras que el plumón tenía estrecha relación con el algodón, cuya representación conceptual de los antiguos nahuas se asoció a las nubes y a las estrellas.

Para dicha investigación, la especialista estudió los cinco manuscritos del grupo iconográfico Borgia (códices Borgia, Vaticano B, Cospi, Laud y Fejérváry-Mayer); el Códice Borbónico y el Tonalámatl-Aubin; así como en los códices coloniales Florentino, Primeros memoriales, Vaticano A, Telleriano Remensis y el grupo Magliabechiano. Además, revisó los textos escritos por los frailes Bernardino de Sahagún, Diego de Durán, Jerónimo de Mendieta, Toribio de Benavente “Motolinía” y Bartolomé de las Casas.

Por su parte, la antropóloga Ana Rita Valero, directora del Archivo Histórico “José María Basagoiti Noriega” del Colegio de San Ignacio de Loyola, se refirió a los ornamentos y vestimentas que caracterizan y permiten identificar una diosa de otra de entre la gran diversidad de divinidades nahuas; así como algunos elementos que conforman las ofrendas registradas en el manuscrito Tonalámatl de los Pochtecas.

La especialista explicó que dicho documento fue nombrado como Fejérváry-Mayer, a principios del siglo XX, por el alemán Edward Seler, título que se le cambió por Tonalámatl de los Pochtecas en el 2005, a sugerencia del historiador León-Portilla, debido a sus características, entre ellas ser un registro iconográfico religioso —en el que se asentaron fechas, dioses y tipo de ofrendas— de influencias maya, mixteca y nahua; por la variedad de culturas se sugiere que fue hecho por pochtecas (en náhuatl comerciantes a distancia) para pronosticar sus viajes y negocios.

La antropóloga Valero comentó que su estudio se enfocó en los tipos de atavíos de las diosas presentes en el Tonalámatl de los Pochtecas, entre ellas: la deidad femenina Tlazoltéotl, dedicada a eliminar ‘las inmundicias sexuales’, por lo que fue dibujada con una o dos escobas para limpiarlas. Por lo general aparece desnuda y portando grandes tocados de plumas preciosas de quetzal, y con orejeras y narigueras de jade con colgantes de oro”.

Asimismo, señaló que la diosa Xochiquetzal —deidad de las flores, la belleza, el amor y la sensualidad— porta también grandes orejeras y narigueras de jade, pero a diferencia de la anterior éstas tienen algunos elementos incrustados en tonos rojos (quizá coral), blancos (concha) y amarillos (tal vez ámbar); su ropa y tocados llevan flores y plumas preciosas, y en la espalda porta una especie de caparazón de tortuga.

La investigadora de la Academia Mexicana de Ciencias Antropológicas concluyó que algunos elementos representados comúnmente como parte de las ofrendas dedicadas a estas diosas, son vasijas que contienen chocolate (producto de gran valor), patas de jaguar (abundancia de carne) o collares, plumas y piedras preciosas (prosperidad y riqueza), así como punzones para sacrificio, como pedernales o agujas de maguey.

El ciclo de conferencias Atavíos de los dioses y señores en los códices mexicanos se realiza en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, y continuará con las ponencias Dioses mayas en el Códice Madrid, Insignias y atavíos del señor Ocho Venado y Atuendos en la Matrícula de Tributos, por los investigadores Laura Elena Sotelo, Manuel Hermann y Luz María Mohar, respectivamente.

Las conferencias se desarrollan los lunes de noviembre y el 1 de diciembre a las 19:00 horas en el Auditorio “Fray Bernardino de Sahagún” del Museo Nacional de Antropología (Paseo de la Reforma y Gandhi). Como parte de este ciclo, el sábado 10 de diciembre se dará un recorrido en la Zona Arqueológica de Teotihuacan para ver las pinturas murales del sitio. Entrada gratuita.




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viernes, 16 de septiembre de 2011

Colaboración de la gente desde casa en una labor arqueológica

El singular proyecto lo han lanzado la Universidad de Oxford y la Sociedad de Exploración de Egipto (la célebre entidad británica fundada en 1882), con la colaboración de la Universidad de Minnesota.


Otro aspecto interesante es que para descifrar los papiros se usará también una herramienta de análisis empleada en la astrofísica. Lucy Fortson, profesora de física y astronomía, dirigirá el equipo de la Universidad de Minnesota.

El proyecto de colaboración, llamado Ancient Lives (Vidas Antiguas) (Ancientlives.org), está poniendo online cientos de miles de imágenes de fragmentos de papiros escritos en griego. La colección, conocida como Los Papiros de Oxirrinco, fue desenterrada hace más de cien años, pero los arqueólogos y los expertos en culturas antiguas sólo han logrado hasta ahora transcribir un pequeño porcentaje de estos fragmentos de escritos.

Fortson compara la dificultad del trabajo con tener las piezas de miles de rompecabezas mezcladas todas juntas en una gran caja, e intentar armar los rompecabezas. Es una tarea ingente.


Papiro número 5072. (Foto: Egypt Exploration Society and Imaging Papyri Project, Oxford)

Debido a la gran cantidad de imágenes a examinar meticulosamente, los investigadores necesitan voluntarios del público que las revisen y cataloguen, o transcriban el texto usando una interfaz web sencilla, que muestra tanto textos conocidos como desconocidos. No se necesita tener conocimientos de griego antiguo.

Los miembros del público podrán ayudar al sistema a "leer" los textos. Lo harán localizando la ubicación de letras del griego antiguo e identificándolas por su similitud de forma con las letras de referencia. De ese modo, se ayudará a confeccionar cadenas de letras. Esto permitirá que los algoritmos para ordenador aprendan a traducir y reconocer los distintos caracteres.

Utilizando una interfaz de ordenador desarrollada originalmente para el proyecto de colaboración pública Zooniverse (una iniciativa en la que la gente puede ayudar a los astrónomos a identificar las formas de las galaxias), los voluntarios podrán hacer clic en sitios donde piensen que podría estar una letra. Estos datos deberían servir para entrenar debidamente a los algoritmos, a fin de que mejoren su capacidad para traducir los textos.


Haz click aquí para ver vídeos sobre Arqueología desde casa


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Descubren misteriosas “Líneas de Nazca” en Medio Oriente



Descubren misteriosos geoglifos en Medio Oriente, similares a las Líneas de Nazca, que solo pueden captarse por vía aérea; las figuras trazadas se extienden desde Siria hasta Arabia Saudita.


Una serie de geoglifos que se extienden a lo largo de una enorme distancia, desde Siria hasta Arabia Saudita, han sido por primera vez estudiados. Pese a que un piloto británico los había detectado ya en 1927, los geoglifos permanecían virtualmente desconocidos hasta que el investigador australiano David Kennedy utilizó imágenes satelitales para dimensionar la escala de estos trazos telúricos.


Se cree que hay miles de estas misteriosas ruedas que forman esta versión oriental de las famosas Líneas de Nazca. Sin embargo, a diferencia de las peruanas, las ruedas no parecen estar alineadas con las estrellas y por el momento no se sabe cuál era su función o su contexto simbólico.

“En Jordania existen construcciones en piedra mucho más numerosas que las Líneas de Nazca, con un área mucho más extensa, y más lejos”, dijo David Kennedy, profesor de historia antigua en la Universidad de Australia Occidental. “La gente probablemente ha caminado sobre ellas, pasó junto a ellas, durante siglos, milenios, sin tener una idea clara de lo que eran”.

Los beduinos de la zona los llaman las “obras de los viejos”. Se cree que los trazos datan de al menos 2 mil años.






¿Algún tipo de calendario? ¿Un disco solar… o un peyote astral?




jueves, 18 de agosto de 2011

Metrópolis (Anunnaki) con más de 200.000 años de antigüedad encontrada en África

Al parecer siempre estuvo allí, una zona rica en minerales y oro, conocedores de que estaban allí nadie recordaba ni quien los hizo ni por qué, ni siquiera cuántas de estas formaciones completaban el grupo ahora están por todas partes posiblemente la historia que nos cuentan es la historia más importante de la humanidad. Descubiertas en una zona del sur de África, a unos 150 kilómetros del mar, al oeste del puerto de Maputo.


Son los restos de una gran metrópolis que mide, tirando a la baja, alrededor de 1500 kilómetros cuadrados. Sin duda es parte de una comunidad incluso más grande de casi 10.000 kilómetros cuadrados y parece haber sido construido ni más ni menos que entre 160.000 a 200.000 años A.C.

La imágenes que ya corren por la red son vistas cercana de unos pocos cientos de metros del paisaje tomadas con google-earth. La región es muy remota y los “círculos” a menudo se enfrentan con los agricultores locales, éstos suponen que fueron hechas por algunos pueblos indígenas en el pasado, pero extrañamente, nadie se molestó en preguntar acerca de quién podría haberlas hecho o simplemente qué edad tienen. Quizás al final empezaremos a entender por qué África es el continente que no han dejado que evolucione a la par que otros como Europa, Asía o América.

El investigador Michael Tellinger, socio Johan Heine, un bombero local y piloto que había estado sobrevolando la región durante años observando las ruinas, cambiaron la realidad de estos círculos dándoles la relevancia y el eco que merecen. Heine tenía la ventaja única de ver el número y el alcance de estos cimientos de extraña piedra y sabía que su importancia no se valoraba. “Cuando Johan me introdujo a las ruinas de piedra antigua del sur de África, no tenía ni idea de los increíbles descubrimientos que se hicieron de en un año a dos, las fotografías, artefactos y pruebas que se han ido acumulando, sin duda, una perdida y nunca antes vista, la civilización es anterior a todas las demás, no por unos pocos cientos de años, o unos pocos miles de años … sino de muchos miles de años y estos descubrimientos son tan sorprendentes que no se digiere fácilmente por la corriente histórica , la fraternidad como ya lo hemos experimentado,se requerirá un cambio completo de paradigma en como vemos nuestra historia de la humanidad – “. Tellinger


El área es importante por la sorprendente cantidad de yacimientos de oro.“Las miles de antiguas minas de oro descubiertas en los últimos 500 años, apunta a una civilización desaparecida que vivió y excavó por el oro en esta parte del mundo durante miles de años”, dice Tellinger. “Y si esto es en realidad la cuna de la humanidad, podemos estar mirando a las actividades de la civilización más antigua en la Tierra.” Para ver el número y el alcance de estas ruinas, te sugiero que utilices google-earth y comenzar con las siguientes coordenadas:


Carolina — 25 55′ 53.28″ S / 30 16′ 13.13″ E


Badplaas — 25 47′ 33.45″ S / 30 40′ 38.76″ E


Waterval — 25 38′ 07.82″ S / 30 21′ 18.79″ E

Machadodorp – 25 39′ 22.42″ S / 30 17′ 03.25″ E


Si realizas una búsqueda a baja altura en el interior del área formada por este rectángulo es simplemente increíble, el poder observar todas estas formaciones. ¿Qué hicieron con el oro la densa población que una vez vivió aquí? El sitio está a unos 150 km de un puerto excelente, donde el comercio marítimo podría haber ayudado a sostener una población tan grande, pero recuerda que estamos hablando de hace casi 200.000 años. Las ruinas individuales, principalmente los círculos de piedra la mayoría han sido enterrados en la arena y sólo son visibles por satélite o por avión. Algunos han sido expuestos por la erosión fundiéndose con la arena, revelando las paredes y cimientos. Muchas de ellas están casi completamente erosionadas o han sido cubiertos por el movimiento de tierra de la agricultura y el clima. Algunos han sobrevivido lo suficiente como para revelarnos su gran tamaño con algunas paredes originales en pie y con altura de casi 5 metros y más de un metro de ancho en algunos lugares. Los exploradores que las encontraron por primera vez estas ruinas, que se suponía que eran los corrales de ganado realizados por las tribus nómadas, como el pueblo bantú, ya que se trasladó al sur y se establecieron en estas tierras durante todo el siglo 13. No hay registro anterior histórico de cualquier civilización capaz de construir mayores como una comunidad densamente poblada.


¿Porqué no se hizo una mayor investigación?


“Me veo como un tipo de mente bastante abierta, pero tengo que admitir que me tomó más de un año asimilarlo y para darme cuenta de que en realidad estábamos tratando con las estructuras más antiguas jamás construidas por el hombre en la Tierra. La razón principal de esto es que se nos ha enseñado, a través de la ciencia y de la historia, que nada de importancia ha llegado desde el sur de África. Nos han inculcado que las civilizaciones del todopoderoso surgieron en Sumeria, Egipto y otros lugares. Se nos ha dicho que hasta la liquidación de los bantúes desde el norte, que debía haber comenzado en algún momento del siglo 12 dC, esta parte del mundo estaba llena de cazadores-recolectores bosquimanos y los llamados, que no hicieron importantes contribuciones de la tecnología o la civilización “-. Tellinger

(VIDEO SUPRIMIDO)

En los últimos 20 años, gente como Cirilo Hromnik, Richard Wade, Johan Heine y otros han descubierto que estas estructuras de piedra no son lo que parecen, de hecho, estos ahora creen que los restos de antiguos templos y observatorios astronómicos de la pérdida de las antiguas civilizaciones se remontan a hace miles de años. Si nos referimos a la ciudad entera, es obvio que se trataba de una comunidad bien planificada, desarrollada por una civilización altamente evolucionada. El número de minas de oro antiguas sugiere la razón de la comunidad por esta ubicación. Encontramos caminos, algunos se extiende cientos de kilómetros que conectan la comunidad y la agricultura en terrazas, muy parecidas a las que se encuentran en los asentamientos incas en el Perú.

¿Cómo se pudo lograr todo esto por los humanos hace 200.000 años? google-earth a 25 37’40 .90 “S / 30 17’57 .41 E [A] 357 metros de altura. Esta no es una ubicación “especial”, sólo la elegimos al azar, dentro de la zona descrita anteriormente. Muestra los artefactos que están en todas partes y le animamos a buscar en la zona con esta tecnología de internet. Las estructuras circulares de piedra, son evidentes a partir de este punto de vista, aunque no sea visible desde el suelo. Ten en cuenta que hay muchos caminos muy largos [B] que se conectan con grupos de estructuras circulares y se aleja por estos “caminos” que viajan por muchos kilómetros. El hecho de que podamos ver estas estructuras se debe principalmente a la erosión natural, ha fundido la suciedad y los residuos que han sido cubiertos durante miles de años. Una vez expuesto al viento, las rocas se erosiona y se limpian, pudiendo aparecer engañosamente nuevas. Si te fijas bien en lo que aparece por primera vez que se vacía la tierra [C], te darás cuenta de muchos círculos débil, lo que indica que más viviendas se esconden debajo de la superficie. En realidad, toda la zona está llena de estas estructuras y vías de conexión.

¿Cómo fue la datación del sitio? Una vez que las ruinas fueron examinadas, los investigadores estaban ansiosos por colocar la civilización perdida en una perspectiva histórica. Las rocas estaban cubiertas con una pátina que parecía muy vieja, pero no había elementos suficientes para la datación por carbono 14, fue entonces un descubrimiento casual reveló la edad del sitio, y envió un escalofrío por la espina dorsal de los arqueólogos y los historiadores! Encontrar los restos de una gran comunidad, con nada menos que 200.000 personas viviendo y trabajando juntos, fue un gran descubrimiento en sí mismo. La pátina pesada en las paredes de roca sugirió que las estructuras eran muy viejas, pero la ciencia de la pátina que data sólo está siendo desarrollada y sigue siendo controvertida. El carbono 14 que data de cosas tales como madera quemada introduce la posibilidad de que las muestras podrían ser de los últimos incendios de pastizales que son comunes en la zona. El avance se produjo inesperadamente como Tellinger lo describe: “Johan Heine descubrió el Calendario de Adán en el año 2003, casi por accidente. Fue en la ruta para encontrar uno de sus pilotos que estrelló su avión en el borde del acantilado. Junto al lugar del accidente Johan notó un extraño arreglo de grandes piedras que sobresalían del suelo. Si bien el rescate de los heridos el piloto de cerca 20 metros por la ladera del acantilado, Johan se acercó a los monolitos y de inmediato se dio cuenta de que estaban alineados con los puntos cardinales de la Tierra -,norte, sur, este y oeste. hay por lo menos tres monolitos alineados hacia la salida del sol, pero en el lado oeste de los monolitos alineados había un agujero misterioso en el suelo, algo faltaba.” Después de semanas y meses de mediciones y observaciones, Johan llegó a la conclusión de que estaba perfectamente alineado con el ascenso y la caída del sol. Él determinó los solsticios y los equinocios, pero el misterioso agujero en el suelo seguía siendo un gran rompecabezas. Un día, al contemplar por el agujero, el experto local en caballos y senderos, Christo, llegó cabalgando, rápidamente explicó a Johan que había una extraña forma en el suelo como de una piedra retirada del lugar hace algún tiempo. Al parecer, estaba en algún lugar cerca de la entrada a la reserva natural. Después de una extensa búsqueda, Johan se encuentran la antropomorfas (forma humanoide) piedra. Estaba intacta y orgullosamente colocada con una placa pegada a ella. Había sido utilizada por la fundación Golondrina Azul para conmemorar la apertura de la reserva Golondrina Azul en 1994. La ironía es que fue removido del sitio antiguo más importante encontrado hasta la fecha y misteriosamente regresó a la reserva por razones ligeramente diferentes. La ubicación exacta del calendario aparece en www.makomati.com.  Los primeros cálculos de la edad del calendario se tomen con base en el aumento de Orión, una constelación conocida por sus tres brillantes estrellas que forman el “cinturón” de la mítica cazadora. La Tierra se bambolea sobre su eje y así las estrellas y las constelaciones cambia su ángulo de la presentación en el cielo de la noche de manera cíclica. Esta rotación, se denomina precesión y completa un ciclo aproximadamente cada 26.000 años. Al determinar cuando las tres estrellas del cinturón de Orión se coloca plana (horizontal) en el horizonte, podemos estimar el momento en que las tres piedras en el calendario son visibles en la alineación de estas estrellas . El primer cálculo aproximado fue de al menos 25.000 años atrás. Pero las nuevas y más precisas mediciones siguió aumentando la edad. El siguiente cálculo fue presentado por un maestro arqueoastronomo que desea permanecer en el anonimato por temor a hacer el ridículo por la fraternidad académica. Su cálculo se basa también en el aumento de Orión y sugiere una edad de al menos 75.000 años. La más reciente y más exacta medición fue realizada en junio de 2009, sugiere una edad de al menos 160.000 años, basado en el aumento de Orión — plana sobre el horizonte, como también en la erosión de las piedras dolerita que se encuentran en el sitio. Algunas piezas del marcador piedras quedaron interrumpidas y sentadas en el suelo, expuestas a la degradación natural. Cuando las piezas volvieron a poner a unos 3 cm de piedra ya se había desgastado. Estos cálculos ayudó a evaluar la edad del sitio para calcular la tasa de erosión del dolerite.

¿Quién hizo la metrópoli? ¿Por qué? Parece que los seres humanos siempre han valorado el oro. Incluso se menciona en la Biblia, que describe el Jardín de los ríos del Edén: Parece que los seres humanos siempre han valorado de oro. It is even mentioned in the Bible, describing the Garden of Eden’s rivers: Incluso se menciona en la Biblia, que describe el Jardín de los ríos del Edén: Génesis 2:11 – El nombre del primer río Pisón, que fluye alrededor de toda la tierra de Havila, donde hay oro. Sudáfrica es conocido como el país más grande productor de oro del mundo. La zona productora de oro más grande del mundo es Witwatersrand, de la misma región donde se encuentra la antigua metrópoli. De hecho, cerca de Johannesburgo, una de las mejores ciudades conocidas de Sudáfrica, también se denomina “Egoli”, que significa la ciudad de oro. MINAS DE ORO –

¿Hace cuánto? ¿Hay pruebas de que la minería se llevó a cabo, en el sur de África, durante la Edad de Piedra?

Los estudios arqueológicos indican que en efecto fue así. Al darse cuenta de que los sitios abandonados de antiguas minas de oro puede indicar dónde se puede encontrar, empresa minera líder en el sur de África, la Anglo-American Corporation, en la década de 1970 dedicado a los arqueólogos a buscar como minas antiguas. Los informes publicados (Optima) detalle el descubrimiento en Swazilandia y otros sitios en el sur de África de las zonas mineras amplia con los ejes a profundidades de unos quince metros, objetos de piedra y carbón vegetal sigue siendo fechas establecidas de 35.000, 46.000 y 60.000 antes de Cristo para estos sitios. Los arqueólogos y antropólogos que se unieron en la datación de los hallazgos cree que la tecnología de extracción se utilizó en el sur de África “durante gran parte del período posterior a 100.000 antes de Cristo” En septiembre de 1988, un equipo internacional de físicos llegó a Sudáfrica para verificar la edad de los hábitats humanos en Suazilandia y Zululandia. Las técnicas más modernas se indica una edad de entre 80.000 y 115.000 años. En cuanto a las minas de oro más antigua de Monotapa en el sur de Zimbabwe, leyendas Zulu sostienen que fueron trabajadas por los “esclavos de la carne producida artificialmente y la sangre creada por las primeras gentes”, las leyendas zulúes cuentan de estos esclavos, “fue a la batalla con el hombre mono”, cuando “la estrella de la gran guerra apareció en el cielo”. Es muy probable que la antigua metrópoli se estableciera ahí debido a su proximidad a la fuente más grande de oro en el planeta. Pero,

¿por qué los pueblos antiguos trabajaban tan duro para extraer oro? Es demasiado blando para la fabricación de herramientas, en realidad no es útil para nada, excepto para adornos y su belleza física es a la par con otros metales como el cobre o plata. Exactamente ¿por qué era el oro tan importante para los primeros Homo sapiens? Para explorar la respuesta tenemos que mirar en el período de la historia en cuestión – 160.000 a 200.000 años a. C. – y aprender lo que estaba sucediendo en el planeta Tierra.

¿Cómo eran los seres humanos 160.000 años atrás? Los seres humanos modernos, Homo sapiens, puede rastrearse nuestra ascendencia a través del tiempo a un punto en el que nuestra especie evolucionó de otros, más primitivos, los homínidos. Los científicos no entienden por qué este nuevo tipo de humano apareció de repente, o cómo ocurrió el cambio, pero podemos rastrear los genes de nuevo a una mujer soltera que se conoce como “Eva mitocondrial”. Eva mitocondrial (mt-MRCA) es el nombre dado por los investigadores para la mujer que se define como el ancestro común más reciente por línea materna (CMRA) para todos los seres humanos que viven actualmente. Se transmite de madre a hijo, todo el ADN mitocondrial (ADNmt) en todas las personas que viven se deriva de este individuo una hembra. Eva mitocondrial es la contraparte femenina del cromosoma Y Adán, el antepasado común más reciente por línea paterna, a pesar de que vivieron en diferentes épocas. Eva mitocondrial se cree que vivió entre 150.000 y 250.000 años AP, probablemente en el este de África, en la región de Tanzania y las áreas al sur y al oeste inmediata. Los científicos especulan que vivía en una población de entre 4000 a 5000 tal vez las mujeres capaces de producir crías en un momento dado. Si otras mujeres tuvieron crías con los cambios evolutivos en su ADN no tenemos registro de su supervivencia. Parece que todos somos descendientes de esta mujer un ser humano. Eva mitocondrial habría sido más o menos contemporánea con los humanos cuyos fósiles han sido encontrados en Etiopía, cerca del río Omo y en Hertho. Eva mitocondrial vivió mucho antes que la migración de África que podrían haber ocurrido hace unos 60.000 a 95.000 años. La región de África donde se encuentra el mayor nivel de diversidad mitocondrial (verde) y los antropólogos región postuló la antigua división en la mayoría de la población humana comenzó a ocurrir (marrón claro). La antigua metrópoli localizada en esta última (marrón), región que también corresponde a la edad estimada cuando ocurrieron los cambios genéticos de repente.

¿Podría ser esto una coincidencia? Historia antigua Sumeria describe la antigua metrópoli y sus habitantes! Seré honesto con usted. La siguiente parte de la historia es difícil escribir, es tan impactante que la persona promedio no quiere creerlo. Si eres como yo, querrá hacer la investigación usted mismo, a continuación, dar un poco de tiempo para que los hechos puedan instalarse en su mente.

A menudo se nos hace creer que los egipcios, los Faraones, pirámides, son el lugar donde comienza nuestra historia conocida. Las dinastías más antiguas se remontan a unos 3200 años BP. Que fue hace mucho tiempo. Pero la civilización sumeria, en lo que hoy es Irak, es mucho más antigua, lo que es más, hemos traducido muchos de los comprimidos de su historia, escrito en escritura cuneiforme y anteriores por lo que sabemos mucho sobre su historia y leyendas.

La imagen del sello [arriba] representa la leyenda de la “gran inundación”, que consume la humanidad. Muchas leyendas sumerias son sorprendentemente similares al Génesis. Al igual que el Génesis, la leyenda sumeria, Atrahasis, cuenta la historia de la creación de los humanos modernos – no por un Dios amoroso -, sino por seres de otro planeta que necesitaban “trabajadores esclavos” para ayudar a extraer oro en su expedición extra-planetaria ! Advertí de que esto es difícil de creer, pero por favor, siga leyendo.

El origen de los humanos modernos Esta historia, el Atrahasis, proviene de una temprana versión babilónica de alrededor de 1700 aC, pero sin duda se remonta a la época sumeria. Combina motivos familiares sumerio de la creación de la humanidad y la inundación posterior – al igual que el Génesis.

La historia comienza con los “dioses” – los seres de un planeta llamado Nibiru – excavación de zanjas y la minería de oro como parte de un equipo de expedicionarios. Los seres humanos modernos (Homo sapiens) no existen todavía, sólo los homínidos primitivos vivían en la Tierra. Había dos grupos de “dioses”, la clase trabajadora y la clase dominante (es decir, los oficiales).

Los dioses de los trabajadores habían construido la infraestructura, así como trabajaron en las minas de oro y, después de miles de años, el trabajo fue al parecer demasiado para ellos.
Los dioses tuvieron que cavar los canales las líneas de vida de la tierra, y luego sacó el Éufrates. – (Dalley 9, Atrahasis) Después de 3600 años de este trabajo, los dioses finalmente comienzan a quejarse, deciden ir a la huelga, quemando sus herramientas y sus alrededores el dios principal Enlil avisa a la multitud enfurecida, Enlil tiene miedo (Su cara es descrita como “cetrino como tamariscos.”) El visir Nusku aconseja a Enlil convocar a los grandes dioses, especialmente Anu (dios del cielo) y Enki (el dios inteligente de las aguas dulces). Anu aconseja a Enlil para determinar quien es el cabecilla de la rebelión, envían a Nusku a pedir a la multitud de dioses que es su líder. La multitud responde: “Cada uno de nosotros dioses ha declarado la guerra!” (Dalley 12, Atrahasis). Puesto que los dioses de la clase alta ahora vemos que el trabajo de los dioses de la clase baja “era demasiado duro”, deciden sacrificar a uno de los rebeldes por el bien de todos. Se llevarán a un dios, matarlo, y que la humanidad mediante la mezcla de carne del dios y la sangre con la arcilla: Belit-ili la diosa del vientre está presente, deje que el vientre de la diosa crear descendencia, Y que el hombre llevar la carga de los dioses! (Dalley 14-15, Atrahasis)

Después Enki les instruye sobre rituales de purificación para el primer, séptimo y decimoquinto de cada mes, la masacre dioses Geshtu-e “, un dios que tenía la inteligencia” (su nombre significa “oído” o “sabiduría”) y de la humanidad la forma de su sangre y un poco de arcilla. Después la diosa del nacimiento mezcla la arcilla, todas las tropas de dioses, entonces Enki y la diosa de matriz toma la arcilla en “la habitación del destino,” donde el vientre de las diosas estaban reunidos. Él [Enki] pisó la arcilla en su presencia; Ella mantuvo recitando un conjuro, Por Enki, permaneciendo en su presencia, le hizo recitar. Cuando hubo terminado su conjuro, Se pellizcó catorce pedazos de arcilla, Y con siete piezas de la derecha, Siete de la izquierda. Entre ellos, ella dejó un ladrillo de barro.

(Dalley 16, Atrahasis) La creación del hombre parece ser descrita como un tipo de clonación y lo que hoy consideramos la fertilización in vitro. El resultado fue un híbrido o “evolución humana”, con una mayor inteligencia que podrían ejercer las funciones físicas de los dioses de los trabajadores y también se ocupan de las necesidades de todos los dioses. Se nos dice, en otros textos, que la expedición llegó al oro y que grandes cantidades fueron extraídos y transportados fuera del planeta. La comunidad en el sur de África se llamó “Abzu” y fue el lugar principal de la operación minera. Dado que estos eventos parecen coincidir con las fechas de “Eva mitocondrial” (es decir, entre 150.000 y 250.000 BP) y parecen estar localizado en la región minera de oro más ricas del planeta (Abzu), algunos investigadores piensan que las leyendas sumerias puede, y de hecho, se basa en hechos históricos. De acuerdo con los mismos textos, una vez que la expedición de la minería de composición se decidió que la población humana se debe permitir perecer en un diluvio que fue predicho por los “dioses” astrónomos. Al parecer, el paso cíclico del planeta hogar de los dioses, Nibiru, que iba a llevarlo lo suficientemente cerca de la órbita de la Tierra que la gravedad haría que los océanos, aumentando las inundaciones y la tierra, poniendo fin a la especie híbrida – homo sapiens. Según la historia, uno de los “dioses” tenía simpatía por un ser humano particular, Zuisudra, y le advirtió para construir un barco para sobrellevar la inundación. Esto a la larga se convirtió en la base de la historia de Noé en el libro de Génesis. ¿Esto realmente sucede?

La otra única explicación es imaginar que las leyendas sumerias, reconociendo la vida en otros planetas y la clonación humana, fueron extraordinarios en la ciencia ficción. Esto en sí mismo sería increíble. Pero ahora tenemos pruebas de que la ciudad minera, Abzu, es real y que existió en la misma época que la repentina evolución de los homínidos al homo sapiens. Basta con pensar en esto por un rato.


Fuente: ViewZone y el nuevo despertar