- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.
- Claro – dijo el zorro.
- ¡Pero vas a llorar! – dijo el principito.
- Claro – dijo el zorro.
- ¡Entonces no ganas nada!
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.
- ¡Entonces no ganas nada!
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.
¡Felíz Navidad 2014!
Las personas son regalos
que la vida me ha dado.
Ya vienen envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva.
Ya vienen envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva.
Algunos han sido
maltratados en el correo; otros llegan como "Entrega Especial";
Algunos llegan envueltos, otros cerrados con gran rigidez.
Pero la envoltura no es el
regalo y es importante darse cuenta de esto.
Es muy fácil equivocarse
en este sentido, juzgando el contenido por el estuche.
A veces el regalo se abre
con facilidad; otras se necesita la ayuda de otras personas.
Tal vez es porque tiene
miedo, quizá han sido heridas antes y no quieren ser lastimadas de nuevo.
Pudo ser que alguna vez se
abrieron y luego se descartaron.
Quizá ahora se sienten más bien como "cosas" que como seres humanos.
Quizá ahora se sienten más bien como "cosas" que como seres humanos.
Yo soy una persona. Como
todas las demás personas también soy un regalo. Poseo una bondad que es sólo
mía.
Y sin embargo, algunas
veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura.
Tal vez temo
decepcionarme, quizá no confío en el que llevo dentro. Pudiera ser que en
realidad nunca he aceptado el regalo que soy.
Cada encuentro y
comunicación entre personas es un intercambio de regalos.
Mi regalo soy yo, tú eres
tu regalo.
Somos obsequios de Dios de
unos para otros.
Es difícil pensar en
ocasiones que aquel que me ha lastimado es también un regalo de Dios, pero si
vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella,
seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues de cada suceso Dios nos tiene
una enseñanza para crecer en su amor, en nuestra fe...
Nosotros mismos podemos
tener una envoltura tan maltratada por el tiempo y/o las circunstancias, pero
lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro
Creador, solo tendríamos que ver hacia adentro y estar listos para darnos...
descubre en tu interior todos los dones con los que El Señor te conformó y sé
el digno regalo para los que te necesitamos.
Autor desconocido







