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martes, 14 de julio de 2026

Antes de Morir, Barrie Schwortz Reveló la Verdad Sobre Jesús. - Saulo de Tarso...

 Existe mucha muchísima información sobre el famoso lienzo o manto de Turín o Sábana santa y de Jesucristo, pero publico esto abajo. 








Aquí pueden accesar a estas páginas web para ver la información original guardada por el autor:

ESPAÑOL TRADUCIDO


NOTA: ALGUNOS ENLACES O LINKS EN ESPAÑOL O CASI TODOS SOLO FUNCIONAN EN LA PAGINA ORIGINAL EN INGLÉS


ORIGINAL



Le sucedió a Barrie como a Saulo de Tarso (Pablo) cuando perseguía a los cristianos y terminó creyendo en Jesús?



La Biblia nunca menciona que Saulo de Tarso cayera de un caballo. El relato del Nuevo Testamento en Hechos 9:3-4 señala que, mientras viajaba a Damasco para perseguir a los primeros cristianos, fue rodeado por una luz celestial y simplemente "cayó a tierra". [1, 2]
La famosa imagen del caballo proviene de representaciones artísticas clásicas, como la pintura de Caravaggio durante el Renacimiento, y no del texto bíblico. Puedes leer el relato original en Bible Gateway. [1, 2]






















martes, 27 de diciembre de 2016

JJBenitez: Todo lo que nos han contado sobre Jesús es mentira.- El Enviado, Historia Ignorada, Legado Cósmico.


Me permito conjuntar a estos dos conocidos autores que coinciden en algunos puntos o en muchos sobre la personalidad de Jesús el Cristo o Jesucristo (sin meterme en honduras en dilucidar "que no es lo mismo"); hablar de Jesucristo es de por si polémico y mejor lo dejo aqui, porque podría añadir otras entradas afines pero complicaría mas y crearía confusión, ustedes lean y hagan sus conjeturas y lleguen a sus certezas interiores.


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JJBenitez: Todo lo que nos han contado sobre Jesús es mentira




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El Enviado

Historia Ignorada / Enero 2008


SU VIDA MARCÓ LA HISTORIA. Y SU MENSAJE DESAFIÓ AL TIEMPO. JESÚS DE NAZARET, FUE SIN DUDA, UNO DE LOS HOMBRES MÁS MISTERIOSOS DE LA HISTORIA. DESDE SUS ASOMBROSOS PODERES, COMO CESAR TORMENTAS, CAMINAR SOBRE EL AGUA O DEVOLVERLE LA VIDA A LOS MUERTOS, A LA INCREÍBLE SABIDURÍA QUE OSTENTABA, AQUEL HOMBRE DE TÚNICAS BLANCAS NO DEJABA DE SORPRENDER. MUCHOS LE AMARON Y SIGUIERON. PERO OTROS VIERON EN ÉL A UN PELIGROSO AGITADOR QUE PONÍA EN JAQUE DOCTRINAS QUE SE INSINUABAN MÁS HUMANAS QUE DIVINAS.POR ELLO JESÚS TERMINÓ EN LA CRUZ.

Pero, más allá de la historia oficial que se desprende de los evangelios, quién fue realmente Jesús. Por qué vino. En qué consistió su misión.

En este breve artículo, compartiré una síntesis de los enigmas que encierra el hombre más amado de todos los tiempos.


Un nacimiento predestinado

Todo así lo señala. Desde antes de su nacimiento, encontramos una serie de hechos extraños que hablan de una programación. De un plan orquestado por fuerzas superiores para que aquel niño viniese al mundo.

Prueba de ello es la elección de María como madre de Jesús. De acuerdo a los textos apócrifos, que no son aceptados oficialmente por la Iglesia Católica, sus padres, Joaquín y Ana, eran estériles. Sin embargo concibieron a la niña que más tarde quedaría también embarazada bajo circunstancias misteriosas para dar luz a Jesús. Desde luego, María —o “Miriam”, en hebreo—, era un ser especial. De acuerdo a diversos estudiosos, desde muy joven tuvo una gran religiosidad y vida mística. 

Alrededor de los 14 años habría tenido a Jesús, y lejos del concepto de aquella mujer blanca de cabellos rubios y ojos azules, realmente habría sido una mujer del tipo palestino, con cabello negro y tez bronceada.

Y como decía, el nacimiento de Jesús se mostraba planeado hasta el más mínimo detalle. Por ello la aparición de aquel “visitante de luz” a María, identificado como el Arcángel Gabriel, quien le anuncia que está embarazada y hasta le sugiere el nombre del niño: Jesús. Un nombre que, como todos sabemos, significa “salvador” o “el que salva”. Es decir, desde antes del nacimiento, la misión de Jesús ya había sido establecida.

Y su nacimiento, como era de esperarse, ocurrió también bajo condiciones extrañas.

Muchos estudiosos coinciden en que este habría ocurrido en una gruta camino a Belén y no en un pesebre a campo abierto, una idea posterior que se acuñó a la fe cristiana. Y aunque los evangelios canónicos no ofrecen mayor detalle del nacimiento, los evangelios apócrifos sí aportan algunas escenas de tan importante momento. Quizá, la más resaltante es la descripción de una nube luminosa que se posa sobre la caverna donde se hallaba María. Y la sorpresa de José al ver cómo el tiempo se detenía, al punto de contemplar a las aves en pleno vuelo “estacionadas” en el cielo, como si “algo” o “alguien” hubiesen paralizado aquel momento.

Aquellas nubes luminosas, o carros de fuego, se mencionan más de una vez en la Biblia que todos conocemos. Sin duda, hay más de una interpretación. Pero no pocos estudiosos asocian estas apariciones con los vehículos de los ángeles. ¿Eran ellos quienes asistían desde aquella extraña nube el nacimiento de Jesús?


Los Carros de Fuego

Es imperante hacer un aparte: ¿Lo ángeles de Dios necesitan de vehículos para llegar a la Tierra? ¿Quiénes eran realmente aquellos visitantes? ¿Por qué estaban tan atentos al nacimiento de Jesús?

Desde la nube que acompañó a Moisés en la liberación del pueblo hebreo, al arrebato de Elías por una carroza de fuego, a la visión de Ezequiel e, inclusive, la mismísima estrella de Belén, que se mueve y se detiene en el cielo, la Biblia aporta diversas referencias a estos vehículos celestes. Como es natural de esperarse, cualquier alusión a ovnis en la Biblia, enoja a algunos estudiosos bíblicos. Y he dicho bien, algunos, no todos. Por ejemplo, Monseñor Corrado Balducci, miembro de la Curia Vaticana, y amigo personal del difunto Papa Juan Pablo II, aseguró que a los católicos no debería repugnar la idea de que los ángeles en carros de fuego que se mencionan en la Biblia, podrían ser civilizaciones extraterrestres que nos visitaron en el pasado. Hoy en día, sus declaraciones no constituyen ningún secreto.

Por ejemplo, un caso típico de un posible avistamiento ovni en la Biblia lo encontramos en la “visión” del profeta Ezequiel.

Sentado junto al río Kebar, en Babilonia, Ezequiel vio a lo lejos un “torbellino” aproximándose; aquel fenómeno misterioso, de pronto, se convirtió en una nube de fuego que luego aterrizó con gran estruendo. El personaje bíblico se encontraba frente a un vehículo deslumbrante que le parecía estar compuesto de ruedas, alas y criaturas vivientes. 

También llevaba un trono, sobre el cual iba sentada una “silueta de forma humana”. Para Josef F. Blumrich, ingeniero técnico de la NASA, hablar de un ovni frente al profeta era una tontería. Y se aprestó a demostrarlo. Sin embargo, su estudio de la visión reveló que, efectivamente, el profeta había descrito, con términos de la época, un concreto objeto físico, que guardaba coherencia en su estructura. Casos como ese los he mencionado en otro artículo de este sitio web "Ángeles o extraterrestres". ¿Seres de otros mundos asistieron la misión de Jésus?

Es difícil rastrear todo cuanto ocurrió en la vida de Jesús. La Biblia afirma que se llenarían libros enteros con el legado de aquel hombre que hasta el día de hoy aviva todo tipo de discusiones. Y no es para menos: ¿Qué pensar de aquellos carros de fuego o “estrellas luminosas” que, aparentemente, le acompañaron en su nacimiento? ¿Cuál fue el real propósito de su misión en la Tierra? ¿Por qué anunció un segundo retorno?


La familia de Jesús y los Esenios

El nacimiento de Jésus fue extraño. Nació, como dije, en una caverna. Así está descrito en los evangelios apócrifos. Y esa nube luminosa, tal vez un "carro de Fuego", podría haber participado de alguna forma del extraordinario evento. José vio que el tiempo se "detenía": todo a su alrededor se había inmovilizado, hasta las aves del cielo. Cuando volvió, sorprendido y apresurado a la cueva, María ya tenía en brazos a Jesús... Y la "nube" se marchó...

Luego de este incidente extraordinario, la familia sagrada abandonó sigilosamente Belén y la provincia, trasladándose a Alejandría, en Egipto. Allí se establecerían al lado de los esenios alejandrinos, conocidos como los terapeutas —de acuerdo a algunos estudiosos por sus dones de sanación— en donde permanecieron hasta que Jesús cumplió los cinco años de edad. Luego de ello se desplazaron de la región, para establecerse por espacio de un año en una tienda de beduinos al lado del monasterio de Qumrán, a orillas del Mar Muerto, recibiendo así la familia, y especialmente el Jesús, una educación y orientación especial basada en la búsqueda de la verdadera pureza, la perfección y la bondad.




La historia de los Esenios data de 200 años antes de Cristo. En ese entonces se les conocía como nazarenos, del árabe nasrani o “Guardianes de la Alianza”. Ellos formaban pequeñas comunidades asentadas a orillas del mar muerto y cerca de las grandes ciudades, como Tiberíades y Caná, en donde vivían observando fielmente los mandamientos de la Ley mediante votos de pureza, celibato y servicio a Dios.

Entre los años 175 y 150 antes de Cristo, los Esenios se establecieron en las ruinas de un fuerte construido por los reyes Ezequías y Josías. Hacia el 137 a.C. arribó un segundo grupo, los llamados “sacerdotes de Sadoc”, procedentes de Leontópolis, en donde se había establecido una colonia judía en el año 154, bajo la protección Onías III. Este grupo se consideraba sucesor en línea directa del sumo sacerdote Sadoc y se sabe que los manuscritos bíblicos que obraban en su poder sirvieron de patrón para los trabajos de los copistas de Qumrán. El fundador fue Moreh Sedeq, el “Maestro de la Justicia”, quien fue el restaurador de la Ley de Israel y fundador de la Comunidad de la Alianza, cuya misión era recuperar la esencia de la doctrina a través de una vida espiritual.

Posteriormente, José y su familia, se instalaron en forma definitiva en lo que conocemos como Nazareth, en donde existía una pequeña aldea de familias esenias que tenía talleres y atendían con sus servicios profesionales a otros pueblos y aldeas cercanas; entre esos talleres estaba el de carpintería y ebanistería de José. Allí Jesús trabajaba al lado de sus hermanastros, y desde ese lugar realizó algunos de sus viajes de preparación recordando con ellos iniciaciones pasadas.

Y aquí volvemos al misterio de los años perdidos de Jesús.

De acuerdo a esta información, desde los diecisiete años, él alternó temporadas de trabajo en la carpintería con esporádicas convivencias con los esenios, algunos viajes con caravanas —se piensa, acompañando a las denominadas tribus perdidas de Israel— a Mesopotamia, Persia, Agfanistán, Himalaya y la India. Durante ese tiempo tuvo repetidos contactos y encuentros cercanos físicos con Vigilantes y Guardianes extraterrestres, la Hermandad Blanca de los Retiros Interiores, maestros de diversas religiones y escuelas, pueblos exóticos y realidades crueles y duras, así como innumerables experiencias a niveles astrales y espirituales.

Todo ello, desde luego, era parte de una preparación .

La tentación de la oscuridad

Parte de esa preparación la vemos reflejada en sus cuarenta días de aislamiento en el desierto, durante los cuales ayunó y se preparó para lo que sería su misión pública. Algunos escritores ponen en duda que Jesús se haya retirado tanto tiempo en soledad. Otros sugieren que acudió con los Esenios. Pero lo cierto es que luego de ese espacio de tiempo volvió distinto, listo para iniciar su ministerio público.
La Biblia asegura que en ese episodio de soledad y meditación, Jesús es tentado por los demonios (por las fuerzas oscuras del planeta), que le dicen que si tiene hambre, por qué no convierte las piedras en panes. Sin embargo Jesús les contesta que “no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra salida de la boca de Dios”, dándoles a entender que uno puede dejar de comer, pero no de respirar, porque la Palabra es el aliento, y el aliento es la respiración. Un sentido simbólico también para referirse al espíritu, que es lo que mueve y anima a la criatura humana.

Pero la tentación de las fuerzas oscuras del planeta continúa. Entonces lo llevan a la cornisa del templo y le dicen a Jesús que se arroje, ya que si va a empezar una misión tan peligrosa como la que tiene programada, es mejor que sepa desde ya, qué tan cerca realmente está Dios de su vida. Entonces Jesús les contesta, “escrito está, no tentarás al Señor, tu Dios”.

No necesariamente le está diciendo, “no me tientes a mí, yo soy tu Dios”, sino que no va a caer en el juego de tentar a Dios que le demuestre lo tan cerca que está de él.

No obstante la oscuridad no mengua en su afán de tentar a Jesús, y lo lleva a lo alto de una montaña y mostrándole todo lo que tiene debajo, afirmándole que todo eso le dará si se postra a él y lo adora. Y Jesús vuelve a contestarle diciendo, “escrito está que sólo ante Dios te postrarás y sólo a Él adorarás”.

Tampoco le estaría diciendo “adórame a mí”. Naturalmente esa era la respuesta de un ser como él que no iba a caer en el juego de la vanidad o de los egos, teniendo por ese entonces ya mucho más claro el rol al cual se había comprometido.

Este pasaje de la vida de Jesús encierra profundas claves simbólicas. Nadie está libre de la tentación. Nadie está exento de las pruebas. Sin embargo, cualidades como la humildad, la fe, la bondad, muchas veces consideradas “débiles” por el común de la gente, se transforman en herramientas poderosas para superar los momentos difíciles y continuar adelante por un camino lleno de luz. Ese fue el mensaje del ayuno en el desierto (simbólico o real), que alude a la soledad espiritual que fortalece, la reflexión y el encuentro con uno mismo. Jesús tenía que hacerse fuerte allí para lo que vendría más adelante.


La controversia: vencer a la muerte

Luego del desierto, Jesús sería bautizado por Juan el Bautista, esenio, en el río Jordán. A partir de allí "El Enviado" empieza una etapa importante de predicación. Su fama se extendió rápidamente por toda la región, reuniendo seguidores y conmoviendo conciencias, situación que produjo temor y celos en diversos miembros del sanedrín. Un temor que, como reza la historia, desencadenó la persecución y la ejecución de aquel hombre de túnicas blancas. Pero una historia que fue vencida, pues Jehua Ben Jusef, Jesús, habría resucitado en su propio cuerpo físico luego de haber pasado el más duro de los castigos de su época: los azotes con el temible flagelum romano y la Cruz en el Gólgota.

Pero no todos piensan que los hechos se dieron así.


En 1976, Andrea Faber-Kaiser, un gran escritor catalán del misterio, publicó un bestseller que puso en jaque la fe de más de un cristiano: “Jesús vivió y murió en Cachemira”. El libro, sumamente documentado y con un sinfín de detalles, expuso la posibilidad de que Jesús no muriera en la Cruz, sino que una vez curado de las heridas causadas por la crucifixión, emprendiera la huida hacia el Este, en busca de las tribus perdidas de Israel. Jesús, supuestamente, habría llegado así a Cachemira, en donde comenzaría una nueva vida y moriría —a edad muy avanzada— de muerte natural. Su tumba se venera hoy en Srinagar, capital de Cachemira.


Sin duda, el Código Da Vinci no fue el primer libro en cuestionar la tesis oficial sobre la vida de Jesús. Desde hace mucho se han venido publicando diversos libros e informes que cuestionan inclusive la resurrección del Maestro. Uno de los hechos claves de su vida y que es mencionado a todas luces en los evangelios. ??¿Jesús se casó, vivió y murió longevo en Cachemira? Personalmente, no comparto la teoría de que Jesús no murió en la Cruz. Y no lo digo por fe, desde luego. Sino por sentido común: un hombre no podría haber resistido el castigo de los látigos y, adicionalmente, el suplicio de la cruz. En aquella época se azotaba o se crucificaba a los condenados, pero nunca ambas penas. Y Jesús así lo vivió.


De acuerdo a diversos estudiosos, escenas como las de la controvertida película “La Pasión de Cristo”, de Mel Gibson, no escapan a lo que habría ocurrido en realidad.


Como fuere, Jesús vivió la pena del látigo, a manos de enfurecidos soldados romanos en la Fortaleza Antonia. Fue golpeado y escupido. Y finalmente crucificado. Era un viernes. Y a las tres de tarde Jesús ya se había expirado. Así lo constató el centurión Cayo Casius Longinos, al clavarle su hoy famosa lanza en uno de los costados.


Sin embargo, un hecho portentoso ocurrió el domingo. El sepulcro donde se hallaba el cuerpo del amado Maestro, se encontraba vacío. Jesús no estaba. Luego, él mismo se mostró ante sus discípulos, quienes no podían creer el milagro que estaban contemplando. Tomás, tuvo que tocar las heridas de la crucifixión para constatar conmovido que su Maestro había vencido a la muerte. Jesús, había resucitado.


Repasemos los acontecimientos.


Jesús no se hallaba solo en el Gólgota. Se había crucificado a otros dos hombres, ladrones, según los evangelios.


Para evitar que los cuerpos estuviesen aún colgados el día sábado, los romanos aceleraron la muerte de estos hombres rompiéndoles la piernas con un grueso madero, así morirían rápidamente de asfixia al perder el punto de apoyo en esas condiciones. Pretendieron hacer lo mismo con Jesús, pero el Maestro ya había muerto. Por ello Longinos clavó su lanza en su cuerpo, y según cuenta la Biblia de la herida abierta salió sangre y agua, probablemente por haber perforado la Pleura y haber llegado hasta el corazón.


José de Arimatea, un discípulo acaudalado de Jesús, llevó el cuerpo de su Maestro al famoso sepulcro, que era de su propiedad. Y según la tradición envolvió el cuerpo en una tela (Mt 27,59; Mc 15,46; Lc 23,53), un manto de lino de fino tejido y que supuestamente habría comprado a un mercader sirio. Una tela exquisita y que podía resistir el paso del tiempo.


La Biblia cuenta que cuando Pedro entró en el sepulcro y constató que Jesús ya no estaba, vio esta sábana envuelta a un lado (Io 20,7).


Si la historia de aquel manto es genuina, podríamos hallarnos ante una de las reliquias que estuvo en contacto directo con Jesús. Y lo más importante: podría aportar información sobre cómo fueron aquellos momentos perdidos de hace 2,000 años. ¿Es posible?



La Síndone

Continuando con el relato, luego que Jesús se marchara a los cielos —después de haber convivido un tiempo más con sus discípulos— estos tomarán la sábana, y la sacarán de Tierra Santa para esconderla. La tradición afirma que Pedro la llevó a Edessa, actual ciudad de Urfa, en Turquía. A partir de allí, el lienzo empezará una verdadera peregrinación, sobreviviendo a saqueos, incendios y demás incidentes.

Ya en Edessa, su primera locación, la sábana, se cuenta, habría curado al Rey Abgar, quien debido al milagro se hizo cristiano. Sin embargo, en el año 57, al subir al trono un rey pagano, se decidió esconder el manto al interior de una pared. Y allí estuvo por 400 años.


Sería reencontrada en el año 525. Pero, en el año 944, el ejército bizantino cercó Edessa, y se retiró sólo cuando le entregaron el Mandilión, nombre que se le daba al manto que envolvió a Cristo, pues siempre estaba doblado y sólo se mostraba la débil figura de un rostro humano. El rostro de Jesús, que había quedado impregnado en la sábana cuando ésta le cubrió totalmente en el sepulcro.


Los bizantinos llevaron la Sábana Santa de Edessa a Constantinopla, capital de su imperio. Y de hecho, existen muchas referencias, y muy confiables, de la presencia del lienzo fúnebre de Jesucristo en esa ciudad.


En 1204 los cruzados, que tenían como objetivo liberar de la invasión musulmana los Lugares Santos, fueron los culpables del saqueo de la cristiana Constantinopla. El cruzado Roberto de Cari escribió que en agosto del año 1203 “había visto el lienzo con la imagen del cuerpo de Jesucristo”, y que había desaparecido tras el saqueo de la ciudad.


Más tarde, la sábana apareció en Francia. Y posteriormente fue cedida al ducado de Saboya en Chambéry. Y fue allí, en el año 1532, que se salvó de un pavoroso incendió. Las marcas del siniestro aún pueden verse. Y también los parches que cocieron las monjas clarisas. Finalmente, Los Saboya, al trasladar su capital a Turín, Italia, en 1578, llevaron allí la Sábana Santa. Desde el año 1694 es custodiada en la capilla que Guarini construyó entre la Catedral y el Palacio Real de Turín.


Desde 1983, la Sábana Santa es propiedad del Vaticano, dejada en herencia por Humberto II de Saboya al Papa. En 1997, la Sábana otra vez escapó a un incendio, esta vez, en Turín, en la capilla de Guarini. Un bombero pudo quebrar con un hacha el vidrio antibalas que protegía el Santo Lienzo y así rescatarlo. Más tarde, el bombero, que no era creyente, explicó que logró hacerlo porque recibió una fuerza especial de lo alto...


¿Se trataba del mismo sudario que envolvió el cuerpo de Jesús 2,000 años atrás?



Las pruebas de lo imposible

Como recordará el lector, la sábana santa adquirió una fuerza extraordinaria en la fe de muchas personas cuando el abogado y fotógrafo aficionado, Secondo Pía, realizó la primera fotografía del lienzo en el año 1898.??Al revelar las placas de su fotografía, el abogado italiano se quedó profundamente conmovido. La imagen en negativo apareció majestuosamente como si fuera una imagen en positivo con extraordinaria claridad y detalle.

Pía estaba viendo al “Hombre de la Síndone” como un retrato de su cadáver. Así se dio cuenta de que la imagen representada en la tela constituye un auténtico negativo.


Un negativo fotográfico de tamaño natural, por partida doble, hecho no sobre superficies muy pulidas de vidrio, como los que tenía él, sino sobre un antiguo tejido de lino.Y lo más inquietante, se veía con total detalle las marcas de unos látigos, una herida en el costado, y las huellas de unos clavos en las muñecas y en los pies. ¿Las marcas de la pasión de Cristo?





Como era de esperarse, una selección de los más destacados científicos se lanzaron a estudiar el lienzo. Se dijo que era una pintura medieval o renacentista. Por tanto, un fraude. Teoría que fue fortalecida ante una prueba del carbono radiactivo, y que la situaba cerca del siglo XIV y no hace 2,000 años.

Sin embargo, nuevos estudios indican que la prueba fue manipulada, pues todo el estudio se hizo sobre una única muestra que, aparentemente, no correspondía a la sábana, sino a los parches que las monjas clarisas de Chambery habían cocido sobre el manto luego del incendio de 1532. Así, todas estas tesis fueron derribándose por sí solas. Ni siquiera la auto-oxidación o la capa de hidratos de carbono explicaban cómo se formó aquella imagen. Una imagen, que de acuerdo a un equipo de científicos norteamericano, que trabajaron para la NASA en proyectos espaciales, sólo pudo ser impregnada por una radiación extraordinaria.


Además, la figura contiene información tridimensional, tal como lo constataron con el VP8, tecnología que se empleó en su momento para estudiar la orografía  de los planetas. ¿Cómo era esto posible?




La imagen había sido grabada a través de un fenómeno desconocido. Entonces los científicos sorprendieron al afirmar que el cuerpo de aquel hombre tuvo que haber quedado ingrávido, flotando, para dejar tan perfecta huella de luz tanto en su parte frontal como dorsal. ¿Fue el fenómeno de la resurrección, si se tratase del cuerpo de Jesús?

Como fuere, gracias al estudio, se encontraron unas monedas sobre los párpados de aquel profundo rostro, lo cual era costumbre de la época para cubrir los ojos de quienes habían fallecido. Y aquella moneda, según la inscripción, era de los tiempos de Jesús. En la sábana, además, se ha encontrado polen de los mismos lugares donde vivió el nazareno. Y también de los lugares donde la sábana había peregrinado desde que salió de Edessa.


Los científicos, paso a paso, se quedaban más perplejos. Todo encajaba.


Pero los más sorprendidos fueron los médicos que analizaron el lienzo.


Aquel hombre sufrió un verdadero suplicio. Su cuerpo mostraba 120 latigazos, el triple de lo que se estilaba en el castigo romano... El Flagelum había arrancado la piel de aquel hombre por tiras, desatando una profunda hemorragia.


La herida de los clavos aparece también perfectamente, pero en las muñecas. Según los médicos, ello es más coherente para que la cruz resistiese el peso del cuerpo.??Y las rodillas, aparecen muy lastimadas, como si aquel hombre hubiese caído más de una vez con un gran peso encima. Acaso, ¿el vía crucis de Jesús???Y lo más inquietante, aparece también el lanzazo de Longinos. ??Y los médicos conmocionaron al hallar en la sábana restos de sangre y agua cerca de la marca de esa herida, tal como lo cuentan los evangelios. Según lo que muestra la sábana, aquel hombre tenía 1,82 de estatura, con un peso equilibrado de 82 kilos. Raza blanca, cabello marrón oscuro y una apreciable musculatura.




De acuerdo a los científicos que estudiaron la impronta, así habría lucido aquel misterioso hombre del lienzo.

Esta es la imagen, que por un fenómeno desconocido, quedó grabada en aquel manto…


¿Estamos contemplando el verdadero rostro de Jesús?


¿La sábana santa, es auténtica?


E insisto: ¿Cómo venció Jesús a la muerte?


¿Adónde partió luego de su resurrección?


¿La profecía de la segunda venida, cuándo se cumplirá?


Más allá de las posibles apariciones de ovnis en La Biblia —como la supuesta estrella de Belén—, si nació o no un 25 de diciembre, si viajó a la India en sus años perdidos, o si la síndone de Turín fue el manto que le envolvió luego de la crucifixión, pienso que Jesús y su mensaje están más allá de todo eso. Probablemente sea uno de los hombres más misteriosos de la historia humana...


Sea bajo los ojos de un teólogo, o de un científico, o de quien lee ahora estas líneas, la vida del Maestro no pasa desapercibida.


Entre más investigo su mensaje, comprendo que se puede interpretar y comprender desde diferentes visiones, aunque todas ellas armonizan en la sencillez, el servicio, la verdad y el amor.


Aquel mensaje ha sido —y es— la piedra de toque de nuestra experiencia de contacto.


Resulta increíble que seres de otros mundos valoren tanto la vida de un ser humano que, de acuerdo a las informaciones que nos han transmitido, ha alcanzado un nivel de consciencia superior al de los propios mensajeros estelares. Lo logró en una vida corta, pero intensa. Y no necesariamente al morir en la cruz, sino al perdonar a pesar de que le quitaban la vida.


Y así venció a la muerte.


Pero, ¿dónde está ahora el Maestro? ¿Cuándo volverá a la Tierra?


Muchos se han preocupado en decir que está en tal o cual lugar, preparando su venida para finales del año 2012 u otro momento que encaje con las profecías más difundidas en la actualidad.


Pero pocos olvidan que él mismo habría advertido que su retorno no tenía fecha, ni lugar. Que del día y la hora nadie lo sabía, ni los ángeles del cielo, ni el hijo del hombre (el propio Jesús) sino tan sólo “el Padre”, el Universo en sí mismo. Es decir, que las condiciones de su retorno, la promesa de una “segunda venida”, depende de muchas variables. Entre ellas una importante transformación de la Tierra, pues él volvería a evaluar todo lo alcanzado por la humanidad.


Sea cual fuere nuestra fe, o filosofía de vida, todos sabemos que más de una religión, leyenda o mito, habla de esa transformación, y de un retorno o transito a una Era Dorada.


El camino que enseñaron seres como Jesús es que esa Era Dorada aparece cuando empezamos a ver y a ser. He allí la clave de todo...


FUENTE








Sacerdotes Levitas comenzaron ensayos de los Servicios para el Tercer Templo.. ESTÁN POR REGRESAR Y APARECERSE LOS DIOSES ANTIGUOS Y SE ARMARÁ LA CAMPAL CÓSMICA - TERRENAL Y ENMEDIO LA RAZA HUMANA



Lo que dice y narra el video abajo si que estoy totalmente de acuerdo... 









¡Y nos vímos!

¡Buenos días España!...



jueves, 10 de abril de 2014

Los regueros de sangre de la sábana santa: cómo hacer que un estudio científico diga lo que no dice



“Científicos dicen que el sudario de Turín demuestra que Jesús fue crucificado en una posición «muy dolorosa», con los brazos por encima de la cabeza”, anunciaba el jueves The Christian Post. No hay Semana Santa en la que algunos medios no enloquezcan interesadamente envueltos en la sábana santa, y éste caso es un buen ejemplo de ello, como lo fue hace tres años laresurrección de Willard Libby con unas declaraciones que nunca hizo contra la datación del carbono 14.


El forense italiano Matteo Borrini, de la Universidad John Moores de Liverpool (LJMU), presentó en febrero los resultados de un estudio sobre las implicaciones de los supuestos regueros de sangre de las manos del hombre de la sábana santa. Había concluido que encajaban sólo con una crucifixión en forma de Y, con los brazos sobre la cabeza, y no con la tradicional en forma de T, y así lo anunció en el 65º encuentro anual de la Academia Estadounidense de Ciencias Forenses (AAFS), celebrado en Seattle. “Habría sido una posición muy dolorosa que habría provocado dificultades para respirar”, reconocía la semana pasada en la revista New Scientist.
Ésa es la base de la información de The Christian Post, cuya autora comenta casi al final del texto que “la autenticidad del sudario de Turín ha estado en disputa desde hace mucho tiempo”; puntualiza que, aunque Borrini cree que la pieza es un fraude, también apunta que la hizo un experto porque los regueros de sangre se corresponden con los de una crucifixión real;  y recuerda que científicos italianos propusieron recientemente que la imagen fue creada por emisiones de neutrones consecuencia de un terremoto registrado en el año 33, fenómeno al que también achacaban el rejuvenecimiento de la tela al datarla mediante el radiocarbono. Y así un estudio escéptico se convierte, previo paso por el tamiz del fundamentalismo -el medio es altavoz de las confesiones cristianas estadounidenses más retrógradas-, en algo que respalda la idea de que “Jesús fue crucificado en una posición «muy dolorosa», con los brazos por encima de la cabeza”. Atentos a la jugada porque es probable que alguno de los medios ultracatólicos españoles la repita en los próximos días. ¿Pero qué es lo que hizo Borrini y con qué objetivo?

Un experimento escéptico

Para empezar, el forense es colaborador del Comité Italiano para el Control de las Afirmaciones de lo Paranormal (CICAP) y no cree que el llamado sudario de Turín envolviera el cuerpo de Jesús ni se imprimiera de forma milagrosa. “Es un fraude, pero una muy interesante obra de arte y del ingenio humano”, dice en New Scientist. Como curiosidad, se propuso averiguar si los pretendidos regueros de sangre de las muñecas encajaban con los de un crucificado. En sus experimentos, contó con la colaboración del químico italiano Luigi Garlaschelli, quien publicó en 1991 en Nature una posible receta de la famosa sangre de san Genaro y hace cuatro años replicó la sábana santa. Garlaschelli hizo las veces de crucificado, adoptando diferentes posturas con una cánula de la que manaba sangre colocada en el dorso de sus manos. La única posición en la cual el reguero coincidía con lo plasmado en la sábana santa era la de Y, muy parecida también a la que adoptaban las víctimas de torturas medievales, según recuerda Borrini.
La datación por radiocarbono de la sábana santa, hecha en 1988 por tres laboratorios de Estados Unidos, Reino Unido y Suiza, fechó “el lino del sudario de Turín entre 1260 y 1390 (±10 años), con una fiabilidad del 95%”, lo que implica que no pudo envolver ningún cuerpo en el siglo I. El resultado del análisis se publicó en la revista Nature y cuadra con el estilo pictórico de la figura y la historia de la presunta reliquia. No hay ninguna polémica científica sobre el origen medieval de la tela; sólo gritos desde las filas más crédulas de la fe. ¿Cómo hay que interpretar entonces los resultados del estudio de Borrimi? Puede tratarse de una coincidencia, como admite el científico, o de que autor del lienzo optara por una postura diferente a la clásica de la crucifixión, como han hecho otros artistas a lo largo de la Historia.
El titular de The Christian Post -”Científicos dicen que el sudario de Turín demuestra que Jesús fue crucificado en una posición «muy dolorosa», con los brazos por encima de la cabeza”- es falso, engañoso, una tergiversación. La única conclusión lógica sería la de New Scientist: “El sudario de Turín representa una crucifixión en forma de Y”.

COMENTARIO:
Sobre el video de inicio:
Querer replicar el hecho o experiencia de la crucificción, por mas acercada y acertada que estuviera del hecho real sucedido, seria imposible en principio, porque el conejo de indias experimental en turno, para acabar pronto esta dilucidación, no es o era realmente Jesucristo. Punto.

VER:

Encuentran biblia de más de 1500 años que afirma que Jesucristo no fue crucificado. Jesus Vivió y Murió en Cachemira, Biblioteca de Nag Hammadi o Rollos del Mar muerto

jueves, 28 de marzo de 2013

El verdadero rostro de Jesús y el Sudario o Sábana Santa de Turín.

Bueno, sobre este asunto de la Sábana Santa y demás cosas relacionadas con Jesucristo, publico lo siguiente entrada esperando vean otras al final, y recuerden que la prueba del carbono 14 ha sido rebasada y ya no es un elemento fiable de confiar.
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Un día antes de Semana Santa un estudio científico dice haber comprobado que la Sábana Santa de Turín no es una falsificación medieval y que de hecho podría haberse utilizado para envolver al cuerpo de Cristo, según las pruebas de infrarrojos a las que se sometió el manto sagrado.
Además, según los últimos estudios científicos, la tela tiene la misma consistencia que las que se utilizaban para enterrar a los muertos en la época de Cristo hace unos 2000 años. Cabe recordar que el lienzo tiene un tamaño de 14 pies de largo y tiene impreso una débil imagen de un hombre alto, barbudo y con manchas de sangre, tanto en la parte delantera como trasera, coincidiendo con las heridas de los pies y las muñecas.
Los autores de este esrudio son Giulo Fanti, experto en medición mecánica y térmica de la Universidad de la Facultad de Ingeniería de Padua, junto al periodista Saverio Gaeta. Ambos examinaron las fibras de la Sábana Santa en tres pruebas, dos químicas y una mecánica. Las primeras se ejecutaron con luz infrarroja, mientras que la última con espectroscopía, un procedimiento clásico a la hora de medir la radiación a través de longitudes de onda y que se utiliza normalmente en la ciencia forense. Como resultado se encontró que, precisamente, la tela cubre los años en que vivió Cristo.
Tampoco hay que olvidar que algunos estudios de carbono 14 indicaron que la manta sagrada es de los años 1260 o 1390, pero otros expertos sugieren que en estas pruebas no se toma en cuenta la posible contaminación con agua y fuego a través del tiempo.
Más información en Daily Mail

domingo, 20 de enero de 2013


El verdadero rostro de Jesús de Nazareth. La re-Resurrección de la Sábana Santa



La increíble aventura de reconstruir la imagen de Jesuscristo pasando sobre los análisis de carbono 14 que antaño pretendieron desacreditar el lienzo, en fin, mejor vean el video.






fuente

jueves, 26 de enero de 2012

Publico lo siguiente solo con el afán de mostrar de que manera han engañado a la gente con el retorno de Jesucristo... y los llamados ovnis, ángeles et´s o lo que sean. 


Jesucristo llegará en mayo y los aliens en diciembre


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Durante el día de ayer y la jornada de hoy jueves la Tierra está sufriendo los efectos de una tormenta geomagnética y con la ocasión no ha faltado quien alerte de la inminencia del fin del mundo. El fenómeno no es nada que no se esperase o que no haya ocurrido cientos de veces en la historia de nuestra civilización, pero en 2012, el año señalado para que la vida humana toque a su fin, la carencia de antecedentes parece ser lo de menos. 

La tormenta geomagnética más potente de la que se tiene constancia ocurrió en 1859, no obstante, y produjo auroras boreales y australes visibles desde el ecuador, pero nada más. Estas perturbaciones se originan con la eyección de masa solar, que interactúa con el campo magnético terrestre al azotar nuestro planeta, y tienen lugar con mayor o menor frecuencia e intensidad según el sol experimenta sus ciclos de actividad. El último pico se registró en el año 2000 y el siguiente se prevé a lo largo de 2012.

El año del fin del mundo
Jesús regresará en mayo precedido de terribles catástrofes

Eso, lógicamente, si conseguimos llegar a fin de año. Las maneras en que el mundo va a acabar en 2012 son muchas más de las que cabría esperar. Según Ronald Weinland, por ejemplo, Jesús regresará el 27 de mayo de este año precedido de terribles catástrofes. Y los polos, según otros, podrían fundirse en verano anegando de agua salada los principales bastiones de nuestra civilización. La mayoría de las predicciones, no obstante, apuntan a finales de año, entre el 20 y el 23 de diciembre y en particular, a la noche del 21. Una fecha que pasará a la posteridad, en caso de que la hubiera, como la del mayor fiasco de la historia reciente.

Jugando con los tiempos verbales podemos decir que el mundo, en realidad, ya ha ido a acabarse en otras ocasiones. La excusa en este caso es que con el solsticio de invierno de 2012 –el 21 de diciembre a las 12:12 de la mañana, hora española– acaba un ciclo de 5125 años en el calendario maya de cuenta larga, a la postre el último que los mayas se molestaron en calcular porque después, rezaba su credo, el mundo experimentaría una renovación o transformación que daría al traste con la vida tal y como la conocemos. En ocasiones anteriores el mundo se iba a acabar por culpa de eventos que después resultaron de lo más prosaico, como el efecto 2000 o el cambio de milenio a finales de 2001.

Un surtido catálogo de posibilidades

Escatologías, que es como se denomina a la literatura que predice el final del mundo, hay tantas como queramos. La civilización mesoamericana señaló el qué y el cuándo, pero no el cómo, y los convencidos de que la humanidad se va al traste porque lo dijeron los mayas –acompañada o no de su planeta, cuando no de todo el universo– tienen vía libre para apostar cada cual por su propio caballo. Desde el cataclismo a escala cósmica al regreso de un mesías pasado por la invasión alienígena o el holocausto nuclear, no hay posibilidad por remota o extravagante que sea que no tenga ya su preceptivo gurú.

Después vienen los apocalipsis más convencionales, como la invasión extraterrestre o la robótica

Una de las más llamativas es sin duda la de Nibiru, un supuesto cuerpo celeste de origen babilonio recuperado y teorizado para la paranoia colectiva por el escritor azerbaiyano Zecharia Sitchin. Según él, Nibiru, una estrella tipo enana marrón, estaría atrapada por la gravedad del sol en una órbita sumamente excéntrica que lo atraería al Sistema Solar interior cada 36000 años. Como pruebas aporta el calendario maya, por supuesto, la desaparición de la Atlántida –se sobreentiende que para ello tuvo antes que aparecer– y la existencia del Cinturón de Asteroides, restos según él de un planeta vecino ya destruido por Nibiru. Otros autores ponen a Nibiru en continuidad con el Planeta X y hasta con Hercóbulus, un planeta gigante ideado por el abogado y médium brasileño Hercilio Maes que iba a destruir la civilización en 1999 aunque al final, como el lector habrá notado, todo parece indicar que tal no llegó a ocurrir.

Otras teorías sobre el cataclismo cósmico tienen más sustento o son, de hecho, teorías científicas no contrastadas, pero perfectamente legítimas. Una de ellas es la hipótesis de Némesis, enunciada por los astrónomos Richard A. Muller, Piet Hut y Mark Davis, que sostiene que nuestro sol forma parte de un sistema estelar binario cuya otra estrella, de nombre Némesis, interferiría con la Nube de Oort, que rodea nuestro sistema solar, y lanzaría sus asteroides hacia nuestro vecindario planetario una vez cada 26 millones de años. Otra es la hipótesis de Shiva, dios hindú de la destrucción, formulada por Michael Rampino. Refiere la posibilidad de que nuestro sistema solar efectúe pasadas por el plano medio de la galaxia en ciclos de entre 26 y 30 millones de años, atravesando espacios más densamente poblados de cuerpos celestes que someterían a nuestro planeta a un pequeño bombardeo. Ambas teorías disfrutan de escaso consenso científico y han sido propuestas para explicar la aparente periodicidad de las grandes extinciones biológicas en la Tierra. Ocurre que, por supuesto, hay quien ha escrito libros asegurando que estos eventos celestes no son hipotéticos, sino reales, y que acaecerán en 2012.

Y después vienen los apocalipsis más convencionales, como la invasión extraterrestre o la revolución robótica, donde podemos encontrar supuestos verdaderamente peculiares. Uno de ellos es la llamada plaga gris –una invasión de nanorrobots autorreplicantes que consumirían la biosfera como si se tratase de una infección–, desarrollada a partir de las teorías sobre nanotecnología expuestas por Eric Drexler en su publicación de 1986 Engines of Creation. Según otros, la organización Wikileaks incluyó en algunas de sus revelaciones la advertencia que un científico del instituto SETI –Search for Extra Terrestrial Inteligente, adscrito a la NASA– emitiese en 2011 acerca de tres gigantescos platillos volantes que se aproximan a nuestro planeta. En marzo de este año serán visibles desde la Tierra con la ayuda de un telescopio doméstico y su fecha de llegada a la Tierra se calcula sorprendentemente en diciembre de 2012.

Muchos de estos relatos se remontan a civilizaciones pasadas como fuente argumental

El último gran escenario de nuestro fin no requiere máquinas, naves o asteroides; será la propia naturaleza la que decida deshacerse de nosotros. Las teorías son de nuevo variopintas, pero una que resuena especialmente es la del supervolcán de Yellowstone. Según su ciclo debería haber entrado ya en erupción, pero parece poco probable que lo vaya a hacer precisamente este año. La mayor en la Tierra en los últimos 5.000 años ocurrió en Nueva Zelanda en el año 181 de nuestra era, con que la estadística parece jugar de nuestro lado. Similar ocurre con el deshielo, el cambio climático o el efecto invernadero: riesgos todos reales cuya concatenación repentina, simultánea y en 2012 parece, en principio, la última de las posibilidades.

Reflejo de nuestros miedos

“La leyenda apocalíptica nace de nuestro miedo al futuro”, declara a El Confidencial Rafael Menéndez-Barzallana, autor escéptico y profesor de la Universidad de Murcia. “Hay una tendencia en ciertas personas a valorar la sabiduría de los antiguos y desdeñar el conocimiento del presente”, lo que explica que muchos de estos relatos desoigan la evidencia científica y se remonten a civilizaciones pasadas y hechos históricos remotos como fuente de argumento. También apunta que en el pasado, los apocalipsis eran de origen estrictamente divino y se debían casi indefectiblemente al pecado del hombre, mientras que hoy muchos parecen tener un origen casi natural o ecológico. Cada persona tiene sus propias motivaciones para enunciar o seguir el discurso apocalíptico, pero “a nivel social pesan especialmente nuestros sentimientos de culpa colectivos”, según Barzallana.

El profesor recomienda enfrentarse a estos discursos apocalípticos “con escepticismo y pensamiento crítico”. No se trata de dudar de todo “como se hacía antiguamente”, nos dice, “pero sí de aquello que contradiga a la ciencia convencional o que ofenda al sentido común con un simple vistazo”. Y ante la preocupación, documentarse. “No en internet o sí, pero con cautela”, aclara, “porque la información no tiene por qué ser objetiva”. Y sobre todo, adoptar una aptitud sana ante la duda para no tener que acudir a relatos inventados por terceros. “No hay que tener miedo a nuestra propia equivocación”, advierte. “La duda es un derecho fundamental de cualquier persona”.

FUENTE

TOMADO DE AQUI