lunes, 8 de abril de 2013

¡Implantes apagados!

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Nuestros aliados del Concilio de Andrómeda y la Flota Plejarana continúan sorprendiéndome.
Como parte de la preparación para el próximo contacto solicite su ayuda para desactivar cualquier implante que tuviera implantado en mí, tanto físico como astral, mental o etérico (existen y son los peores)
El poder de la intención es impresionante, sin duda el arma más poderosa que tenemos contra la avanzada tecnología de los invasores.
Desde que era niño siempre busqué el contacto con los tripulantes de aquellas luces en el cielo, ignorando conscientemente que la gran mayoría eran malignos, aunque de un modo inconsciente lo sabía, hace 20 años no había la gran cantidad de información que existe hoy en día, ni mucho menos la facilidad para accesar a dicha información con tan sólo el click de un botón, por lo que la única referencia de razas extraterrestres que había en ese entonces eran los grises.
De niño solía dormir mucho, y tenía un temor muy grande a la oscuridad, algo natural en cualquier niño, pero en mi caso, era porque percibía que algo no estaba bien, que alguién podía estar ahí oculto, así que siempre dormía tapado completamente debajo de las cobijas aunque hiciera mucho calor. Inconsientemente era una forma de esconderme y sentirme seguro.
Algo curioso es que cuando era pequeño, como de unos 3 o 4 años -vagamente recuerdo- tenía mucho miedo de la gente enana, deforme o diferente, me escondía detrás de mi mamá cuando encontrabamos en la calle a gente así, a veces el miedo era tal que le pedía a mamá que nos cambiaramos de acera para  no tener que pasar cerca de alguna persona enana que estuviera cerca.
Ahora es muy claro el porque de ese temor, desde que estaba en el vientre de mi mamá he sido vigilado por alienígenas grises, la interferencia alienígena llegó al extremo de intentar que no naciera, el parto que había evolucionado con normalidad repentinamente se complicó, mi vida y la de mi mamá estuvieron en peligro. Pero la intervención divina, la fé de mi papá y la capacidad del médico que atendió el parto permitió que naciera sano y vivo. Este evento lo he podido recordar y ver con claridad -como si estuviera ahí-, gracias a la ayuda de una amiga psíquica que me ayudó con una técnica sanadora en una práctica enfocada en el período desde la concepción hasta el nacimiento. La información se puede verificar haciendo un cruce entre la información de mi amiga psíquica y la de mis padres. Mis papás no conocen a mi amiga psíquica, por lo que resulta imposible que ella supiera exactamente las circunstancias de mi concepción, gestación y nacimiento. Hubo detalles que ella vió y que yo desconocía que posteriormente pude verificar con mi papá, quien estuvo siempre al lado de mi mamá todo el tiempo.
Desde niño he sido vigilado y abducido por estas razas negativas, quién le ha dado derecho a esos seres a interferir así en la vida de la gente, por qué tantas molestías, usar toda su tecnología y recursos para vigilar y abducir a un pequeño niño que ningún daño podría hacerles o interferir en la vida de un joven que sólo quería llevar una vida normal.
La respuesta la dan especialistas en el tema de las abducciones como son Corrado Malanga, Eve Lorgen y Karla Turner.
Gracias a que he empezado a despertar mis habilidades psíquicas, he empezado a percibir con mayor claridad el mundo invisible al que tanto le temía cuando era niño.
Esto me ha permitido darme cuenta de la presencia de varios seres colocando implantes en mi cuerpo astral, y de al menos un intento de abducción en el plano astral que logré detener cuando se dieron cuenta de que estaba consciente y empecé a orar a Dios y reestablecer mi conexión con la Fuente.
En otras ocasiones no he logrado detenerlos porque no he estado consciente de nada.
En los últimos meses empecé a notar cuando despertaba por la mañana distintas marcas en mi cuerpo, como cicatrices o piquetes en brazos, detrás de la oreja derecha y en la frente.
Las marcas en los brazos son pequeñas pero tienen forma triangular, las marcas en la frente son mas notorias, una dejo una cicatriz permanente y las otras fueron tres piquetes directamente en mi tercer ojo.
Lo importante no es tratar de demostrarles que mi experiencia es real, tengo más pruebas que muchos canalizadores y supuestos contactados, tampoco considero útil regresar mediante hipnosis a conocer los detalles de las abducciones.
Es más importante avanzar hacia adelante, sanar toda la negatividad y vivir en el aquí y ahora. Despertar el poder y la consciencia para ser libres y compartir esas técnicas con todos.
Muy pronto les compartiré las fotos de las cicatrices pero primero es importante que estemos en la misma sintonía por lo que  les recomiendo que lean un artículo muy interesante sobre los implantes alienígenas y el control mental:
Tenía dos implantes mediante los cuales habían estado intentando controlar mis pensamientos, pero ahora han sido apagados y desactivados gracias a la intervención divina, el poder de la intención y la ayuda del Concilio de Andrómeda y la Flota Plejarana, hoy finalmente ¡soy libre!

FUENTE

Sobre lo de la libertad y creerse libre... pues tengo mis dudas, a veces solo cambiamos de collar y cambiamos de cadenas por otras mas sutiles e indetectables como precisamente los implantes no físicos; pero además para mi, mientras exista un creador del juego ("dios, dioses"- no la verdadera esencia universal) éste impondrá sus reglas y por lo tanto JAMÁS SEREMOS VERDADERAMENTE LIBRES. Digo.  



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