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 Iré añadiendo entradas que considere importantes en esta segunda etapa para mi de publicaciónes. 


viernes, 6 de octubre de 2017

Escáneres submarinos muestran toneladas de metal bajo el lugar donde apareció el mecanismo de Anticitera





El hallazgo del mecanismo de Anticitera, una computadora analógica antigua diseñada para predecir posiciones astronómicas y los eclipses de hasta diecinueve años con propósitos astrológicos y calendáricos, acaba de dar un giro fascinante. Un equipo de submarinistas ha escaneado el fondo marino en el lugar del naufragio y ha descubierto que hay una masa de metal de varias toneladas.



El descubrimiento tuvo lugar cuando el equipo encontró un brazo de bronce perteneciente a una estatua griega bajo una de las grandes rocas redondeadas que hay en la zona del naufragio. Un detenido examen de la zona con detectores de metales reveló que hay una enorme masa de metal enterrada bajo las rocas. La naturaleza de esta masa aún no se ha podido determinar, pero se especula con que sean estatuas. No es la primera vez que aparecen fragmentos de estatuas de bronce, y los arqueólogos creen que hay al menos siete grandes estatuas enterradas bajo las piedras. Probablemente sean nueve.

El brazo de bronce hallado.

Aunque la principal hipótesis es que se trata de estatuas, los científicos no descartan en ningún momento encontrar nuevas piezas del increíble mecanismo de Anticitera (las piezas halladas apuntan a que falta un disco) o incluso desenterrar nuevas reliquias similares. En la campaña de exploración del naufragio de este año han encontrado un disco de bronce con la imagen de un toro, pero la falta de engranajes sugiere que era decorativo, no parte del mecanismo. 


La pieza circular encontrada este año.

La razón por la que estos objetos no han aparecido hasta ahora es que quedaron enterrados bajo un alud de grandes rocas que probablemente se desprendieron del talud submarino en el que reposa el barco durante algún terremoto posterior. Los exploradores están barajando usar pequeñas cargas explosivas como las que se usan en rescates submarinos para romper las rocas y poderlas retirar. Otra opción es perforar las rocas y llenar los agujeros de un compuesto que se dilata y parte la piedra. El yacimiento de Anticitera (debe su nombre a la isla griega frente a cuya costa se encuentra) es de los más importantes precisamente por sus estatuas. Dos de ellas (el busto del filósofo Bión de Borístenes y el efebo de Anticitera) datan del siglo cuarto antes de Cristo. Eso plantea un interrogante adicional: ¿Qué hacían ambas estatuas en el barco que naufragó en Anticitera 300 años después?


El mecanismo de Anticitera.

La respuesta es más prosaica de lo que parece: reciclaje. Los antiguos griegos acostumbraban a fundir las estatuas antiguas que ya no estaban “de moda” para fundir otras nuevas. Esa práctica es la responsable de que se encuentren tantas estatuas a bordo de barcos hundidos de la época. No está claro, sin embargo, si ese es el caso de Anticitera. Otras hipótesis sobre el navío es que fuera un barco mercante o el botín de contrabandistas y piratas. Sea como fuere, y aunque los griegos de la época consideraran las estatuas chatarra para reciclar, hoy tienen un valor incalculable. Eso por no mencionar que quizá encontremos más muestras de la extraordinaria tecnología que hizo posible el mecanismo de Anticitera y más claves sobre por qué lo crearon y para qué lo usaban.



Fuente: The Guardian/Traducción y edición: Carlos Zahumenszky.




... ¿Y QUE ES LA ANTICITERA?...

El mecanismo de Anticitera es una computadora analógica1234​ antigua diseñada para predecir posiciones astronómicas y los eclipses de hasta diecinueve años con propósitos astrológicos y calendáricos,567​ y predecir también la fecha exacta de seis certámenes griegos antiguos: los Juegos de Olimpia, los Juegos Píticos, los Juegos Ístmicos, los Juegos Nemeos, los Juegos de Dodona y los de la isla de Rodas.89
Se debía encontrar alojado en una caja de madera con dimensiones 340 mm x 180 mm x 90 mm; el dispositivo es un complejo mecanismo de relojería compuesto de al menos 30 engranajes de bronce. Los restos fueron encontrados como 82 fragmentos separados de los cuales solo siete contenían inscripciones importantes o engranajes.1011​ El engranaje más grande (claramente visible en el Fragmento A a la derecha) mide aproximadamente 140 mm de diámetro y originalmente contaba con 223 dientes.
El artefacto fue recuperado entre 1900 y 1901 de un antiguo naufragio cercano a la isla griega de Anticitera.12​ Supuestamente construido por científicos griegos, el instrumento data de entre los años 150 a. C. y 100 a. C.,5​ o, según una observación reciente, el año 200 a. C.1314
Después de que el conocimiento de esta tecnología se perdió en algún momento en la antigüedad, artefactos tecnológicos que se acercaran a la complejidad y habilidad de construcción de este instrumento no aparecieron nuevamente hasta que se inició el desarrollo de relojes astronómicos en Europa hacia el siglo XIV.15
Todos los fragmentos recuperados del mecanismo de Anticitera se custodian en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.16




jueves, 5 de octubre de 2017

EL CERN ABRIÓ UN PORTAL EL DÍA 23 DE SEPTIEMBRE DE 2017... CON EL EQUINOCCIO DEL 22 DE SEPTIEMBRE DEL 2017 INICIA EL OTOÑO EN EL HEMISFERIO NORTE Y LA PRIMAVERA EN EL HEMISFERIO SUR

Siempre pensamos que el ingreso del equinoccio de otoño influiría de alguna manera en los acontecimientos por sucederse en nuestro planeta... 







CON EL EQUINOCCIO DEL 22 DE SEPTIEMBRE DEL 2017 INICIA EL OTOÑO EN EL HEMISFERIO NORTE Y LA PRIMAVERA EN EL HEMISFERIO SUR

Este viernes 22 de septiembre a las 20:02 horas (tiempo universal) (a las 15:02, tiempo de la Ciudad de Mexico) el Sol cruzará el ecuador celeste, la línea imaginaria en el cielo encima del ecuador de la Tierra, marcando de esta manera el equinoccio de otoño en el norte y el equinoccio de primavera en el sur. Los habitantes del hemisferio norte se dirigen hacia el invierno y el descenso de la energía solar y los del hemisferio sur hacia la siembra de la primavera y finalmente el esplendor del verano, con el incremento de la luz del Sol. Los equinoccios, junto con los solsticios, son los grandes relojes de Sol, los puntos nodales donde se marcan los cambios en el constante proceso de la naturaleza.

La palabra equinoccio, literalmente aequs-nox: "noche igual", hace referencia a que en este punto del año solar el día y la noche duran igual o casi igual, ya que en los polos hay una pequeña diferencia. Así tenemos este juego de polaridades en equilibrio, una eterna danza de fuerzas que más que opuestas son complementarias, se necesitan la una a la otra para existir, la luz y la oscuridad, la vida y la muerte. Simbólicamente, en el norte el otoño marca el inicio de la muerte del Sol, la cual culminará en el solsticio de invierno, fecha que a la vez es su renacimiento, ya que toda muerte en la naturaleza es una transformación. Así, estas fechas estaban ligadas al almacenamiento de los frutos cosechados y a la preparación para el invierno, donde había menos recursos. Esto mismo se traspolaba de un nivel material-social a un nivel energético individual: el individuo debe empezar a cuidarse y a conservar su energía para evitar enfermar en verano. La medicina china tradicional, basándose en el texto seminal El clásico interior del emperador amarillo, aconseja:

-En invierno se debe acostar temprano y levantarse tarde. Esto es especialmente importante para cuidar el riñón.  
-En primavera uno debe acostarse tarde y levantarse temprano. En esta temporada el cuidado especial es sobre la energía del hígado.
-En verano uno se debe acostar tarde y levantarse temprano. Aquí hay que cuidar el corazón.
-En otoño se debe acostarse temprano y levantarse temprano. Aquí se cuida la energía pulmonar.

Mientras, en el hemisferio norte, las personas deben empezar a cuidarse un poco más y tomar precauciones. En el sur la gente puede empezar a beneficiarse de estar en la naturaleza y de cargarse de la energía celeste que se imprime en la Tierra, siendo este el momento de las albricias: es tiempo de sembrar, el Sol se eleva por el cielo y la luz se difunde por la Tierra. La luz que para todas las sociedades que han observado la naturaleza es vida. La medicina china recomienda hacer caminatas en el bosque en primavera. 

Ciertamente, hoy en día estas fechas han pasado a segundo término dentro de todos los festejos seculares o comerciales que se tienen. Sin embargo, antiguamente estas eran de las principales fechas en los calendarios de civilizaciones que estaban más vinculadas a la naturaleza y a los ciclos de cultivo. De cualquier manera, el equinoccio nos permite reconectar con este modo de existir, el cual se interesa por el cosmos y considera que toda la vida en el planeta existe de manera interdependiente, sensible a los pulsos y ritmos de la naturaleza, la cual sirve como guía.






Científicos dicen que dos placas han estado acumulando tensión entre Acapulco y Papanoa. Sismólogos predicen un “megaterremoto” en México tras 100 años de Gran Silencio. Proyecto Japón México

No es fomentar el miedo pero debemos de estar informados desde todas las fuentes, además no importa cómo lo diga o crea yo, cada quien lo toma como desee y quiera.


¡¡FUERA MIEDO Y TEMOR Y ADELANTE!!


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Sismólogos predicen un “megaterremoto” en México tras 100 años de Gran Silencio


Oct 05, 2017 




Por RT
Científicos mexicanos y japoneses vigilan de cerca el ‘sismo lento’ que puede desencadenarse en la brecha de Guerrero.
Una zona de México corre el riesgo de sufrir un ‘megaterremoto’. Se trata de la brecha de Guerrero, que se extiende entre la localidad de Papanoa y la de Acapulco. Científicos mexicanos y japoneses llevan más de dos años estudiando las maneras de prevenir las posibles consecuencias devastadoras de un suceso de estas dimensiones. Su plan es instalar la primera red de observación sismo-geodésica del país latinoamericano. Esperan que permita conocer ya desde comienzos de 2018 qué está ocurriendo en esta zona.
Hace más de un siglo que la zona se encuentra en un ‘gran silencio sísmico’ pese a que se localiza en la zona de subducción de dos placas tectónicas, la de Cocos y la de Norteamérica, y que en este mismo período ocurrieron sismos muy intensos.
Según testimonios históricos, el último gran terremoto en esta región ocurrió en el 1911, pero no se sabe si hubo precedentes. Por ello, no existen datos estadísticos para predecir si existe un “intervalo de recurrencia de un gran sismo en la brecha de Guerrero” y si es “de cada 100, 200, 300, 400 años o más”, cita el diario ‘Crónica’ a Raúl Valenzuela, investigador del Departamento del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM.
A falta de datos sismológicos exactos, los científicos anticipan dos posibilidades:
  • La primera hipótesis advierte de la posibilidad de que se registre un megaterremoto de magnitud superior a 8,2, en caso de que la tensión acumulada por dos placas se suelte en cuestión de segundos, explicó en una entrevista a RT la geóloga Irene Pérez, del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPreS) de Argentina.
  • El segundo pronóstico aventura un “deslizamiento asísmico” en esta zona, que permitirá relajar la misma tensión pero en  el transcurso de dos o tres meses sin generar sismos, según explicó a ‘Crónica’ Miguel Ángel Santoyo, otro sismólogo del IGf.

‘Sismos lentos’

Cada cuatro años se repiten en esta región ‘sismos lentos’, los cuales duran unos ocho meses, explicó al diario ‘Vanguardia’ Víctor M. Cruz Atienza, profesor del IGf responsable por parte de México de la investigación que se lleva a cabo en el marco del proyecto gubernamental japonés de la Asociación para la Investigación Científica y Tecnológica para el Desarrollo Sostenible (SATREPS, por sus siglas en inglés).
Los sismólogos mexicanos y japoneses anticipan que el siguiente sismo lento se iniciará en enero del año que viene, por lo que buscan desarrollar hasta entonces la primera red de observación sismo-geodésica en el fondo marino de México para poder comenzar el estudio de este proceso. Según Cruz Atienza, este tiene “implicaciones importantes en la ocurrencia de terremotos potencialmente destructivos”.
“Investigaremos si ese deslizamiento asísmico realmente está relajando los esfuerzos en la brecha de Guerrero o si efectivamente se incrementan”, explicó el docente del IGf.
México y Japón estudian actividad sísmica en las 

costas de Guerrero

La Universidad de Kyoto y la UNAM se unen para aprovechar el conocimiento de ese país oriental



Instituciones mexicanas y japonesas colaboran en conjunto para estudiar la actividad sísmica en la costa del Pacífico de México con la observación geofísica del mar y la tierra, lo que ayudaría a realizar programas de Protección Civil.
El proyecto lo integran el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad de Kyoto, que se enfocan de manera principal en la brecha sísmica del estado de Guerrero.
El estudio también propone un programa integral de prevención, como la estimación cuantitativa del peligro con modelos computacionales y matemáticos, además de la estimación de vulnerabilidad en diferentes asentamientos.
La investigación es financiada por el gobierno japonés mediante la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA, por sus siglas en inglés), con un monto de alrededor de 80 millones de pesos, dijo el investigador de la UNAM, Víctor Manuel Cruz Atienza.
El proyecto se divide en varias etapas, la primera consiste en analizar los datos geofísicos de una red sismo-geodésica instalada en la zona de estudio, explicó el especialista en una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
El objetivo, señaló el investigador, es estudiar a fondo la estructura interna de la tierra, en específico de la corteza continental y oceánica donde ocurren sismos tsunamigénicos.
“También vamos a estudiar los tremores tectónicos que son señales de muy baja amplitud, normalmente asociados a los deslizamientos lentos o silenciosos entre las dos placas del Pacífico”, comentó Cruz Atienza.
Entre los aparatos que usarán los especialistas está un sismómetro de fondo oceánico que registra la sismicidad del mar, además de una red de GPS, las cuales se instalarán en tierra y mar a lo largo de la zona sísmica de Guerrero.
“Se van a instalar sistemas de geoposicionamiento satelital de alta precisión y sismómetros de banda ancha en tierra, aunado a sismómetros de fondo oceánico, sensores de presión hidrostática”, puntualizó el científico mexicano.
“También GPS acústicos en el fondo del mar que nos van a permitir observar y medir las deformaciones que sufra el lecho marino, producto de la convergencia de las placas tectónicas y de la sismicidad en la región”, agregó.
Los GPS acústicos servirán para completar las medidas geodésicas en el fondo del mar, los cuales tienen tres sensores hidroacústicos fijados en el lecho marino que se comunican con un dispositivo de flotación autónomo, el cual conserva su posición por encima de los sensores durante días.
En tanto, el segundo grupo, a través de modelos numéricos sofisticados y con la información acumulada en la parte observacional, producirá simulaciones verosímiles de terremotos que pudieran ocurrir en Guerrero para cuantificar el peligro asociado.
“Esto se va a realizar integrando diferentes modelos físicos que permitan describir la ruptura de un sismo, vamos a ver qué tan probable es que ocurra un sismo de magnitud muy importante en la brecha y bajo qué condiciones podría tener lugar”, señaló Cruz Atienza.
Los investigadores también buscan caracterizar las sacudidas bajo escenarios de ruptura en concordancia con las observaciones de la red sismo-geodésica, mientras se determina la altura de las olas y la penetración del agua en la tierra.
Con base en dicha estimación, los científicos podrían cuantificar la vulnerabilidad de los asentamientos más importantes a lo largo de la costa.
El Centro Nacional para la Prevención de Desastres (Cenapred) de México participará en el tercer grupo para generar material didáctico que permita estudiar medidas preventivas y ayude a la gente más vulnerable a los sismos, a correr menos riesgos.
Lo anterior, por medio de programas de señalización específica y especializada que indicarán a las personas que viven en estas regiones qué hacer en caso de un sismo tsunamigénico.
Con información de Notimex


Desde el 26 de agosto de 2017 se decìa lo siguiente:
Desde Zihuatanejo, proyecto de colaboración México-Japón busca disminuir el riesgo por terremotos y tsunamis


Hace dos años inició la colaboración científica entre México y Japón en la que se busca reducir el riesgo por terremoto y tsunami en la brecha sísmica de Guerrero —localizada entre la localidad de Papanoa y Acapulco—. Imagen: AMC

En los primeros meses de 2018, con la red sismo-geodésica instalada en mar y tierra, se colectarán los primeros datos en la brecha sísmica de Guerrero
El 10 de noviembre un equipo conformado por expertos mexicanos y japoneses zarpará en el buque oceanográfico “El Puma” para colocar los instrumentos que permitirán realizar monitoreos, los cuales forman parte de una investigación que integra varias novedades científico tecnológicas.
 
A dos años de haberse iniciado la colaboración científica entre México y Japón en la que se busca reducir el riesgo por terremoto y tsunami en la brecha sísmica de Guerrero —localizada entre la localidad de Papanoa y Acapulco— a través del proyecto “Evaluación del peligro asociado a grandes terremotos y tsunamis en la costa del Pacífico mexicano para la mitigación de desastres”, Víctor M. Cruz Atienza, responsable de la iniciativa en México, comentó los principales avances en entrevista para la Academia Mexicana de Ciencias.
 
“El lugar piloto donde se llevan a cabo todos los eslabones del proyecto es Zihuatanejo, municipio en donde se han realizado esfuerzos muy importantes con la comunidad, en las escuelas, con las autoridades de Protección Civil. La idea es extender el trabajo a otras comunidades como Acapulco”, dijo el especialista en física de sismos.
 
Con el apoyo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) —integrante de la colaboración internacional— un equipo de japoneses ha visitado el sitio, sobre todo los especialistas dedicados a atender la mitigación del riesgo. Ahí han adquirido información en cuanto al catastro de la ciudad, la distribución de las construcciones, el tipo de uso que se les da y su distribución geográfica.
 
Dicha información les servirá para elaborar un mapa tridimensional de la ciudad que permitirá simular una eventual inundación por tsunami y la evacuación de su población con el fin de identificar estrategias eficaces de protección civil, las alturas que alcanzarían las olas en la bahía y la distribución de una inundación en la ciudad.
 
El equipo japonés-mexicano ha visitado también colegios para realizar simulacros instrumentados e intercambiar puntos de vista con profesores, autoridades municipales y Protección Civil con el fin de generar material didáctico y educativo para la población.
 
La prioridad antes de concluir el año, indicó el investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es terminar de instalar la red de observación sismo-geodésica anfibia (que se encuentra en mar y tierra), ya que a principios de enero comenzará el siguiente sismo lento en Guerrero, un tipo de terremotos que no emiten ondas sísmicas, duran más o menos ocho meses cada uno y se repiten cada cuatro años.
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Estos sismos lentos tienen implicaciones importantes en la ocurrencia de terremotos potencialmente destructivos, por lo que su estudio es crítico para estimar el peligro sísmico.  No es una certeza que vaya a comenzar ese mes pero existen razones sólidas para suponerlo, comentó Cruz Atieza
 
Por ese motivo, el 10 de noviembre zarpará el buque oceanográfico “El Puma” de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para instalar todos los instrumentos submarinos y hacer las mediciones iniciales de GPS acústicas, nuevas en su tipo en México, y entre las primeras a nivel mundial.
 
Para llevar a cabo los trabajos vendrán expertos de Japón quienes se sumarán al grupo de mexicanos, informó el doctor por la Universidad de Niza Sophia-Antipolis. La expedición concluirá el 23 de noviembre. Así, se espera que en los primeros meses de 2018 se tengan los primeros datos colectados de esta gran red de observación.
 
Instrumentación
La red de observación sismo-geodésica será útil para medir la deformación de la corteza continental por la subducción de la placas de Cocos por debajo de la de Norteamérica y sus propiedades, captar señales sísmicas de muy baja amplitud, entender la física de los procesos de deformación, y para resolver otras preguntas e inquietudes que contribuirán a cuantificar el potencial sísmico de la brecha sísmica, el peligro asociado al movimiento fuerte del suelo y a un eventual tsunami a través de simulaciones computacionales altamente sofisticadas.
 
La red completa tendrá más de 30 estaciones sismológicas y 45 geodésicas en la brecha sísmica de Guerrero, en tierra y mar. Las estaciones geodésicas consistirán en GPS, GPS acústicos y sensores de presión hidrostática que permitirán medir deformaciones lentas en la corteza. Un Wave Glider equipado con tecnología de frontera permitirá hacer las mediciones de GPS acústico, y será el segundo dispositivo de esta naturaleza en el mundo, refirió el investigador.
 
“Es un desafío enorme a nivel mundial porque no hay experiencia previa con este dispositivo. Para ello estamos colaborando con la Universidad de Singapur, con una empresa inglesa y otras dos estadounidenses para integrar todos los instrumentos que irán en el Wave Glider, un equipo autónomo, que contendrá dos antenas GPS, un giroscopio óptico, una unidad de control y un transductor, entre otros”.
 
El equipo se impulsará con el oleaje y permanecerá en un mismo lugar por encima de las estaciones ancladas en el fondo del mar, emitiendo señales acústicas y recibiendo las señales acústicas del fondo marino.
 
Entre las labores a realizar está la colocación de sismómetros de fondo oceánico y sensores de presión hidrostática que van anclados al fondo del mar (hasta 5000 metros de profundidad) para observar deformaciones verticales de la corteza continental producidas por el movimiento de las placas, y también instrumentos que permitirán medir la deformación vertical del lecho marino, “ha sido compleja la logística porque es una red de observación sismo-geodésica muy diversa”, destacó Víctor M. Cruz.
 
Taller de trabajo en Japón
Del 26 al 28 de julio de 2017 en Nara, Japón, se llevó a cabo un taller de trabajo con la asistencia de 26 científicos mexicanos y 30 de aquel país en el que se presentaron los avances y perspectivas del proyecto que cuenta con el apoyo del consorcio japonés Alianza para la Investigación en Ciencia y Tecnología para el Desarrollo Sostenible (SATREPS, sus siglas en inglés), la UNAM, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el CENAPRED y otras agencias japonesas, como la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JAICA, sus siglas en inglés) y la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón (JST, siglas en inglés).
 
Durante los tres días de trabajo hubo discusiones y se formaron mesas de trabajo entre los grupos A, B y C en que está estructurado el proyecto. El grupo A tiene la tarea de instalar y explotar los equipos que conforman la red sismo-geodésica, el grupo B construirá modelos tridimensionales de terremotos y tsunamis para la estimación del peligro a partir de las observaciones, y el grupo C integrará toda la información científica generada para hacer mapas de riesgo, estrategias de comunicación en materia de prevención, generación de materiales didácticos y educativos para reducir la vulnerabilidad en la población guerrerense.
 
“Fue una discusión muy rica, vasta, muy bien organizada de tres días intensos donde se expusieron los adelantos en cada uno de los tres grupos de trabajo”, explicó.
 
De acuerdo con el programa, hubo presentaciones orales de 20 minutos en las que cada investigador explicó los avances en sus trabajos, así como de  sus carteles, y el último día, en la sesión de trabajo, se discutió el plan de acción para los próximos tres años. El proyecto es coliderado con Yoshihiro Ito, profesor de la Universidad de Kyoto.



NOTA: De plano no puedo estarme aquí en este blog al tanto para comentar, publicar e investigar de lo que sucede de actualidad en el planeta pero seguiré así como hasta hoy esporádica y eventualmente.

Solo  vean el caso de Japón de aquel gran terremoto submarino que le fabricaron y provocaron los Estados Unidos a Japón.. que generó a la postre tantos problemas... hasta hoy.

No encontré la nota en mi blog asi que les dejo el enlace de la etiqueta y busquen.. perdón, salgo!.. regreso al rato o mañana.. (nadie me está preguntando ! jeje! )..


¡y nos vimos!!