He tenido algunos problemas y por de pronto mientras soluciono algunos me ausentaré de aqui un tiempo, gracias.
Mindfulness –o atención plena- es prestar atención de manera deliberada, ser totalmente consciente de lo que sucede tanto en tu interior – en el cuerpo, el corazón y la mente- como fuera, en tu entorno. Mindfulness es consciencia sin juicio de valor ni crítica. (J. Chozen Bays)
Mindfulness es un camino de conciencia y autoconocimiento. Una parte importante de la práctica consiste en observar lo que ocurre en la mente. Si perseveramos nos damos cuenta de ciertas inercias, la más inmediata es que los pensamientos no se detienen, que la mente los está produciendo constantemente. A veces algunas personas se abruman al constatar su ruido mental.
La percepción habitual del principiante es que la mente está en otra parte. Al practicar la conectamos al cuerpo, al presente. La atención en la respiración unifica cuerpo y mente. La mente se empieza a liberar de contenidos que la distraen. Paulatinamente se empieza a calmar con el ritmo regular de la respiración. A veces hay problemas que nos impiden concentrarnos; la práctica gradualmente va desvelando esos problemas y nos ayuda a resolverlos. A veces sobrevienen momentos de calma y gozo.
Otro descubrimiento es que muchos pensamientos se producen de forma automática y que pueden ser a veces una carga. Mindfulness pretende poner conciencia en todo lo que hacemos de forma automática (incluso actividades como caminar, comer, etc.). Cuando nos observamos en quietud o realizando esas actividades de forma consciente nuestros pensamientos automáticos empiezan a salir a la luz.
Incluso podemos percatamos que gran parte de esos pensamientos son negativos, como si el cerebro tuviese ese sesgo. Con la práctica nos podemos dar cuenta que cada uno repite ciertas tendencias: algunas personas se preocupan sobre el futuro y lo miran con ansiedad, otras tienden a mirarse a sí mismas con falta de confianza y autoestima; otras a dar vueltas sobre un pasado doloroso; otras a buscar defectos en lo que pasa alrededor, etc. También pueden surgir contenidos con otro sesgo más positivo, como recuerdos agradables, ideas creativas, emociones diversas. Cada experiencia es única.
Mindfulness es un proceso de desarrollo de la consciencia, con sus momentos de luz y oscuridad, de calma y agitación, como la vida misma
La técnica
mindfulness toma especial relevancia en una era marcada por la prisa, la
hiperconexión digital y el estrés constante. Esto puede generar el deseo
constante de encontrar calma y equilibrio en las personas.
El
mindfulness, más allá de una moda pasajera, se está consolidando como una
herramienta terapéutica avalada por estudios científicos, que demuestran
beneficios en la reducción del estrés, el manejo del dolor crónico, la
depresión y la ansiedad, entre otro tipo de trastorno.
Atención
plena
El término
atención plena o mindfulness qué es lo mismo, hace referencia a la capacidad
humana básica de estar completamente presente, consciente de dónde estamos y de
lo que estamos haciendo, sin estar excesivamente reactivos o abrumados por lo
que sucede a nuestro alrededor.
A pesar de
que esta habilidad es innata en todas las personas, suele verse opacada por la
rutina diaria, las preocupaciones y la dispersión mental.
El
mindfulness implica observar nuestros pensamientos, emociones y sensaciones
físicas como si fuéramos espectadores neutrales. Esto no significa vaciar la
mente o eliminar pensamientos, más bien es reconocerlos tal como son, sin
aferrarnos ni rechazarlos; esto permite estar conscientes con amabilidad y
apertura.
Meditación
mindfulness
La meditación
mindfulness es la práctica formal más común para desarrollar la atención plena;
y aunque existen diversas variantes, la técnica básica y más utilizada es la
meditación de atención a la respiración, la cual consta de:
Postura: la
meditación se puede realizar sentado en una silla o en el suelo, con la espalda
recta, pero sin estar rígida y los ojos cerrados o ligeramente entreabiertos.
Atención a
la respiración: se elige un punto de enfoque, que suele ser la respiración al
entrar y salir por la nariz, o en el movimiento del abdomen al respirar.
Observación
de la mente: en el momento donde la atención se distraiga, cosa que siempre
pasará, se nota el pensamiento, emoción o sensación que ha surgido y se vuelve
a llevar la atención a la respiración, sin frustración o reproche.
Amabilidad:
es clave mantener una actitud amable hacia uno mismo, entendiendo que la
práctica no es “hacerlo perfecto”, sino volver una y otra vez al momento
presente.
Aparte de la
meditación por respiración, existen otras prácticas como el escaneo corporal
que dirige la atención a diferentes partes del cuerpo; la meditación caminando
que se realiza al caminar lentamente; o aplicar mindfulness en la vida diaria,
lo que significa prestar atención plena a todos los momentos como comer,
ducharse, hablar o realizar otra tarea cotidiana.
Esta
práctica ayuda a entrenar la mente como si de un músculo se tratara; cuanto más
se ejercita, mayor es la capacidad de mantenerse presente, calmar la
reactividad emocional y responder de forma más consciente ante las
circunstancias.
Para qué
sirve la meditación
La práctica
de mindfulness ha demostrado ser una intervención efectiva y complementaria en
diversas áreas de la salud tanto física como mental. Su impacto va mucho más
allá de sentirse bien o estar relajado. Actualmente existen programas basados
en mindfulness que se encuentran integrados en hospitales y clínicas de salud
mental debido a los efectos psicológicos y fisiológicos comprobados.
Esta
herramienta es eficaz para reducir el estrés crónico y los trastornos de
ansiedad; la práctica de mindfulness a lo largo de varias semanas ayuda a
reducir de manera significativa los niveles de ansiedad, de igual forma brinda
mejor capacidad para lidiar con el malestar emocional y mayor resiliencia. Trastornos
de ansiedad generalizada, trastornos de pánicos, fobias y trastornos de estrés
postraumático son algunas condiciones donde ha reportado resultados
satisfactorios.
La
meditación mindfulness es uno de los pilares en la terapia cognitiva basada en
mindfulness, la cual se emplea para prevenir recaídas en personas que viven con
trastorno depresivo mayor.
Aunque el
mindfulness no elimina el dolor físico, sí puede ayudar a cambiar la forma en
que la mente lo percibe y reacciona ante él. Pacientes con fibromialgia,
migrañas, artritis reumatoide, dolor lumbar crónico o neuropatías han reportado
mejoras al practicar la atención plena.
El abanico
de áreas donde cada día el mindfulness demuestra beneficios es muy variado,
desde trastornos digestivos, trastornos del sueño, pacientes con cáncer o
enfermedades terminales, enfermedades cardiovasculares, trastornos alimentarios
o hasta enfermedades autoinmunes.
A pesar de
sus beneficios, la meditación mindfulness nunca debe de sustituir el
tratamiento médico tradicional; pero sí es una herramienta que actúa como un
complemento valioso para mejorar la salud general y brindar bienestar al
paciente.
En el Centro
Neurológico del Centro Médico ABC te podemos dar atención especializada
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