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viernes, 5 de diciembre de 2014

Hawking: "La inteligencia artificial acabaría con nosotros.

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Hawking: "La inteligencia artificial acabaría con nosotros"


Stephen Hawking ha vuelto a hacer una declaración llamativa en pocos días. Esta vez el famoso astrofísico británico ha advertido de que los esfuerzos de crear máquinas inteligentes pueden acabar con la especie humana.

"El desarrollo de una inteligencia totalmente artificial puede suponer el fin de la especie humana", dijo Hawking, que usa sistemas en los que está integrada la inteligencia artificial de forma básica, en una entrevista para la BBC.

En respuesta a una pregunta sobre el nuevo sistema de síntesis de teclado para móviles que ha ayudado a que la comunicación con el profesor Hawking sea más sencilla para él, el científico explicó que, en su opinión, los sistemas avanzados de inteligencia artificial "tomarán el control de sí mismos y se rediseñarán a un ritmo siempre creciente. Los humanos, que están limitados por la evolución biológica, no podrán competir, y serán superados". 

Hawking también habló sobre las amenazas de Internet, y cree que podría convertirse en un centro de mando para los terroristas. 

En la víspera, Hawking dijo en una entrevista que le gustaría ser un personaje de James Bond. 


FUENTE



Máquinas dominarán al hombre en el 2045


Mucho hemos escuchado acerca de que el hombre sera el autor de su propia destrucción, es decir que de alguna manera el hombre inventara los métodos que significaran su propia extinción, tal es así como nos referimos a los peligros tecnológicos creados por el hombre, los cuales en su momento tendrán una trascendencia apocalíptica.

Todas estas teorías muchas veces se las considera tan solo como guiones de películas de ciencia ficción, como la de la conocida saga Terminator, sin embargo no nos damos cuenta que cada día somos mas dependientes de la tecnología, siendo nosotros literalmente inútiles de realizar ciertas cosas sin el auxilio de la tecnología, lo cual en un futuro significara un motivo para poner en peligro la existencia de de la raza humana.

La primera alerta la dio el aclamado físico Stephen Hawking, quien manifestó su preocupación de que en un futuro la inteligencia artificial acabe controlando al hombre. A esta preocupación se sumo Elon Musk, fundador de Paypal y SpaceX, quien en una entrevista brindada a la prensa, dio a conocer su preocupación sobre la posibilidad de que las maquinas con inteligencia artificial en algún momento puedan existir por si mismas, haciéndoseindependientes del control del hombre. Ahora mucho mas drástico se convierte la conclusión dada por el físico Louis Del Monte, quien dramáticamente advierte que dentro del lapso de unas 3 décadas la especie dominante ya no será el ser humano, sino serán las máquinas.

De este modo Del Monte, quien es autor de la obra "La Revolución de la Inteligencia Artificial", declaró a Business Insider que en algún momento de nuestra existencia, la inteligencia artificial llegará a  alcanzar cierto nivel y sera tan avanzada que tendrá la misma capacidad de un ser humano, con las ventajas de una maquina. Ademas dijo que está convencido que esta es la tendencia actual, ya que no existe una adecuada legislación que fiscalice la programación de estas máquinas de inteligencia artificial.

Es decir según Del Monte actualmente no hay ninguna legislación relativa que controle la cantidad de inteligencia artificial que una máquina puede tener, por lo que de continuar las cosas a como se van dando, vamos a llegar inevitablemente al desenlace que se predice, donde laespecie dominante ya no serán los seres humanos, sino las máquinas.

Por otro lado Del Monte afirmo también que para consolidar este fatídico hecho, primero las máquinas se fusionarán lentamente con los seres humanos, dando lugar a una especie de cyborgs, y que finalmente la inteligencia humana será ampliamente superada por la inteligencia artificial, hecho que se dará por el año 2045.

De este modo el polémico físico afirma que a finales de este siglo, gran parte de la raza humana se habrán convertido en cyborgs, obteniendo de ese modo la inmortalidad. A pesar que en un principio estas máquinas super desarrolladas realizaran importantesavances en la tecnología médica, beneficiando en cierto modo al ser humano, sin embargo después las maquinas verán al hombre como una especie peligrosa que debe ser extinguida.
Lo increíble es que el proceso de fusión entre las máquinas y seres humanos ya empezó, lo que según Del Monte es parte de la primera etapa, donde las máquinastratan de convertir a los humanos en cyborgs. Actualmente ya se viene dando esto, ya que la tecnología permite sustituir miembros humanos con partes artificiales, constituyéndose en herramientas útiles que el hombre ya no puede prescindir. 

Las condiciones para la destrucción final la crearemos nosotros mismo debido a la inestabilidad humana, ya que el hombre es creador de guerras, lo que provocarán que las máquinas lleguen a ser auto conscientes, viendo al hombre como una especie hostil, que amenaza su bienestar, por lo que desarrollaran armas para combatir y defenderse del hombre, a fin de depurarlo del planeta, por significar un riesgo para su existencia, por un simple instinto de auto conservación.

sábado, 17 de mayo de 2014

Por la senda del Transhumanismo

por Rafael García del Valle
30 Abril 2014
del Sitio Web ElCotidiano



En los últimos tiempos, los ingenieros y neurocientíficos sienten que, por primera vez en la historia conocida, el ser humano está a un paso de crear un auténtico cerebro artificial.

Una de las grandes noticias de esta semana ha sido que un equipo de científicos de la Universidad de Stanford ha dado a conocer unos microchips de bajo consumo que son nueve mil veces más rápidos que los típicos PC.

Se basan en los circuitos neuronales del cerebro humano, y son capaces de simular el funcionamiento de un millón de neuronas y mil millones de conexiones sinápticas.

Para ser exactos, el nuevo sistema, llamado Neurogrid, consta de dieciséis procesadores capaces de emular el trabajo de 65.536 neuronas cada uno, y requiere 100.000 veces menos energía que los procesadores convencionales haciendo el mismo trabajo.

Aun así, está muy lejos del bajo consumo del cerebro orgánico; éste, con 80.000 veces más neuronas que las que maneja el sistema artificial, consume apenas tres veces más energía. Pero tal es el auténtico reto: llegar a emularlo.

Neurogrid es el resultado de investigaciones relacionadas con el llamado Proyecto BRAIN, financiado por el gobierno de Estados Unidos, que tiene como objetivo la creación de tecnología capaz de reproducir el funcionamiento de nuestro cerebro. En Europa, existe un proyecto gemelo denominado "Cerebro Humano".

Además de prometer dispositivos electrónicos más potentes y pequeños con los que atontar aún más al personal y de, por otro lado, acercarnos a ese inevitable momento en que una Inteligencia Artificial se nos suba a la chepa, Neurogrid promete generar otros efectos sobre la vida del homo sapiens.

En el campo de la salud, permitirá desarrollar prótesis que, con la mediación de este cerebro de silicio, responderán a los impulsos nerviosos de una persona paralítica como si de su órgano natural se tratara, igualándolo en velocidad y complejidad de movimientos.

A día de hoy, el desarrollo de prótesis "inteligentes" exige un conocimiento directo de cómo funciona el cerebro para incorporarlas a nuestro cuerpo orgánico; con Neurogrid, no será necesario: ingenieros, médicos y científicos en general podrán incorporarlo mediante el manejo de software a medida; en el futuro, nuevas versiones podrán ser implantadas en el cerebro humano y leer directamente las señales nerviosas, interpretarlas y emitir las órdenes de ejecución a la prótesis en un perfecto estado de fusión hombre-máquina.

La simbiosis tiene mil caras pero un solo nombre: transhumanismo, un movimiento en auge que aspira a la mejora del rendimiento humano por simple convergencia tecnológica.

Nuestro componente biológico restaurado, complementado, reemplazado e incluso totalmente sustituido por elementos de silicio, titanio, metal líquido o, más allá de la materia, por una realidad de ondas electromagnéticas entrelazadas a voluntad para sumergirnos en una realidad virtual indistinguible de una realidad explícita.

Si nos atenemos a los datos ofrecidos por uno de los padres fundadores del movimiento transhumanista, el filósofo de Oxford Nick Böstrom, la palabra "transhumanismo", según explica en su ensayo Una historia del pensamiento transhumanista, parece haber sido usada por primera vez por Julian Huxley, en su obra Religion without revelation (1927):
La especie humana puede, si lo desea, trascenderse a sí misma - no sólo esporádicamente, un individuo aquí de cierta manera, un individuo ahí de otra - sino en su totalidad, como humanidad. Necesitamos un nombre para esta nueva creencia.

Tal vez transhumanismo servirá: el hombre permaneciendo hombre, pero transcendiéndose mediante la realización de nuevas posibilidades de y para su naturaleza humana.
El objetivo final del transhumanismo, y hacia donde nos debería conducir el plan BRAIN si tiene éxito, es una tecnología que todavía es hipotética: la "subida" (uploading).

Se trata de la transferencia de una mente humana a un ordenador, que pasa por reconstruir la red neuronal del cerebro, combinarla con modelos computacionales y emular la estructura computacional completa en un poderoso superordenador.

El resultado habría de ser la mente original que sirvió de modelo, con la memoria y la personalidad intactas existiendo como software; luego, podría habitar un cuerpo robótico o vivir en una realidad virtual.

Se cumpliría así, literalmente, el proceso evolutivo descrito por Baudrillard al distinguir tres etapas en las relaciones entre simulacro y realidad: en una primera fase, la de las utopías, ambos aspectos se oponen; en un segundo momento, la simulación complementa la realidad y sirve a sus propósitos; en la tercera etapa, la simulación se impone y juega con la realidad, confundiéndose con ella.

Aquí, en la "hiperrealidad", original y copia son indistintos.

Llegados a este punto, es imposible afirmar que no vivimos ya en una ficción, tal y como reflexiona Böstrom. Si en un futuro es posible que una civilización pueda recrear una realidad virtual, ¿no estaremos siendo ya parte de esa recreación?

Inventamos la ficción, creamos la realidad; ambas acciones son la misma cosa.

De momento, el presente ya es Cyborg. En una fase en que las prótesis ya pueden ser movidas con el pensamiento y se identifican con los órganos reemplazados al permitir tener sensaciones, los problemas legales y éticos prometen salir como las setas en otoño.




Así, como aperitivo de lo que nos depara el futuro, en 2004 Neil Harbisson fue el primer hombre-máquina reconocido por un gobierno, el británico, tras una polémica por la que no se le permitía renovar su pasaporte.

Harbisson lleva acoplado a su cabeza un dispositivo para corregir su acromatopsia, una enfermedad que le hace ver el mundo en blanco y negro. El dispositivo, llamado "eyeborg", traduce los colores a sonidos, de forma que Harbisson puede distinguir los colores "escuchándolos".

El problema legal al que se enfrentaba era que no podía aparecer en la foto de identificación con un aparato electrónico en la cabeza. Finalmente, las autoridades tuvieron que reconocer que el dispositivo era una parte más del cuerpo de Harbisson.

Como él mismo suele decir, no es la unión entre el aparato y el cuerpo lo que le convierte en Cyborg, sino la unión entre su cerebro y el software implantado.
Pero la cosa no se queda ahí. ¿Acaso habrá necesidad de limitar entre lo indispensable y el capricho? Y si la hay, ¿acaso habrá posibilidad?

Jason Barnes se quedó sin brazo. Haciendo de la desgracia virtud, se implantó un brazo robótico especial para tocar la batería.

¿Será esto el principio de la discriminación entre Cyborgs, post-humanos y simples humanos sin acceso a la tecnología?




De momento, una panda de futuristas distópicos inconscientes, que no saben que lo son vaya, ya le han dado para el pelo al padre de los dispositivos acoplados al cuerpo, Steve Mann, inventor del "EyeTap", unas gafas que graban lo que el ojo ve y procesan las imágenes a tiempo real para que el sujeto interactúe con una realidad aumentada a medida; como las gafas de Google, pero muchos pasos por delante.

El caso es que, el verano pasado, Mann entró en un MacDonald´s de París con el artilugio puesto en los ojos.

Tras ser interrogado por los empleados de la franquicia de las calorías rápidas, se ve que no entendieron muy bien de qué iba nuestro aspirante a transhumano y le sacaron del local a la manera típica de los pre-humanos.

La tecnología ya está preparada. Pero, ¿lo estamos nosotros?

Ser o no ser ya no es la cuestión. Estar o no estar. He ahí Neurogrid…