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domingo, 20 de noviembre de 2016

Vaticano REVELA al fin la EXISTENCIA de Nibiru: el Planeta X ...






¿Qué hay detrás de la Santa Sede? ¿Por qué hay documentos a los que sólo el Papa puede acceder?


Los Archivos Secretos del Vaticano son una de las fuentes de conocimiento más extensas y menos público de la actualidad. Sus textos superan la cifra de 150 millones. Si estuvieran puestos en hilera, sería algo así como 65 kilómetros, y en ellos hay actas, correspondencias y textos que datan del siglo VIII en adelante y que, según mucha gente, podrían poner jaque a la Iglesia Católica Apostólica Romana tal como la conocemos hoy en día.


Imaginaos la cantidad de información de alto secreto que puede haber escondida ahí, de toda índole, clase, y restricción. Entre todas las conjetura y teorías que han podido salir a la luz en todos estos años, hay algo que durante mucho tiempo ha sido fruto de numerosas controversias y que en el artículo de hoy te lo detallamos como Dios manda, así que siga leyendo el artículo porque es muy interesante.


A lo largo de la historia, la Santa Sede ha tenido un gran interés por todo lo que rodea al cosmos. A raíz de la implicación del Vaticano en la conspiración del secreto extraterrestre, guardando silencio sobre el caso Roswell, o el encuentro entre el presidente Eisenhower y una delegación alienígena en 1954, conjuntamente con las comisiones secretas del gobierno de los Estados Unidos, el Vaticano desarrolló un programa secreto de seguimiento extraterrestre y exploración espacial.





Después del incidente de Roswell, el Papa Pío XII junto con algunos obispos norteamericanos, crearon el servicio de inteligencia Vaticano, para coordinar la información en materia extraterrestre con la ayuda de comisiones secretas. En 1993 se termina la construcción del telescopio Vaticano en Arizona, el primer telescopio de infrarrojos del mundo y el más sofisticado, después del descubrimiento de que ciertos cuerpos sutiles y energías de origen desconocido sólo podían ser captadas por infrarrojos.



Curiosamente, justo después, la mencionada tecnología infrarroja fue retirada de las cámaras fotográficas de uso civil de todo el mundo. Además, este telescopio se encuentra ubicado justo en el epicentro de la dos zonas más destacada en cuanto a la historia moderna de la ufología, el Área 51 y Roswell. En 1990, el Vaticano y las comisiones secretas de los EEUU, deciden seguir adelante y crean el programa Siloé, que consistió en enviar una sonda del mismo nombre al espacio exterior con el objetivo de fotografiar un supuesto cuerpo celeste.


Dicho cuerpo celeste estaría supuestamente en aproximación a la Tierra y se conoce con el nombre de Nibiru de los Sumerios. Ese proyecto tiene una clasificación “Secretum Omega”, es decir, un proyecto del Vaticano, así como financiación privada a través del observatorio Vaticano, institución libre de impuestos. El objetivo de Siloé era aproximarse a Nibiru y fotografiar el cuerpo celeste.


Una vez realizada la primera fase de la misión, la nave Siloé invirtió de nuevo su rumbo y se acercó de nuevo a la Tierra para transmitirle sus imágenes a la base de observación espacial del Vaticano. Dicha base está ubicada secretamente en Alaska, y empezó a recibir la información de Siloé en octubre de 1995.


La opacidad de estos secretos se vio entorpecida rápidamente en 1997, cuando el padre jesuita Malachi Martin, una eminencia en el Vaticano, de los pocos conocedores del tercer secreto de Fátima, filtró en algunos de sus libros la supuesta amenaza del planeta Nibiru para la Tierra.


En 1999, Martin falleció inesperadamente, lo que llevó a que muchos pensaran que quisieron silenciarlo, y que el tercer secreto de Fátima tenía relación con la llegada de la gran amenaza a nuestro planeta. Hay quienes dicen que lo que oculta el tercer secreto de Fátima podría tener relación con el planeta Nibiru, llevado a cabo a través del proyecto Siloé, pero este es sólo un secreto con lo que el Vaticano vigila el cielo.


De todas maneras, un supuesto estudio de la NASA realizado en 1988 reveló detalles sobre el misterioso planeta X o Nibiru, con un período orbital estimado de más de 1.000 años. Según este documento, la NASA y el gobierno de EEUU serían conscientes desde hace décadas que el mencionado planeta se acerca a la Tierra con unas consecuencias catastróficas para la humanidad.



Se cree que dicho planeta está enviando ondas de “partículas” de energía de plasma cargadas a través de nuestro sistema solar. El flujo de energía con el tiempo detendrá el de la Tierra y provocará cambios catastróficos en el clima de la misma. De acuerdo con los cuatro grandes profetas bíblicos, algo verdaderamente aterrador se nos acerca, y podría llegar algo antes del 1 de enero de 2018…
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