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lunes, 25 de mayo de 2015

Mi experiencia con la Tabla Ouija



Sobre mi experiencia con la tabla ouija que dije escribiría en la entrada al final de: “Zozo,el infame demonio de la Ouija. Un portal dimensional en tus manos La Ouija …”, mejor opté por hacer una entrada independiente.

Bien. Trataré de resumir lo más que pueda.

Hace años atrás, debido que padecía de la vesícula biliar (ya me la quitaron en septiembre pasado en un hospital médico) y según me decían debía de operarme para que me la extirparan, estuve recordando en esos días, que mi abuelo allá en su ciudad natal había sido intervenido por una entidad espiritual que curaba y operaba, ellos, mi abuela y mi abuelo, acudieron a  un recinto espiritista en su pueblo, se comunicaron via médium-canal, para después concertar una cita espiritual en la noche después de dormirse mi abuelo, donde llegaría la entidad “del doctor X” a operarle, así le fue retirado un tumor que le aquejaba; mi abuelo posteriormente se volvió a hacer una radiografía y efectivamente el tumor había desaparecido. Animado por este hecho y queriendo repetirlo en mi caso, pensé en hacer el intento de comunicarme via ouija, ya no centro espiritista o “recinto” (como le llaman aquí) con esa entidad de nombre “X” para pedirle me operara al igual que mi abuelo, para tal fin tengo una amiga que le comenté en esos días y como ella tenía una tabla ouija… pues decidimos hacer el experimento y contacto.

Así de pronto nos vimos sentados frente a frente mi amiga y yo con las rodillas juntas entrechocándolas y encima la tabla ouija… pregunté: “Quiero comunicarme con “el doctor X” – no crean se llama así! jaja, ni crean es algún personaje de los X-Men... jaja!, 


Dr. X.

bien, entonces, y para eso, yo tenía una foto antigua del citado doctor (que por cierto había sido francés) que pertenecía a mi mamá y que al morir ella pasó a mi poder, dicha foto la pusimos entre veladoras en un altar católico al lado de donde estábamos sentados mi amiga y yo, bueno pues no pasaba nada ni se movía el indicador triangular de la tablita… al rato comenzó a moverse y la mirada de mi amiga me veía como diciéndome: ¿sós vos que la estás moviendo?... (aquí aclaro que aquí en mi tierra la mayoría de la gente original de esta ciudad utilizamos el antiguo voceo español, costumbre que se va perdiendo cada día más entre las nuevas generaciónes, pero eso es otro rollo), entonces yo le dije con la mirada y gesto a mi amiga que no era yo quien la estaba moviendo… bueno, la cosa es que comenzamos a interpretar las letras y a unirlas para leerlas y saber que respondía ese ser o ente que estaba ahí detrás o al lado de nosotros contestándonos, y el resultado fue que solo eran una sarta de groserías y mentadas de madre que decía, algo ya desesperado de mi parte por saber que así responden entidades chocarréras que se meten ahí y que son suplantadoras de otras entidades y que no ganaríamos nada con estar leyendo puras pendejadas, decidimos terminar la sesión.

Al otro día continuamos y se repitió casi lo mismo pero fuimos un poco más perseverantes hasta que según y al fin se presentó la entidad solicitada, el doctor que me quitaría la vesícula. Me dijo que para la noche de ese día o al otro día?, ya no recuerdo bien, el llegaría por la noche y me operaría… en fin que al rato de estar moviendo la tabla y casi satisfecho yo con la confirmada petición, terminamos con mi amiga y salía la calle, cabe decir que en esos momentos yo andaba tomando alcohol pero solo andaba con resáca (“la cruda” famosa aquí en México) y llevaba ya varios días en el agua (hoy llevo poco más de 7 años y medio ya no consumo nada de alcohol), el asunto es que despidiéndome de mi amiga y saliendo a la calle me olvidé de todo ese asunto y le dí más importancia a buscar en donde tomar otros tragos.

Llegando a mi casa esa noche de ese día o al otro día, me recosté y dormí un poco pero en realidad siempre permanecía en un entrevelo de despierto-dormido, escuché tocaron mi portón que daba a mi cuarto, eran como las 11 de la noche, no quise levantarme pensando era un amigo que llegaba a dormir esas noches donde platicábamos y tomábamos unos tragos… insistía en tocar y tuve que levantarme para decirle que esa noche ya no quería tomar alcohol y que no podía quedarse a dormir ahí en mi casa, entonces me incorporé y fui  al portón, me acerqué antes pegando la oreja al mismo esperando escuchar algo, no sé, alguna plática por si no hiba solo .. y nada, entonces me dije no voy a abrir y me dí la vuelta para regresarme a mi cama, pero no sé como me dí cuenta de reojo y alcé la vista encima del portón que daba a la calle y vi la silueta de alguien trepado ahí, solo alcanzaba a verse el torso del cuerpo del sujeto, y pensé rápido, áh! Querés brincar!.. pero cuando me acerqué en la penumbra para ver de cerca (aparte de que no contaba con luz eléctrica ahí)… vi una figura de niño adolescente que me miraba fijamente y sin moverse en absoluto con un par de ojos que le brillaban! y con una mirada diabólica de verdad!, fue un momento que me invadió el temor y el miedo y se me erizaron los pelos del brazo, entonces le dije algo, que se bajara de ahí y se fuera, pensando era el hijo de la vecina que estaba encaramado (pero bien sabía no era el!) y hasta pensé ir por algún palo o tubo y darle pero descarté la tentativa estando seguro esa figura no era humana.
Regresé sin embargo a mi cama pero ya no dormí y ya no pasó nada.


Sigue, ahora duendes.


La siguiente noche, llegué a mi casa igual como las 11 p.m. y esa vez si entrando al rato me dí cuenta de que había alguien trepado en lo alto de un palo o árbol que tengo ahí en mi patio, y seguía sin luz eléctrica pues me la habían suspendido por no pago… pero alcanzaba a ver mas o menos con el resplandor de la calle afuera, me dije, ¿quién será?... entonces nuevamente en la penumbra me acerqué y vi, traté de distinguir y vi… como un pequeño pequeñito niño con una indumentaria muy parecida a duende!, recuerdo muy vagamente un saquito ajustado verde oscuro y un pantalón oscuro tal vez negro y el obligado gorro de duende! (otra vez pensé eran niños de la casa vecina colindante con un balconcito que daba rozando con mi arbolito), pero en este caso ya convencido que eran para mi duendes, les dije se fueran y les menté la madre!- así los ahuyentamos aquí según la costumbre a los espíritus chocarreros, pero el infelíz en vez de irse se hiba bajando mas y más del árbol!... entonces regresé con un traste lleno de agua y comenzé arrojarle agua… pero solo retrocedía un momento para volver a descolgarse mas del árbol intentando bajar mas y más (el arbolito era cuando mucho de unos 3 metros de altura) pero sin darme cuenta en que momento, apareció otro duendecito junto al primero! Ya eran dos!, seguirle mas nunca acabaría porque fueron otros días mas de persecución de otras visiones y mi historia es más larga.

Aquí lo dejo.



Sobre la ouija debo de decir que ya la había movido antes cuando estudié la lic. En Psicología hace años atrás, lo hacíamos como inquietud un grupito de compañeros de facultad y eramos muy inquietos y curiosos con todas estas fenomenologías extrasensorial y parapsicológica, en esos años no recuerdo nada significativo relacionado con fenomenología parapsicológica... aunque si algunas experiencias interesantes, después chance comento aquí.


Y eso es todo por el  momento.




NOTA: No recuerdo muy bien pero creo ya publiqué antes aquí esta experiencia de la ouija. Veremos después.
A ver cuando invoco a los avatares de éstas... pero ya no por la tabla ouija... jeje, perdón pero no pude evitar la tentación de publicar estas imagenes.



ojalá y hubiera sido esta que se me apareciera asi como está de noche y trepada en mi palo... digo, en mi arbolito jaja




pero ésta abajo es mi peferida, Tormenta.





ir y ver

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