SOBERANIA HUMANA GALÁCTICA

martes, 27 de marzo de 2012

HOY hace 30 años de la erupción y nacimiento del volcán el Chichonal en Chiapas México.

Hoy en el aniversario 30 del nacimiento y erupción del volcán El Chichonal en Chiapas México quise publicar unas ilustraciónes que elaboré en 1990 en San Cristóbal de Las Casas Chiapas.
Un trabajo en coordinación con la profesora Eva Urbina maestra en aquel entonces del taller cultural de Literatura y yo en el de Pintura y dibujo en la Secretaria de Educación Publica del estado de chiapas méxico.








TRABAJO DE INVESTIGACION DE: 
Profra. Eva Urbina
Ilustraciónes: Alejandro Rincón 
Derechos de la Secretaria de Educacion Publica (SEP-SCEP) del Estado de Chiapas, San Cristóbal de Las Casas México. 1990.
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A continuación distintas versiones, con algunas variantes de la leyenda de la maldición de la Pionbachu´we, "la vieja que arde", y notas relacionadas de aquel suceso tan devastador que vivimos aqui en chiapas del nacimiento y erupción del volcan "el Chichonal o Chichón".

miércoles 1 de junio de 2011


LEYENDA ZOQUE SOBRE EL VOLCAN CHICHONAL


Un día realizando tareas con los adolescentes confiados por Dios, realizamos esta investigación sobre la mujer de fuego o Jiik peogmba Chuuv que hizo encender al Volcán Chichonal y su hermosa leyenda.
El volcán está ubicado en una región montañosa que comprende los municipios de Francisco León, Ocotepec y Chapultenango, en el noroeste del estado de Chiapas


Durante poco más de un siglo los volcanes del sureste mexicano permanecieron en un profundo letargo. Sin embargo, en la noche del domingo 28 de marzo de1982, a las 23:32 horas, despertó intempestivamente El Chichonal. Su erupción fue del tipo pliniana. En cuarenta minutos la columna eruptiva abarcó 100 km de diámetro por casi 17 de alto.

En la madrugada del día 29 de marzo una lluvia de ceniza cayó en los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche y parte de Oaxaca, Veracruz y Puebla. Fue necesario desalojar a miles de habitantes de la región y se cerraron los aeropuertos y gran parte de los caminos. Las plantaciones de plátano, cacao, café y otros cultivos terminaron destruidas.

En los días siguientes continuaron las explosiones y la bruma volcánica se extendió hasta el centro del país. El 4 de abril se presentó una explosión más fuerte y prolongada que la del 28 de marzo; esta nueva erupción produjo una columna que penetró en la estratosfera; en unos cuantos días, la porción más densa de la nube de ceniza circundó el planeta: llegó a Hawái el 9 de abril; a Japón, el 18; al mar Rojo, el 21 y, por último, el 26 de abril cruzó el océano Atlántico.


Jiik peogmba Chuuve (La mujer de Fuego).


Contada por Aurelio Rueda Juárez y escrita por Homero Gómez Valdés.

Eran los tiempos en que los hombres, la naturaleza y los dioses convivían en los territorios que hoy forman los estados de Chiapas y Tabasco.
Habitaba en el entorno una mujer muy bella, tan bella que los hombres le temían. Además de un cuerpo increíble, su hermoso rostro moreno era enmarcado por una sedosa cabellera de un color rojizo como la corteza del madroño, por lo que era llamada “La mujer de fuego” o Ji´c Pønba Schu´ve.
Ella recorría sus propiedades entre las que estaba un cerro en el había una gran cueva que le servía de morada, así, por las noches visitaba Coalpitan, A´jumø, Ostuacan, Pøqui´ømø y Kechcømø, todos esos lugares se encontraban en los alrededores de su casa y eran fértiles ya que los bañaban los ríos Grande y Pøpiac Uno que bajaba por las laderas del cerro y otro que era abastecido por nueve caudalosos afluentes. Estos ríos, se juntaban precisamente por debajo de Coalpitan.

Como deciamos, Ji´c Pønba schu´ve era sumamente bella y esa belleza sólo le traía soledad, por eso, cuando volvía a su hogar, llegaba frustrada y llena de rabia porque sabiéndose bella no comprendía el ¿Porqué? Los hombres la rehuían y se atemorizaban ante ella.Después de mucho buscar pareja, su frustración creció tanto que un día estalló en cólera y fue tanta que estallo con toda su furia convirtiendo al cerro del Chichonal en un volcán que furioso destruía lo que lo rodeaba. 

Por fin, después de su estallido encontró a un hombre con el que hizo pareja y por varios cientos de años se mantuvo en un romance que la mantenía calmada y feliz. La comarca floreció y se hizo una región muy fértil y se pobló de gente Zoque que con su trabajo cultivaban el café y toda clase de plantas. Los animales silvestres, se multiplicaban y convivían con la gente que desciende del Olmeca. Así, el romance perduro hasta el año de 1980 fecha en que la pareja de Pønba schu´ve falleció.

Otra vez los territorios del contorno que ahora son los municipios de Francisco León (Coalpitan), A´jumø (Chapultenango), Ostuacan,. Pichucalco (Pøqui´ømø) Ocotepec y Nicapa (Kechcømø), empezaron a ser visitados durante las noches de Luna Nueva por la bella mujer que etéreamente se paseaba por sus propiedades en busca de compañero.

Quienes la veían, hablaban de sus femeninas formas que aún se transparentaban bajo los tules que apenas la cubrían y al contemplar su rostro enmarcado por los collares que brillaban bajo la luz de la luna, también apreciaban los torneados brazos que los invitaban al amor y en los que pulseras multicolores parecían los lazos que proponía la bella mujer. Sin embargo, tal era la belleza de la nocturna sombra que el corazón de los hombres se sobrecogía y volvían a huir de su presencia. Así avanzaban las noches convirtiendo a Selene en Luna Llena y entonces, la bella sombra se manifiesta como en realidad es en la actualidad, como una anciana toda arrugada que como ornamentos lleva al cuello una Nauyaca que es la víbora de cascabel de esos lugares y cuyos brazaletes lo forman los coralillos y otras sierpes venenosas que habitan la región.La noticia de la transformación, pronto se supo y el miedo sobrecogió aún mas a los corazones de los mancebos de la región. 

La frustración volvió a anidar en el pecho de la mujer y volvió a estallar en furia convirtiendo al cerro en un volcán, destrozando todo, aniquilando a aquellos que no pudieron escapar a la furia manifiesta y la región volvió a desolarse por completo ese 28 de marzo a las diez y media de la noche cuando en una erupción La Mujer de Fuego estremecía a la comarca aventando en su furia las cenizas y arenas que cubrían a la región. Su coraje era tanto que culminó el cuatro de Abril de ese 1982, Ji´c Pønba Schu´ve hizo explotar su casa en el cerro .Tanta ha sido la furia del Volcán El Chichonal, que sus cenizas arenas y rocas taparon el cauce de los ríos e inundando todo, formó una gran laguna a la que los hombres sólo pueden mirar de lejos debido a que las cenizas se convierten en trampas de arenas movedizas, mortales para quien ose profanarlas.Sin embargo, al parecer, Ji´c Pønba Schu´ve ha encontrado otra vez a un compañero que le calme sus furores y la tranquilidad ha vuelto a la región del Zoque en donde el Chichón o palo de acero que da el nombre a la comarca, vuelve a crecer. 

Por lo menos, hasta que otra vez, la mujer del cerro pierda la paciencia nuevamente y sus furias se manifiesten otra vez y el Chichonal vuelva a ser instrumento destructivo de la Pønba Schu´ve.




más referencias:


pag. 6- Leyenda zoque sobre el volcán El Chichonal
Ji´c Pønba Schu´ve
(La Mujer de Fuego)
Colaborador: Aurelio Rueda Juárez Recopilador:
Homero Gómez Valdés

La vagina dentada en la cultura prehispánica viva de México

Los relatos de mujeres fantásticas con vaginas dentadas en el México prehispánico están vigentes en algunos pueblos vivos, como entre los zoques de Chiapas. La explicación que dieron los zoques a la erupción del volcán Chichonal en 1982 fue que la Piøwachuwø, una sirena que seducía a los hombres y los castraba por tener la vagina dentada, y que vivía en la laguna al interior del volcán, se movió por dentro de la tierra y cambió su morada al Tacaná, el otro volcán activo de Chiapas, ubicado a cientos de kilómetros del territorio zoque.



LA VAGINA DENTADA EN LA MITOLOGÍA DE MESOAMÉRICA:
Itinerario analítico de orientación lévi-straussiana
Félix Báez-Jorge
Universidad Veracruzana, México





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domingo, marzo 27, 2011


Volcán Chichonal; la historia de Magdalena Coalpitán


En la parte izquierda de la imagen se observa la iglesia principal de Magdalena Coalpitan.

Las primeras noticias documentadas sobre los temblores del Volcán Chichonal, provienen del obispo de Chiapas, Fr. Juan Bautista Alvarez de Toledo, en un informe que redactó el 27 de septiembre de 1710 para consultar al gobierno superior sobre la situación de despoblamiento que sufrían algunos curatos de la provincia de los Zoques, entre ellos, los pueblos de Magdalena Chica y Magdalena Grande. (Hoy, Francisco León). “…la Magdalena chica, este estaba situado en lugar tan bajo y tan incómodo a la conservación de la vida de los indios, por abundar innumerables mosquitos, zancudos, talajes, jejenes, muchas culebras y vívoras, tan expuestos a continuos temblores que se experimentaban en dho pueblo, que estas y otras calamidades lo fue acabando, hasta que los muy pocos indios, que habían quedado en él, de propia autoridad, y sin licencia alguna desampararon el paraje por no padecer y acabar con los demás, subiéndose al pueblo de la Magdalena Grande, que está una legua en alto, de donde estaban. Alli han hecho ya sus casas y viven en hermandad con los otros:”[1]

La iglesia principal devastada tras las erupciones.

De acuerdo al relato, Magdalena Chica pronto desapareció por lo inhóspito del lugar, tal vez, por la cercanía con el río, por lo que, sus pobladores zoques pronto subieron hacia Magdalena Grande. Después de esta migración no se tiene noticias sobre el destino de sus habitantes, pues al parecer Magdalena Grande también desapareció, para convertirse en Magdalena Coalpitán, nombre vigente hasta las primeras décadas del siglo XX, para convertirse en Francisco Léon, en honor a un ex gobernador chiapaneco.

En el siglo XVI, los dominicos recorrieron este lugar para llevar las misiones evangelizadoras y la colonización hacia los pueblos zoques que resistían a la conquista y a la conversión, puesto que continuaban realizando prácticas de hechicerías, según denunciaban los propios curas y alcaldes mayores que visitaban la zona.

En 1784, el alcalde mayor de Tuxtla, Don Miguel del Pino y Martínez, al visitar la zona encuentra que los habitantes de Magdalena cultiva el cacao en su variante de pataste, lo cual, pudren y el almidón que queda lo comercializan en Oaxaca para hacer espuma a las bebidas.[2]


Es posible que esta foto haya sido tomada en 1981. No existe la certeza. Lo único cierto es que muestra la vida cotidiana, antes de la erupción.

Por su parte, Flavio A. Paniagua, en 1876 describió a Magdalena Coalpitán, como un “pueblo de temperamento cálido y húmedo, más benigno á los hombres que a las mujeres, con una distancia de 43 leguas al noroeste de la Capital Tuxtla Gutiérrez. Sus habitantes se ocupan en tejer mantas y grandes sementeras de tabaco”.[3]

Si las plagas y las enfermedades propias de la selva del trópico hacían de Magdalena Coalpitán un lugar inhabitable, el descubrimiento del Volcán Chichonal en 1932 por el geólogo Federico K. G. Mullerried, lo hizo aún más. Habían pasado 50 años de aquel hallazgo y la confirmación de que aquel cerro humeante de aguas sulfurosas, se trataba en efecto de un volcán, cuando sobrevino una nueva calamidad en Magdalenas, hoy Francisco Léon.

La noche del 28 de marzo de 1982, mientras algunos de los pobladores dormían, el cerro despertó lanzando “bolas de fuego” y más de 106 toneladas de material volcánico a una distancia de 130 kilómetros[4] en tres erupciones que se prolongarían hasta el 4 de abril, afectando a un 30% del territorio de Chiapas, Tabasco y otros estados vecinos. Algunos de los pobladores de Francisco León huyeron en medio de la erupción hacia Tecpatán, otros se refugiaron en la iglesia principal, mientras que una parte, confiados de que pronto las bolas de fuego calmarían perecieron en las chozas donde semaneaban, para preparar la siembra de maíz, frijol o el corte de café.

Cuentan los que sobrevivieron a la tragedia, que el gobierno envió en helicóptero a dos vulcanólogos para que inspeccionaran la zona después de la primera erupción del 28 de marzo. El capitán del helicóptero realizó las maniobras para descender en el pueblo de Francisco León, y de él, salió el primer vulcanólogo para realizar el trabajo de campo.

Ese día, apenas se podía observar algunas casas y la iglesia en medio de una oscuridad grisácea. El ambiente se encontraba cubierto de un espeso polvo de ceniza, pues según los especialistas, se avecinaban nuevas erupciones. Y así fue. Tan pronto la nave descendió, la tierra comenzó a temblar anunciando una segunda erupción. El piloto, envuelto en pánico, ascendió la nave, dejando en tierra al primer vulcanólogo, del que nunca se supo más.

Con la tercera y cuarta erupción, Francisco León quedó devastado. Su iglesia principal, su patio, sus casas y su escuela recién inaugurada desaparecieron por completo. El rio Magdalena pronto se convirtió en un gran embalse que amenazaba a las presas hidroeléctricas del Grijalva.

El pueblo llegó a su fin en 1982, tras muchas calamidades, como las anunciadas en 1710.

Nota: Las fotos que se presentan, como parte de este texto, fueron rescatadas de un archivo personal de un ex funcionario del Gobierno de 1982 y constituyen un valioso testimonio gráfico del pueblo Magdalena Coalpitán, poco conocido en su momento y que hoy, solo es conocido como parte del vestigio de la cultura zoque, oculta bajo las cenizas del Volcán Chichonal.

Bibliografía

[1] Colección de Documentos Inéditos Relativos a la Iglesia de Chiapas. Hecha por el Ilmo y Rmo Señor Dr. D. Francisco Orozco y Jiménez, obispo de la misma. San Cristóbal de las Casas, Noviembre de 1908. En la imprenta de la “Sociedad Católica”.

[2] Diario de Viaje del alcalde mayor de Tuxtla. Archivo General de Chiapas. Boletín No. 2, año 1, abril-junio de 1953. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Pág´s. 83-84.

[3] Paniagua, Flavio A. “Catecismo elemental de historia y estadística de Chiapas”. Patronato Fray Bartolomé de Las Casas. San Cristóbal de las Casas. 1988. Pág. 75.

[4] Hernández Morales, José Francisco. “Impacto antrópico sobre suelos incipientes en el Volcán El Chichón. Revista Lacandonia, UNICACH. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. 2009. Pág. 32.





Relato de un habitante del poblado Nicapa.
El día que el durmiente despertó

Eran las 22:30 horas del domingo 28 de marzo. Aunque desde varias semanas antes ya habían ocurrido sismos (señal de alarma que la naturaleza emite para ponernos sobre aviso), ese día y a tal hora nuestro volcán entró en una etapa de intensa actividad. En el campo sentíamos la tierra más caliente que lo de costumbre, por abajo ya andaba la lumbre que de noche vino a sorprendernos.
En la mañana del día 29 de Marzo de 1982, una lluvia de cenizas cayó en los estados de Chiapas, Tabasco, Campeche y parte de Oaxaca, Veracruz y Puebla, alcanzando hasta 15 cm. de espesor en algunos lugares. La gran cantidad de ceniza, sepultó un pueblo entero (Nicapa), Fue necesario desalojar a miles de habitantes de la región; los aeropuertos se cerraron, al igual que gran parte de los caminos.
En los siguientes días continuaron las explosiones y la bruma volcánica se extendió hasta el centro del país. El 4 de abril se presentó una explosión más fuerte y prolongada que la del 28 de marzo; esta nueva erupción produjo una columna que penetró en la estratosfera; en unos cuantos días, la porción más densa de la nube de ceniza circundó el planeta: llegó a Hawai el 9 de abril; a Japón, el 18; al Mar Rojo, el 21 y, por último, el 26 de abril cruza el océano Atlántico.
Para los habitantes de la región, la erupción del volcán fue terrible y produjo efectos devastadores. Aunque muchos de ellos abandonaron a tiempo sus propiedades, otros más fueron sorprendidos por la rapidez del  fenómeno y quedaron aislados debido a la lluvia de tefra y lappilli - ceniza y fragmentos de roca  que cubrieron los caminos e impidieron su salida.
Más de 2 mil muertos y 20 mil desplazados, siniestradas tierras en un área de 25 kilómetros cuadrados, que afectaron plantaciones de plátano, cacao, café, bosques y pastizales, además de repercutir en la vida de más de 20 poblados, sino que la atmósfera también se vio afectada al llenarse el aire de impurezas y originar un oscurecimiento tal que el día parecía noche.
La población zoque fueron uno de los grupos étnicos más afectados, ya que habitaban los alrededores de este volcán, fueron reubicados en Tabasco la entidad más cercana que brindo todo el apoyo a la poblacion damnificada, Oaxaca por su parte recibió a muchos, aunados a Veracruz y Quintana Roo que los recibió especialmente en el municipio de Benito Juárez. Otros más, fueron reubicados y distribuidos en 16 nuevos asentamientos, que dieron paso a nuevos municipios chiapanecos.

 A la caída de ceniza siguió la expulsión de flujos piroclásticos, avalanchas de ceniza ardiente, fragmentos de roca y gas se desplazaron a muy alta velocidad y se precipitaron por las laderas del volcán, sepultando bajo una capa de 15 metros de espesor varios poblados, además de docenas de rancherías.


El día que no quería amanecer.

El relato de Rusey Domínguez Bautista originario de La comunidad de San Pedro Yaspac , desapareció totalmente, a la tercera erupción tiró el fuego y todo se quemo ,todo.
Previamente, las señas que hacia el volcán eran movimientos de tierra, los animales gallos, gallinas, pavos cacareaban y las vacas y caballos de aquí y de allá. Los habitantes no sabían que pasaba.

Pero cuando vino un temblor, la gente se empezó a preocupar, y en una parte, en lo que es un pequeño cerro, árboles y pastos se estaban quemando. Nadie se dio cuenta que iba nacer un volcán. Salimos hacia Guadalupe Victoria, donde nos quedamos a descansar y seguimos hasta Chapultenango, en donde no hizo mayores daños, solo le llego la ceniza , el viento y todo, nos quedamos un buen tiempo. De donde nos evacuaron porque iba a seguir haciendo erupción el Chichonal y nos mandaron hasta Villahermosa, Tabasco. Tiempo después decidimos regresar a vivir a Ixtacomitan y posteriormente regresamos otra ves acá, a Chapu, donde nos quedamos a vivir definitivamente.
Texto tomado del libro Historia Oral. Migratoria: Los Zoques del Volcan Chichonal. Enrique Hidalgo Mellanes, Universidad Autónoma de Chiapas/CONECULTA.
Actualmente el volcán Chichonal está considerado como un volcán activo moderado y, por esta razón, especialistas del Instituto de Geofísica de la UNAM sistemáticamente monitorean las emisiones de vapor, la temperatura del agua, la actividad sísmica y otros parámetros que pueden advertir sobre un incremento en la actividad volcánica y la posibilidad de que se presentase una nueva erupción.
En relación, a este evento, en las afueras del planetario se encontraba un monumento a la Solidaridad,  que guardaba ceniza del volcán Chichonal que cayo en Villahermosa, dicho monumento se debía al apoyo de los mexicanos  hacia los hermanos chiapanecos.
Al conmemorarse el 25 aniversario en que hizo erupción el volcán Chichonal, el escritor Raúl Hurtado Martínez presentó un libro que recaba la realidad de este suceso de la naturaleza y además habla sobre las leyendas y mitos que giran en torno al volcán, y la belleza que lo enmarca. No obstante el poco interés que han mostrado las autoridades de Turismo para incluir al Chichonal en la "Ruta Maya", actualmente es posible escalar el volcán con un guía hasta alcanzar el cráter y contemplar su laguna (lago cratérico) al centro de su fondo llamada la "Turquesa".
La lluvia hizo acumular un lago dentro del cráter del volcán; las fumarolas constituidas por vapor de agua y gases ácido-volcánicos; como gases con azufre y carbón, fueron los que hicieron al lago: ácido, salado y caliente. Para quienes han visitado el volcán varias veces probablemente han notado, que el lago cambia de tamaño, debido a la entrada de agua de lluvia, pero también a las descargas de vapor de las fumarolas y unos manantiales hirvientes dentro del cráter.
El comportamiento de lago dentro del volcán, es único, han asegurado los expertos. Geoquímicas y vulcanólogos investigan la química del agua del lago y estos manantiales que llamamos también ‘geíseres’, mismos que proveen de mucha información sobre la actividad actual del volcán.

El lago cratérico del chichón es como un ‘barómetro’ o una ‘ventana’, lo que lo hace de suma importancia en el monitoreo e investigación, ya que por medio de este podría predecirse si el Chichón entra en una fase peligrosa.


El volcán Chichonal sigue activo, pero las posibilidades de una erupción como la ocurrida en 1982 son pequeñas, señalan vulcanólogo del Instituto Nacional de Geografía y Vulcanología de Palermo, Italia, quienes consideran que la erupción del volcán, también denominado Chichón, se conocen como una de las más explosivas de todos los volcanes del mundo, pero explosiones como la del 82, ocurren con un intervalo de unos 150 a 600 años.



NOTA FINAL: Si alguien deseara contar con una cantidad pequeña de muestra de "la ceniza" que arrojó el volcán entonces, ya sea para estudio o recuerdo porque halla vivido la experiencia, puede pedírmelo previo acuerdo en detalles del envio via postal, escribiendo al correo: guia_marimbayambar@hotmail.es
Grácias.


28 DE MARZO DE 2012. MEXICO.

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